Bruselas se debate entre el paso atrás y el salto al vacío

- El Libro Blanco para el Futuro de la UE contiene cinco supuestos sobre el rumbo que los europeos debemos elegir

- La Comisión se cura en salud al no posicionarse a favor de ningún escenarios, solo muestra a los Estados Miembros las opciones existentes

- El Libro Blanco sale antes de la Cumbre de Roma, conmemorativa del 60 aniversario de los Tratados Fundacionales comunitarios

Libro Blanco para el Futuro de la UE que ha presentado Jean Claude Juncker

Juncker presentó el Libro Blanco para el Futuro de la UE

 

La UE puede retroceder 25 años en su construcción europea. Los que habrán pasado desde 1993, año de entrada en vigor del Mercado Único, hasta 2019, año que un nuevo Parlamento Europeo pilotará el gran cambio que debe experimentar el proyecto comunitario.

 

Un cambio con más integración o de varios pasos hacia atrás, hasta llegar a 1985, año de la incorporación de España y Portugal, cuando el entonces presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors, propuso un Libro Blanco rompedor para competir frente a la pujanza de los Estados Unidos de Ronald Reagan y el Japón de las corporaciones industriales.

En 1993 entró plenamente en vigor el Mercado Único, se creaba un espacio sin fronteras interiores para “la libre circulación de mercancías, personas, servicios y capitales”. El presidente actual de la Comisión, Jean Claude Juncker, propone dos décadas después en su propio Libro Blanco para el Futuro de la UE un regreso a ese Mercado Único. Es uno de los cinco supuestos que los europeos debemos elegir.

El primer escenario apuesta por Continuar como hasta ahora, seguir con la agenda de reformas ya propuestas para potenciar el mercado único y crear más empleos, más inversión y más crecimiento. La UE fortalecería su colaboración energética y digital y también el funcionamiento de la eurozona, pero sin cambios sustanciales.

El presidente actual de la Comisión, Jean Claude Juncker, propone en su propio Libro Blanco para el Futuro de la UE cinco supuestos entre los que los europeos debemos elegir

El segundo escenario es Nada más que el Mercado Único y supone la regresión a la era Delors, al fin de la cooperación migratoria, en seguridad o defensa. Una UE centrada en el “libre movimiento de los bienes y el capital” y no tanto en las personas ya que sería “difícil acordar nuevas reglas para la movilidad de los trabajadores”. Los derechos de los ciudadanos europeos derivados de las normas de la UE podrían restringirse con el paso del tiempo, según el propio documento de Juncker.

Es uno de los dos escenarios que plantea una UE más pequeña, que podría desembocar en la aparición de nuevos controles fronterizos o el fin del programa Erasmus. Para movernos por Europa podríamos necesitar de nuevo nuestros pasaportes, una deriva similar a la del tercero, Los que quieran más que hagan más, la UE de varias velocidades en la integración, a la carta. Según el Libro Blanco, una mera "coalición de voluntades".

Los dos últimos escenarios son los más optimistas sobre el futuro comunitario. El cuarto, Hacer menos más eficientemente, mostraría “un consenso sobre la necesidad de afrontar mejor ciertas prioridades”. Implica devolver a las capitales algunas competencias ahora mismo en poder de Bruselas, lo que reforzaría sus poderes en seguridad, comercio, innovación o gestión fronteriza, pero tiraría la toalla en la búsqueda del desarrollo regional, la salud pública o las políticas de empleo y sociales.

La conocida como ever closer unión, la unión cada vez más estrecha que rechazaron los británicos en el referéndum del brexit, aparece en el quinto y último escenario. Hacer mucho más, juntos, el anhelo de los padres fundadores europeos tras la Segunda Guerra Mundial, se presenta como la solución favorita de Juncker, conocido federalista, pero que no ha manifestado esta vez su apoyo para no ganarse el rechazo inmediato de sus críticos, porque “ni la UE a 27 como es ahora ni los países europeos por si solos están suficientemente equipados para afrontar los desafíos” actuales. El federalismo europeo desembocaría, por ejemplo, en una sola voz en la OTAN, habría una unión militar e incluso cierto tipo de capacidad presupuestaria conjunta para toda la eurozona.

En la cumbre prevista para diciembre, los líderes europeos deben mantener su primer debate político sobre más integración, más mercado único o menos competencias para Bruselas

La Comisión se cura en salud al no posicionarse a favor de ningún escenario, solo muestra a los Estados Miembros las opciones existentes, lo que le ha valido profundas críticas. El líder de los socialistas europeos, Gianni Pitella, aseguró estar “profundamente decepcionado” y el grupo de los liberales en el Parlamento advierten que los tres primeros escenarios no son viables y que la única solución es más integración. Desde los euroescépticos, el líder del partido tory británico en el Parlamento Europeo, Syed Kamall, celebró el documento porque si Bruselas lo hubiese presentado antes del referéndum británico, “quizás el resultado habría sido diferente”.

Bruselas también lanza un órdago a los Gobiernos europeos y a sus ciudadanos ante la presión asfixiante del brexit y el desafío del populismo de extrema derecha, que tiene su primer round el 15 de marzo en las legislativas de Holanda y un match point en las presidenciales francesas entre abril y mayo. La jugada es arriesgada, como reconoce el Comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici porque la idea de "deshacer Europa, una opción contra la que lucho, está sobre la mesa y debe ser evaluada".

Dentro de nueve meses, en la cumbre prevista para diciembre, los líderes europeos deben mantener su primer debate político sobre más integración, más mercado único o menos competencias para Bruselas. Las elecciones europeas de 2019, solo en 27 países, sin Reino Unido, supondrán el pronunciamiento final y el Parlamento resultante deberá nombrar una nueva Comisión que lidere el rumbo escogido. Juncker ha asegurado que no “está cansado” pero no se presentará a la reelección.

Su Libro Blanco sale antes de la Cumbre de Roma de finales de marzo, conmemorativa del 60 aniversario de los Tratados Fundacionales del proyecto comunitario, y no es precisamente una oda a la mayor integración. El silbato ha sonado, el balón ya corre y, como dice el nuevo presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, “el partido afecta a 500 millones de ciudadanos y a la UE de mañana”.

 

Foto. Libro Blanco para el Futuro de la UE que ha presentado Jean Claude Juncker. REUTERS/Yves Herman

bez.es

Top