A buen entendedor...

- China ha sonreído, Trump es un tigre de papel que parece amenazante pero que es totalmente ineficaz e incapaz de soportar un desafío.

- China es el principal sostenedor de bonos del Tesoro de EEUU y cada vez que Trump hablaba ponía sobre la mesa los bonos que son los que sustentan a EEUU


... pocas palabras bastan. Es un refrán castellano que se puede aplicar perfectamente al juego que se traen entre manos estos días China y EEUU.

Lo primero que hizo Trump tras ser nombrado presidente fue llamar a Taiwan, ofrecer "todo su apoyo" y criticar la política de "una sola China" que lleva años defendiendo Beijing. Es decir, que Taiwan puede mantener una cierta autonomía, casi independencia, al estilo de Hong Kong, durante un tiempo pero que siempre será parte de China. No hay dos Chinas.

Luego Trump fue un poco más allá y comenzó a cuestionar, al estilo de Obama, la política de China en el Mar del Sur (de China, que si se llama así será por algo, al igual que el Mar de Japón, pese a que está lamiendo las costas de las dos Coreas y que se llama así desde hace siglos sin que nadie lo cuestione pese a la presencia de buques japoneses -y estadounidenses-). Al mismo tiempo, comenzaron a circular historias sobre el espionaje cibernético de China a EEUU...

Y luego, Trump comenzó a moverse para intentar romper la alianza estratégica que China mantiene con Rusia, con aquello de que Rusia no es tan mala (te levanto un poco las sanciones) y China sí (te impongo super aranceles a tus productos).

Ninguna de las tres cuestiones se va a lograr, pero, por si acaso, China dejó buen claro lo que opinaba de todo el asunto.

Primero, capturó un dron submarino de EEUU, lo retuvo durante unos días, lo vació de información y luego lo devolvió. Este fue el primer aviso. Trump ya había ganado las elecciones pero aún no había tomado posesión de la presidencia.

Segundo, ya siendo presidente Trump, China amenazó con "cerrar todo espacio de negociación" con EEUU como siguiese con esas tonterías.

Tercero, dejando que se fotografiase el campo de pruebas balísticas que tiene en el desierto de Gobi para que todo el mundo entienda bien el mensaje, tanto EEUU como sus vasallos en la zona. No es la primera vez que os hablo de ello, pero ahora con mayor razón.

China se está dejando ver, militarmente hablando. Cada vez hay más ejercicios militares, cada vez se publican más en las revistas militares sus avances y cada vez está más claro que China no sólo no tiene miedo, sino que amenaza directamente a cualquier aventurero fanfarrón. Se dice que tiene 1.200 misiles de corto alcance (hasta los 800 km), 300 de medio alcance (1.500 km) y un número igual o superior de misiles balísticos de alcance intermedio (5.000 km) listos para ser utilizados en cualquier momento. Es decir, que todas las bases de EEUU en Japón serían reducidas a la nada puesto que no hay tiempo suficiente para interceptar esos misiles dado que alcanzarían su objetivo en unos 10 minutos, más o menos.


Y lo mismo pasa con todas las bases de EEUU en esa zona, incluyendo la isla de Guam, ya en el punto de mira de China desde hace muchos años.

Así que tras los avisos de China, desde EEUU se pusieron a averiguar si eran amenazas reales o simples faroles y lo que han visto les ha hecho temblar. Los satélites espías han fotografiado con minuciosidad el desierto de Gobi y han encontrado cosas como éstas: los cuadrados pequeños son instalaciones reales existentes en bases de EEUU en Japón, lo grande es una recreación hecha en el desierto de Gobi. Os pongo solo una cuantas fotos, pero hay cerca de una veintena de todas las bases que EEUU tiene tanto en Japón como en Corea del Sur y sus réplicas en el Gobi.

 

 


Así que Trump ha tenido que envainársela y ahora está diciendo que va a mantener buenas relaciones con China, que China no es el enemigo y que reconoce la política de una sola China. Trump ha entendido a la perfección el mensaje, casi sin que hayan mediado palabras. Además, los aviones chinos hicieron lo mismo que los rusos: acercarse hasta casi tocar a los estadounidenses, lo que fue considerado como "un encuentro inseguro" por el Pentágono, en lo que es el primer incidente confirmado entre los dos países desde la captura del dron submarino.

El pasado día 10, la víspera de su encuentro con el primer ministro japonés, Trump hizo dos cosas se sentido común: aceptar la política de una sola China y decir que buscaría una "relación constructiva" entre los dos países durante su mandato.

China ha sonreído, Trump es un zhilaohu, un tigre de papel que parece amenazante pero que es totalmente ineficaz e incapaz de soportar un desafío. Sobre todo porque China es el principal sostenedor de bonos del Tesoro de EEUU y cada vez que Trump hablaba ponía sobre la mesa una parte sustancial de esos bonos, que son los que sustentan a EEUU, y al venderlos a EEUU cobraba unos buenos dividendos, en torno al 3%.

China se ha deshecho de más de un billón de dólares de sus reservas desde 2014 -llegó a tener en ese año casi 4 billones, en su mayor parte de bonos del Tesoro de EEUU-  y lo ha hecho unas veces para apuntalar su economía y otras, como ahora, para demostrar qué puede hacer cuando alguien se ponga farruco. Por ejemplo, cuando comenzó a deshacerse de los dólares a gran escala fue cuando Obama comenzó a cuestionar la presencia china en el Mar del Sur. Eso provocó un aumento de los intereses porque otros compradores de deuda de EEUU, como las Islas Caimán, Luxemburgo o Suiza (es decir, paraísos fiscales) hicieron los mismo. Hasta Gran Bretaña lo hizo, para aprovisionar el hipotético agujero que le provocaría el Brexit.

Ahora China está haciendo lo mismo, a pequeña escala, en plan aviso, y sólo en las tres semanas que lleva Trump como presidente se ha deshecho de 44 millones de dólares, logrando al mismo tiempo una rentabilidad de 1'3 millones de dólares. O sea, que negocio redondo. Trump es empresario y lo ha entendido a la primera. Sobre todo, porque la histeria contra Rusia y contra China tiene un origen muy claro: el intento de estos dos países por sustituir al dólar como moneda de reserva global, como he venido sosteniendo desde hace tiempo. Por ejemplo, aquí.

China no ataca la primera (nunca lo ha hecho a lo largo de su milenaria historia), ni amenaza en vano. Pero cuando lo hace, (casi) siempre es con sutileza, por lo que a buen entendedor pocas palabras bastan.

http://elterritoriodellince.blogspot.com.es/

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