Grandas de Salime: Una receta indecente con Patata de Grandas IGP

De la dedicación exclusiva del alcalde Eustaquio Revilla al subvencionado proyecto IGP "Patata de Grandas" junto con dos concejales de su partido.

 

El incremento exponencial experimentado por las fechorías del cada vez menos ilustre alcalde de Grandas de Salime, D. Eustaquio Revilla, es últimamente tan notable que sólo admite comparación con la desfachatez con que las comete. En su vertiginoso camino hacia la indecencia política y la plena laxitud moral cuenta con el acompañamiento de alguno de sus concejales, mientras otros, convertidos en ediles zombis, asienten a cuantas majaderías plantea el idolatrado líder. Nuestro admirado alcalde, no contento con haberse convertido en esta legislatura en el alcalde asturiano con dedicación exclusiva que percibe  mayores retribuciones en relación con la población del municipio en que ejerce el cargo, reparte su tiempo con otras actividades de dudosa legalidad.

En efecto, su desenfrenado ánimo de lucro le ha llevado a unirse a una agrupación de productores de patata, tal y como él mismo ha reconocido expresamente en el pleno municipal del pasado 17 de junio de 2010. Esta agrupación está integrada por tres únicos miembros, dos de los cuales son concejales del equipo de gobierno municipal del PSOE: el propio alcalde D. Eustaquio Revilla y la primera teniente de alcalde, Dña Julia Pládano.

El propósito de su creación es el desarrollo del  proyecto IGP “Patata de Grandas”, para lo cual ha recibido sendas subvenciones de la Consejería de Medio Rural y Pesca del Principado de Asturias. La primera de ellas ascendió a 33.000€, mientras que la cuantía de la segunda fue de 26.427,12€. En ambos casos el destinatario fue el Ayuntamiento de Grandas.

De esta iniciativa empresarial se ha hecho eco en repetidas ocasiones la prensa regional desde 2007. En alguna de ellas aparece el propio alcalde junto al antiguo Director de General de Ganadería y Agroalimentación, mientras que en otras se refiere la intención del Ayuntamiento de Grandas de ceder terrenos comunales para la producción del tubérculo.

Habida cuenta la dedicación exclusiva con que el Sr. Revilla desempeña el cargo desde el 13 de julio de 2004, cabe plantearse si la actividad profesional como productor agrícola entra en conflicto con la legislación vigente. En este sentido, cabe recordar que la Ley 53/1984, de 26 de diciembre, de Incompatibilidades del Personal al Servicio de las Administraciones Públicas, prohíbe en su artículo 12 “El desempeño de actividades privadas, incluidas las de carácter profesional, sea por cuenta propia o bajo la dependencia o al servicio de entidades o particulares, en los asuntos en que este interviniendo, haya intervenido en los dos últimos años o tenga que intervenir por razón del puesto público”. El artículo 15 de la misma ley indica textualmente que “El personal a que se refiere esta Ley no podrá invocar o hacer uso de su condición pública para el ejercicio de actividad mercantil, industrial o profesional”.  A mi entender, la intervención directa del alcalde en asuntos relacionados de forma directa con su actividad profesional queda suficientemente demostrada.

En cualquier caso, sea o no autorizable la compatibilidad, la referida Ley 53/1984, en su artículo 14, es bien explícita a propósito del procedimiento formal de reconocimiento, que debe resolver el pleno de la corporación local, extremo que no consta en este caso.

Por su parte, el artículo 9 del reglamento RD 598 /1985, de 30 de abril refiere expresamente la imposibilidad del “…reconocimiento de compatibilidad con actividades privadas, incluidas las de carácter profesional, cuyo contenido se relacione directamente con los asuntos sometidos a informe, decisión, ayuda financiera o control en el Departamento, Organismo, Ente o Empresa públicos a los que el interesado esté adscrito o preste sus servicios".

En resumen, queda clara la existencia de una agrupación de productores de “Patata de Grandas” en la que está integrado el alcalde D. Eustaquio Revilla y la actual primera teniente de alcalde Dña. Julia Pládano. En el primer caso, no consta la preceptiva autorización de compatibilidad con la dedicación exclusiva en el ejercicio del cargo y además, se plantean fundadas dudas respecto a que se ajuste a la legislación vigente en materia de incompatibilidades. Existe asimismo constancia de que esta agrupación ha sido receptora, con la intermediación del Ayuntamiento de Grandas de Salime, de sendas cuantiosas subvenciones públicas. La intervención municipal no se ha limitado a esta cuestión, sino que se ha hecho extensiva a la cesión de terrenos y a la gestión administrativa.

Con independencia de la sujeción o no del desempeño de esta actividad privada por parte de un alcalde con dedicación exclusiva (por cierto, muy bien remunerada) a la legislación vigente al respecto, este asunto denota una praxis indecente en el ejercicio del servicio a la res publica y exige a mi juicio la petición de responsabilidades políticas. Si esta es la hoja de ruta de la regeneración del PSOE por la que clama la militancia y que pregonan sus líderes, se me antoja larga la travesía del desierto que se le avecina al centenario partido.

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