La Ría de Avilés gana y pierde vida: Análisis 2009

 

 

 

El Grupu d´Ornitoloxía Mavea lleva más de veinte años censando las aves acuáticas de la Ría de Avilés, y desde hace casi cuatro años da fe en su blog (http://paxaros-en-la-ria-de-aviles.blogspot.com/) de lo que acontece en cuestiones ambientales en el estuario, centrado principalmente en las aves acuáticas.

     A lo largo de estos años la Ría ha ido ganando vida, a la vez que disminuían unos problemas y aumentaban otros. Disminuían los vertidos, por el cierre de algunas instalaciones industriales y la obligación legislativa de instalar depuradoras. Pero aumentaba la pérdida del hábitat, con la destrucción de las marismas de Recastrón al construir nuevos muelles, desaparecía la mayor parte de la comunidad vegetal halófila de la Ensenada de Llodero al ensanchar la curva de Pachico para que pasen barcos más grandes, y aumentaba la erosión de las dunas de Zeluán por culpa de los dragados marítimos.

     Aún con menos espacio disponible, la vida es tenaz, y la progresiva limpieza de las aguas abre la puerta a la recolonización de organismos. Hace diez años llegaron mejillones y berberechos, sumándose muchos más invertebrados en los años siguientes. Siguiendo la cadena ecológica, si hay más presas (invertebrados), aumentan los depredadores (peces) y los que se los comen a su vez (principalmente aves). Un hecho destacado fue la recolonización por la nutria hace tres años.

     Para el caso de las aves acuáticas disponemos de datos precisos. Hace diez años, la comunidad de aves acuáticas invernantes a lo largo del mes de diciembre fue de 23 especies, pero en los últimos años ésta aumentó mucho: fueron 34 especies en diciembre-07, 41 especies en diciembre-08, y este mes de diciembre recién terminado hubo 44. Si aumentan las aves es porque hay más comida.

 

     También es espectacular lo que está ocurriendo con una especie reproductora: el ánade azulón. De este pato sólo había 2 parejas nidificantes hace tres años, pero en el 2007 subió a siete, en 2008 a quince, y el año pasado hubo 30. No conocemos un caso tan extraordinario en toda Asturies.

 

       Así, aunque en los años siguientes la vida silvestre de la Ría probablemente siga en aumento por la mejoría de la calidad del agua, continuará habiendo demasiados problemas ambientales (reducción de su espacio vital, molestias, vertidos incontrolados, mala aplicación de la legislación vigente en espacios protegidos, etc.), que harán que las grandes posibilidades que podría ofrecer nuestra ría, se queden sólo en eso, en algo potencial. 

      Para más información; 619226459 (César)

 

 

 

 

 

 

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