¿Hace falta una coordinadora internacional? (2)

El desempleo es mundial, conlleva precariedad laboral y social, es intrínseco al sistema capitalista

 La primera parte de este artículo trataba de la globalización del capitalismo; de su enorme poder económico político y militar; de la incapacidad de los distintos gobiernos  de salirse (aunque lo quisieran) del sendero que el sistema les traza, y de la imperiosa necesidad de  luchar internacionalmente contra ese sistema capitalista, si queremos tener éxito en nuestra pelea.

En esta parte trataremos de cómo afecta esta cuestión a las relaciones sociales y laborales

RELACIONES LABORALES: Tenemos tendencia a pensar que solo en España tenemos empleo precario, (desempleo, desigualdad, contratos basura, falsos autónomos, salarios miserables, etc.), es decir los más desgraciados del mundo y que la culpa de todo es que tenemos un  mal gobierno. Por tanto la solución estaría en elegir otro gobierno que sea bueno. Así, cambiando una y otra vez de gobierno (unos peor que otros),  pasan los años  y nuestros problemas fundamentales no mejoran, sino que empeoran.

Pero desgraciadamente en los demás países tampoco atan los gatos con longanizas. Algún ejemplo:

- En Inglaterra tienen establecido legalmente, un contrato de trabajo de cero horas, en el que, el trabajador está a disposición de la empresa las veinticuatro horas del día, los 365 días del año. A este contrato de esclavitud están sometidos más de un millón de trabajadores y creciendo.

- Bajo el atrayente nombre de “economía colaborativa” se están colando en nuestro país empresas como Uber, Glovo etc., donde sus trabajadores no tienen un contrato por cuenta ajena, sino que les exigen ser autónomos (falsos autónomos) y pagándoles una miseria, teniéndoles a su disposición las 24 horas, aun se les  obliga a tener un móvil, una bicicleta  o un coche, etc., (es decir los instrumento de trabajo) y pagar las cuotas de autónomos a la  seguridad Social.   

Se estima que, en el sector servicios de los EE.UU., un tercio de los trabajadores están obligados a currar con este tipo de esclavitud. Y creciendo alarmantemente en todo el mundo. Algunos autores ya hablan de un cambio radical en las relaciones laborales.

- En nuestra vecina Francia impusieron, el año 2017, una reforma laboral muy parecida a la española, a pesar de las valientes protestas de sus trabajadores. (No hubo, en Europa o en el mundo desarrollado, ni una muestra de solidaridad con ellos). Estuvieron solos, les dejamos solos.

- Las relaciones laborales en el tercer mundo o de los países en desarrollo son peores. Empresas multinacionales están sometiendo a trabajadores de estos países a unas condiciones de trabajo  inhumanas, de esclavitud. A pesar de ello, o por ello, los de la India nos dieron un ejemplo de valientes luchadores al hacer la huelga más grande del mundo (200 millones, en la de Enero del 2019), reivindicando más trabajo, mejores salarios, mejores condiciones de trabajo, etc. ¡Lo mismo que reclamamos en Occidente!

- El poder adquisitivo de los trabajadores en todo el mundo no deja de retroceder. También los derechos sociales como vivienda, pensiones, sanidad, educación, atención a los mayores, a la infancia, etc. Mientras, los beneficios empresariales crecen incesantemente.

Ricardo Antunes  lo resume en el siguiente párrafo extraído de su art. Los precarios ¿Nueva clase social: “El futuro del trabajo para las masas trabajadoras del mundo parece ser un futuro de empleo flexible, sin jornadas de trabajo preestablecidas, sin espacios de trabajo claramente definidos, sin salarios fijos, sin actividades predeterminadas, sin derechos y sin protección o representación por parte de los sindicatos”.

¿Alguien puede pensar que si hubiese abundancia de empleo, sus trabajadores tragarían todo lo que están tragando? Naturalmente que no. El miedo a perder nuestro empleo, porque no es fácil conseguir otro, nos obliga a pasar por el aro, pues necesitamos sobrevivir. Es decir, el desempleo está en el centro de la precariedad laboral, también humana.

Llegados aquí parece como si estuviésemos en un callejón sin salida. Pero el mundo no se para y la clase trabajadora debe encontrar la que más le conviene   o iremos de mal a peor.

En cuanto al desempleo, entiendo que su reducción pasa, inexorablemente, por una reducción significativa de la jornada laboral (alrededor de unas 25 horas semanales), sin pérdida del poder adquisitivo.  En el sistema capitalista hay problemas que no se podrán solucionar sin su destrucción, pero ya  hemos conquistado  dos veces la reducción de la jornada laboral y no hay ninguna razón que impida la tercera.

No tiene sentido que, a estas alturas de la historia, después de todos los avances tecnológicos, tengamos la misma jornada laboral que hace cincuenta años y que esos avances, en vez de mejorar nuestras vidas, nos las empeore. Es un contrasentido.

Por ello resulta difícil entender el olvido intencionado de esta reivindicación (siempre presente en el movimiento obrero). Es imperdonable

CONCLUSIÓN: El desempleo es mundial, no de un solo país; que éste conlleva toda la precariedad laboral y social que padecemos; que el desempleo es intrínseco al sistema capitalista; que este sistema es tremendamente peligroso y  tiene un enorme poder económico y militar; que solo combatiéndolo solidaria y coordinada  globalmente, en todos los países, se podrán lograr éxitos; que solo se reducirá el desempleo si conquistamos una reducción significativa de la jornada laboral; y lo más importante, que la lucha por esta conquista pondrá a  la clase trabajadora en píe, tomará la ofensiva. Nada volverá a ser igual.

¿Hace falta una coordinadora internacional? (1)

Para ello  ¿no necesitamos solidaridad y coordinación internacional?.

Top