El PSOE pide limosna

Gregorio Morán

Es una historia tan divertida que yo la hubiera colocado en primera página de cualquiera de los grandes medios, tan faltos de ellas. Susana Díaz, la Sultana de Andalucía, con aspiraciones aún más altas, ha pedido dinero a su adversaria más contumaz, nada menos que la líder andaluza de Podemos, Teresa Rodríguez. Ni Martes y Trece en su gran época hubieran tenido imaginación para un chiste tan vistoso. Andalucía da para mucho y en gracia, por arrobas.

Ahora, a lo que antes llamábamos pedir limosna, se le denomina “crowdfunding", porque no sé si recuerdan que las limosnas de antaño eran para el pobre de la puerta de la parroquia, los “chinitos” (qué cojones debían ser aquellos chinitos y quién se chupó los cuartos, porque en mi colegio había peticiones tan repetidas que parecía que estuviéramos a punto de ayudar en una guerra). Luego vinieron los “negritos”. No es cuestión de racismo lingüístico, porque tanto en un caso como en el otro iban con diminutivos; no eran negros ni chinos, sino una especie castigada  por no se sabe qué maldición divina, y ninguno de nosotros tuvo nunca la audacia de preguntar, hubiéramos provocado un escándalo con resultado violento: una buena tanda de hostias sin consagrar.

A mi me parece bien eso de pedir para algo útil y con absoluta transparencia, ya sea ayuda a refugiados o Médicos Sin Fronteras o un film que no logra que nadie lo financie. Pero que los partidos políticos pidan limosna para organizar sus “primarias” o las “generales”, es un hábito que me llena de inquietud.

Que los partidos pidan limosna para organizar sus primarias o las generales es un hábito que me llena de inquietud

Sin ir más lejos, que la líder de Podemos en Andalucía reciba en su móvil el número de cuenta de la sultana de Andalucía para sus aspiraciones, y que precise además que a la limosna le corresponde un 30% de deducción fiscal, merece una primera en la gran prensa. Posiblemente lo hagan todos. Razón de más. ¿Se imaginan recibir en su móvil el número de cuenta de Mariano Rajoy pidiendo ayuda para la campaña electoral? Se consideraría una provocación, amén de un acto de desvergüenza.

Lo tienen jodido los pobres de miseria comprobada ante esta competencia desleal y pretenciosa. ¿Si gana la Sultana, te devuelven el dinero? ¿Y qué pasa con el 30% de exención fiscal? Si pierden, serían capaces de quitártelo. Una “quita”, como dicen los expertos, porque las expectativas del negocio resultó como las cuentas de las estafas bancarias. Es sabido que la banca nunca pierde, ni en los casinos. Si ganas mucho y repetidamente, te prohíben la entrada.

¿Se imaginan recibir en su móvil el número de cuenta de Mariano Rajoy pidiendo ayuda para la campaña electoral?

Hay que ser torpe para que la lideresa por excelencia del PSOE tenga la desfachatez de pedir una limosnita al enemigo, que por cierto es más pobre que ella. Pero debieron coger la guía de los Rodríguez, y como externalizan los servicios, se encuentran con unos patanes que no saben a qué está jugando, salvo a ganar dinero.

El futuro del PSOE está entre la Sultana, un personaje menos creíble que Lola Flores cuando cantaba al amor para toda la vida, o el animoso Pedro Sánchez, a quien en cierta ocasión califiqué de chisgarabís. Helo ahora tratando de superar su talento con una voluntad que le honra. A veces, ya lo dijo el experto Camilo José Cela, el que resiste, gana. No le arriendo la ganancia, pero está en su derecho de darse un batacazo o lograr un milagro. Y por último, Patxi López, el empleado, viejo funcionario del partido que heredó de su padre, a quien conocí; mudo y fiel, las características más sobresalientes de su naturaleza.

Pero esa llamada de Susana Díaz pidiendo una limosnita electoral a la persona que más detesta, Teresa Rodríguez, tiene el aire de una farsa de Valle Inclán. Yo le mandaría un euro, aunque solo fuera por la satisfacción de que tuviera que darme las gracias por el gesto.

bez.es

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