La situación del PGOU en cifras: Un fallo con repercusiones

Las licencias en núcleos rurales se suspenderán en caso de tener que repetir la tramitación del PGOU - La construcción de más de 7.000 viviendas se vería paralizada durante el nuevo procedimiento

 
 
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Terrenos de Cabueñes pendientes de desarrollo.  

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que se acaba de anular judicialmente entró en vigor en abril de 2007, tras una tortuosa tramitación con manifestaciones en la calle y más de 3.000 alegaciones. Entonces se daba por seguro que este documento salvaguardaría la expansión de la ciudad durante al menos una década. La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias llena de nubarrones ese horizonte y todas las expectativas urbanísticas municipales. 



El equipo de gobierno sostiene que el PGOU seguirá en vigor hasta que no haya una sentencia firme del Tribunal Supremo. Profesionales del sector y juristas apuntan a que «lo ocurrido no es ni mucho menos normal y habrá consecuencias». De momento, ésta es la situación: 



El recurso ante el Tribunal Supremo y sus consecuencias. El Ayuntamiento presentará un recurso ante el Tribunal Supremo. Su dictamen será definitivo. Entre tanto, el PGOU mantendrá su vigencia, aunque la prudencia aconseja paralizar provisionalmente las grandes operaciones residenciales generadas por este plan general. Si el Supremo ratifica la suspensión del documento, habrá que repetir toda su tramitación con sus correspondientes procesos de información pública. Podría tardarse del orden de dos años. Durante este tiempo, el urbanismo local se regiría por el Plan General anterior, elaborado por el arquitecto Ramón Fernández-Rañada.



Actuaciones que se paralizan. También habrá que paralizar las nuevas zonas residenciales generadas con la aprobación del PGOU que ahora está en entredicho. Destacan los planes parciales previstos en Castiello de Bernueces, Cabueñes, Granda, Alto del Infanzón y Porceyo. Estas operaciones suman unas 7.000 viviendas. La tramitación administrativa del plan de Castiello es la más avanzada. Sus promotores pretendían iniciar las obras de urbanización el próximo año. El de Cabueñes, por su parte, está salpicado por el llamado «caso Blanco». Y Porceyo, donde también se ha «dibujado» un área industrial, se encuentra estancado. 

 


Actuaciones que no se ven afectadas. En cuanto a las actuaciones heredadas del «plan de Rañada», «todo seguirá en marcha», aseguran desde el Ayuntamiento de Gijón. No peligran, por tanto, el proyecto del Lauredal ni tampoco los desarrollos de barrios como Nuevo Gijón, El Cerillero o Ceares. Respecto al área residencial de Roces, donde ya se están construyendo viviendas, tampoco se verá afectado. Su tramitación, independiente de la del PGOU, está amparada por un convenio entre administraciones. Lo mismo ocurre con la Zona de Actividades Logísticas e Industriales de Asturias (ZALIA), para la que hay una reserva de cuatro millones de metros cuadrados entre San Andrés y Serín. Y con el polígono industrial de Lloreda (Tremañes), que ya está en obras. Por último, el llamado plan de las vías, en principio, también se libraría. Los técnicos municipales explican que el proyecto es reciente y ha exigido incluso una modificación del actual PGOU, pero «ya estaba incluido en el plan de Rañada». Esta operación liberaría espacio para otras 1.200 viviendas y una estación intermodal a la que llegará el AVE.



l Situación de los núcleos rurales. Retomar el PGOU de 1999 tendría consecuencias directas para los núcleos rurales del concejo. El documento de Rañada era especialmente restrictivo en estos ámbitos, donde contemplaba la construcción de un tope de 2.000 viviendas unifamiliares. La actualización del Plan General que hizo Luis Felipe Alonso Teixidor eleva ese máximo a 4.000 casas. Por tanto, si el Supremo obliga a repetir la tramitación, las licencias para edificar en los núcleos rurales quedarán suspendidas. 



Edificaciones en juego

Los nuevos desarrollos residenciales previstos por el actual PGOU suman más de 7.000 viviendas. Su construcción quedaría suspendida si el Tribunal Supremo ratifica el fallo que anula el Plan General. 



Metros cuadrados

Cerca de tres millones de metros cuadrados quedarían pendientes de desarrollo residencial. La actuación más avanzada en cuanto a tramitación administrativa es la de Castiello de Bernueces. Los promotores pretendían iniciar las obras de urbanización el próximo año. 



Viviendas unifamiliares

La normativa permite la edificación de hasta 4.000 casas en núcleos rurales, duplicando así la capacidad edificatoria prevista por el anterior PGOU. El Ayuntamiento, en caso de tener que repetir toda la tramitación del Plan General de Ordenación, deberá paralizar la concesión de licencias en el ámbito de los núcleos rurales. 

 
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