¿A qué velocidad cae una piedra?

El Deustche Bank está al borde de la quiebra y su caída va a la velocidad de una piedra, pero seguimos perdiendo el tiempo en vez de ir a la raíz: sólo saliendo de la UE hay salida, lo demás es dar vueltas y vueltas e ir al fondo del remolino

Cada semana que pasa el DB se hunde un poco más y en su caída arrastra a un montón de bancos de todo el mundo.

La caída del DB es una caída sistémica que va a arrastrar todo a su paso.

 

Es una pregunta clásica en física cuando se habla de la caída libre de un cuerpo que actúa bajo la acción exclusiva del sistema gravitatorio. Es la pregunta clásica que hay que hacerse ahora en la Unión Europea, que es lo mismo que una piedra.

Supongo que sabréis que Alemania, Francia e Italia están tirándose de los pelos ante el cada vez mayor rechazo popular -aunque lo hegemonicen, por el momento, los fascistas- a la UE. Mantienen reunión tras reunión y no saben qué hacer. El canto del cisne (el que se emite justo antes de morir) le hizo el llamado presidente de la comisión, el luxemburgués Juncker, el mismo que se negaba a cobrar impuestos a las multinacionales en su país. Este tipejo en su pomposo discurso sobre "el estado de la Unión" esta misma semana arremetió contra el "populismo", pero al mismo tiempo intentó justificar un cambio de rumbo de la UE que es equivalente a cuando un barco intenta cambiar de rumbo ante la amenaza de hundimiento, en una situación que él mismo definió como "crisis existencial de la UE".

Supongo que sabréis que Merkel está llorando por las esquinas y diciendo que "la UE está en una situación crítica". 

Supongo que sabéis que hoy toda la UE se reúne en Bratislava para hablar de qué hacer sabiendo que no hay nada que hacer, la UE es un atajo de zombies vagando por ahí para intentar comerse a algún incauto (como los wahabíes seculares, antes llamados progres) que todavía predican que "otra UE es posible" y siguen a un tipo a sueldo de Soros como el griego Varoufakis.

Lo que supongo que no sabéis es que el buque insignia de la flotilla europea, el Deustche Bank, está, literalmente, al borde de la quiebra y que su caída va a la velocidad de una piedra en caída libre. Y es que el DB no se puede abstraer del campo gravitatorio que es la UE y ese campo es nefasto. Como los remolinos, quien cae en él ya sabe dónde acaba: en el fondo.


El DB hace agua por todas partes y ya no hay parche (como Grecia) que pueda poner para taponar las numerosas vías abiertas. El rendimiento del bono alemán es totalmente inestable, con subidas espectaculares y bajadas más espectaculares aún. Eso de la fortaleza de la economía alemana no es más que otro cuento que nos tragamos una y otra vez; actuamos igual que los niños cuando nos escuchan contar cuentos con la boca abierta. Convendría cerrarla de vez en cuando.


Cada semana que pasa el DB se hunde un poco más y en su caída arrastra un poco más a un montón de bancos de todas las partes del mundo. La caída del DB es una caída sistémica que va a arrastrar todo a su paso.


Pero nosotros seguimos perdiendo el tiempo en vez de ir a la raíz: la UE. Sólo saliendo de la UE hay salida. Lo demás no es otra cosa que dar vueltas y vueltas a un laberinto que nos lleva al mismo lugar, al fondo del remolino.

Lo curioso del caso es que es EEUU quien tiene la llave del grifo con el que rebajar el caudal del agua que está arrastrando a la UE hacia el abismo y, por lo tanto, de hacer más pequeño el remolino y quien tiene una cierta capacidad de poner una red para que la velocidad con la que cae la piedra no sea tan grande. EEUU puede imponer una multa de 14.000 millones de euros al DB por una vieja historia de hipotecas residenciales. Que no os quepa ninguna duda que la alternativa para que esa cantidad se rebaje será que la UE mantenga la "negociación" del TTIP (Acuerdo de Libre Comercio) que deja manos libres, del todo, a las multinacionales. Pese a las críticas que algún gerifaltillo de la UE se ha atrevido a hacer al TTIP, hemos visto cómo rápidamente se ha cerrado filas sobre el mismo. Y cómo Merkel ha vuelto a convertirse en su principal defensora. Luego aquí tenéis el por qué.

Esta es la UE zombie que los wahabíes seculares (antes llamados progres) se niegan a ver. Sólo cuando la caída de la piedra, que está cayendo cada vez a una velocidad mayor, les dé en la cabeza, y se la rompa, entenderán algo. Pero entonces ya será tarde.

http://elterritoriodellince.blogspot.com.es/

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