«La SEPI debería pedir responsabilidades penales a los gestores de Juliana»

José Ramón Argüelles Suárez ex secretario de CCOO en Juliana. Foto ángel gonzález.

«Estoy acojonado con el silencio de CC OO ante el cierre de empresas en Asturias; ya va siendo hora de actuar» >

LNE

 

Gijon-SEPI-deberia-pedir-responsabilidades-penales-gestores-Juliana','lupa','width=700,height=950,scrollbars=YES')">José Ramón Argüelles se prejubiló el 23 de febrero de 2005, después de 18 años como secretario del comité de empresa y de la sección sindical de CC OO en Juliana. «Pensaba que me iba dejando un buen acuerdo, el alcanzado por los sindicatos con la SEPI en 2004. El acuerdo era crear una sociedad civil semipública que incluyera los centros de Izar en Gijón, Sevilla, Sestao y Manises. Esa sociedad contaría con un 16% de capital privado, un 42% de la SEPI y un 42% de las cajas de ahorros. Si sé que iba a pasar esto, no hubiera aceptado».

-¿Acuerdo por escrito?

-Verbal. No se podría transcribir por las trabas de la UE. Los sindicatos eran los garantes con el compromiso personal del secretario de la Federación Minerometalúrgica de CC OO, Felipe López. Y hasta ahora, una palabra de mi sindicato era mejor que la mejor firma. Pero las federaciones sindicales tragaron el incumplimiento de aquel acuerdo.

-¿Cómo ve ahora la situación?

-Desde que cayó en manos de Vulcano, en diciembre de 2006, Juliana ha acumulado una deuda de más de 50 millones de euros. Para reflotarlo hay que hablar ahora de cantidades astronómicas.

-¿Cincuenta millones?

-La cuenta es fácil: 15 más intereses de préstamo de Pymar; otros 15 de deuda con la industria auxiliar; otros 20 de deuda que va a aflorar por los incumplimientos con los armadores, más las penalizaciones. Sólo para el sísmico que queda a medio construir en el astillero se han destinado 10 millones y están tratando de cancelarlo con el armador.

-¿A qué atribuye las pérdidas?

-En los cinco años anteriores a la privatización, la SEPI invirtió unos 18 millones de euros en modernizar el astillero. A Vulcano se lo regalaron por 2,8 millones. Pero el empresario contrató mal los barcos, marcando objetivos imposibles de cumplir. Porque los buques sísmicos que trajo a Gijón llevaban unos componentes y tecnologías distintas a las de los quimiqueros y dragas en los que estaba especializado Juliana. Ofrecieron quimiqueros para que les adjudicaran el astillero, pero luego decidieron hacerlos en Vigo.

-¿Y la negativa de los trabajadores a colaborar con la empresa?

-Hasta octubre de 2008 los trabajadores estaban haciendo trabajos polivalentes, turnos extra, horas extra y sin poner impedimentos a la contratación de trabajos a la industria auxiliar. Pese a ello, ya se habían acumulado pérdidas multimillonarias a finales de 2007. Cuando ven que el empresario coge el dinero que le pagan por los barcos que se hacen en Gijón y lo lleva a Vigo para reflotar su otra empresa, Factorías Vulcano, es cuando se deja de colaborar, ateniéndose sólo a las obligaciones que marca el convenio. El empresario recibió el astillero a cero, con casi 90.000 metros cuadrados de terreno propio. Un terreno que ya ha hipotecado en 15 millones de euros, después de que no lograra que se lo recalificaran.

-¿Qué plantea?

-La SEPI debe tomar cartas en el asunto. La situación es crítica.

-La dirección de Juliana ha abierto expedientes a trabajadores y al presidente del comité.

-En 1978 hicimos una huelga para impedir que despidieran al que hoy es el responsable de recursos humanos, Jesús González Velasco, y así nos lo paga. Velasco también es el director financiero y tanto él como el director general de Juliana, Julio Martín Ramos, son responsables de la situación del astillero. El acoso a los trabajadores es una maniobra.

-¿Para qué?

-Para desviar la atención de las responsabilidades políticas de la SEPI y de las legales de los gestores del astillero, que están permitiendo que el dinero que entra en la empresa se vaya a otros sitios. La empresa no ha presentado las cuentas de los años 2007 y 2008 en el Registro Mercantil y acumula deudas. Así no hay posibilidades de salir al mercado a contratar barcos.

-¿Qué opina del gestor que Pymar quiere para el astillero?

-Eduardo Donaire paró a la UGT en el astillero, cuando en el comité se planteaban movilizaciones en la calle. Donaire trata de pastelear un acuerdo para que venga como gestor José Luis Álvarez, antiguo director de los astilleros públicos, que ahora está en Sestao y es de confianza del PSOE. Necesitan a uno de su confianza para tapar la responsabilidad que tienen con esta empresa que privatizó. Y para permitir que el empresario se vaya de rositas sin rendir cuentas, como pasó en el caso de Naval Gijón. La SEPI debería retomar el acuerdo de 2004, en el que el socio privado que busquen aporte dinero al astillero. Y exigir responsabilidades penales a los que se van.

-¿Penales?

-Si la armaron tan gorda, que los metan en el trullo.

-¿Cree factible lo que dice?

-Me preocupa la actitud de los sindicatos en Asturias y Gijón. Hay un goteo permanente de empresas yéndose al garete: Mina La Camocha, las auxiliares de Arcelor y del naval. Cerró Naval Gijón y callaron. Y ahora, con Juliana, no hacen nada. Estoy acojonado de que mi sindicato no diga nada, de UGT, ni hablo.

-¿Por qué?

-Porque UGT forma parte del entramado del Gobierno. Pero CC OO siempre estuvo con los trabajadores.

-¿A qué atribuye ese silencio?

-Hay una batalla profunda dentro de CC OO que tiene paralizado al sindicato. Ya va siendo hora de dejar de mirarnos internamente y empezar a actuar. También cuestiono el silencio del Principado.

-¿Por qué?

-El problema de Juliana históricamente fue del Gobierno de la nación, pero lo va a heredar el Principado. ¿Quién va a pagar para sanear el astillero? Eso si no se quiere hacer todo el paseo litoral en una gran ciudad de servicios, que ha sido siempre el gran proyecto de Tini Areces. Si eso es lo que buscan, van por buen camino no haciendo nada.

-El Ayuntamiento ha creado una comisión con el comité de empresa del astillero, ¿qué opina?

-La Alcaldesa lo que tiene que hacer es ponerse al frente de la protesta. Lo hizo la de Cádiz, Teófila Martínez, cuando se cocían las privatizaciones y el astillero de Cádiz, que está en el centro de la ciudad, ahora está en la empresa pública Navantia. Aquí Felgueroso se inhibió y ya sabemos cómo acabó la historia.

 

 

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