Más de 40.000 familias asturianas dependen de los subsidios del Inem

Los servicios de empleo, atascados por el aluvión de demandas de trabajo
LNE

Avelina Méndez sale de una céntrica oficina de empleo de Oviedo; lleva apenas una semana en el paro. Acaba de «coger número» para que algún empleado de la oficina le diga si alguna empresa se ha interesado por su currículum o si hay alguna oferta que pueda ajustarse a su perfil. Durante los últimos años se ha dedicado a la enseñanza. Tiene el número 92 y en el interior se oye cómo desde un altavoz se llama al 43. «Desde mediados del mes pasado los empleados están soportando una importante carga de trabajo», asegura el director de la oficina, Aurelio Arango. La cola del desempleo creció súbitamente en Asturias el pasado diciembre y en las oficinas de la región hay aforo completo.

Quedan pocos minutos para las once y media de la mañana y más de medio centenar de personas aguardan su turno, algunos buscan ofertas de empleo en los paneles informativos de la oficina, apenas un centenar. Tampoco hay ordenadores libres donde consultar ofertas laborales. «El número de ofertas ha bajado considerablemente, pero nuestro objetivo para este año es aumentar la difusión de éstos, sobre todo a través de internet», señala Arango.

La crisis mandó al paro a 5.363 personas durante el mes de diciembre, lo que supone un incremento del 9,21 por ciento con respecto al mes anterior (el doble de la media española). El Principado ha superado los 63.600 desempleados, aunque en relación al año anterior Asturias presenta unos números menos lesivos que otras comunidades autónomas: el paro creció un 24 por ciento, a medio camino de la proporción alcanzada en el conjunto del país (46,9 por ciento), donde se superó la barrera de los tres millones de desocupados, una bolsa de paro inédita hasta donde alcanzan las estadísticas.

Avelina Méndez ha dedicado buena parte de su vida profesional a dar clases a personas sin empleo. El último de sus cursos finalizó el pasado 29 de diciembre. Nunca ha tenido un empleo fijo, siempre ha trabajado con contratos temporales y, curiosamente, sus expectativas de encontrar pronto trabajo son buenas, precisamente gracias al incremento del paro, ya que muchos de los desempleados buscan reorientarse hacia otros sectores de actividad. «Hace una temporada había más demanda de cursos que interesados, ahora la situación ha dado un giro radical», afirma.

Para Fernando Valdés, es su primer día en la cola del paro. Su último trabajo fue como encargado en una tienda de motos. «Me urge encontrar un trabajo rápidamente, tengo que cuidar de cuatro hijos y hacer frente al pago del alquiler de mi vivienda», resume este ovetense. Aunque su primera impresión en la oficina del empleo no ha sido positiva. «Apenas hay ofertas, se nota que la situación esta cada vez más floja», afirma.

Uno de los sectores que más han sufrido el impacto de la crisis es el de la construcción. El bajón que ha registrado la edificación residencial ha dejado en el desempleo en la región a más de 10.000 personas, 2.000 de ellos durante el pasado mes de diciembre. Éste es el campo en el que está buscando empleo Guillermo Suárez, un venezolano de 60 años que lleva dos años viviendo en Asturias y que ha ejercido durante la mayor parte de su carrera profesional como soldador. Suárez, que lleva cerca de un mes en el paro, no es optimista. Señala hacia el interior de la oficina de empleo y asegura que «hay mucha gente, pero pocas ofertas». Y asegura: «El problema es que ya no se construye, la actividad está parada, esperemos que las ayudas que se están dando desde el Gobierno central ayuden a reactivar el sector. No hay trabajo para aquellas personas que saben hacer un oficio».

Lucía Malgar es una de las paradas que buscan reorientar su carrera. Durante los últimos meses ha estado trabajando como dependienta y peluquera. Hace unos meses comenzó a estudiar el ciclo formativo de auxiliar administrativo. La ovetense asegura que, por el momento, «puedo permitirme estudiar gracias a que mi novio tiene trabajo estable».

La avilesina Marta Villarías busca en uno de los paneles de la oficina ovetense. «Ninguna de las ofertas encaja con mi perfil», asegura. Villarías lleva desde noviembre en el desempleo. «Hay poco donde elegir y todo está muy escogido, lo único a lo que podría optar ahora es a un puesto de teleoperadora», señala. Tan escaso es el nivel de ofertas que hay en la oficina de empleo que, asegura Marta Villarías, «desde que llevo inscrita tan sólo me han llamado una vez para ofrecerme un puesto de auxiliar de una biblioteca y no encajaba en el perfil, porque exigían llevar más de ocho meses en el paro».

El trabajo se acumula en la oficina. Y según asegura una de las empleadas, «todo indica que nos esperan unos meses duros». Han aumentado las colas para buscar empleo y, también, para tramitar la solicitud de los subsidios de paro. Ya son más de 40.000 los asturianos que los cobran.
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