Europa presiona a los reguladores para liberalizar Correos [¡privatizar / precarizar!]

- La Comisión cree que los precios de los envíos transfronterizos perjudican al pequeño comerciante y al consumidor
- La Comisión presiona a los reguladores para que revisen el sistema de precios; en España, la CNMC aprobó el de Correos

Los correos nacionales benefician a grandes empresas en detrimento de las pequeñas y del ciudadano al encarecer los envíos transfronterizos en el interior de la UE. Eso piensa una Comisión Europea en plena ofensiva para que los proveedores de servicio universal (como Correos de España) transparenten su política de precios, que se disparan cuando los envíos traspasan límites nacionales.

Según, la Comisión, consumidores y minoristas de comercio electrónico de la UE no aprovechan las oportunidades del mercado único. Si bien los últimos datos datan de 2014, éstos son contundentes: un 84 % de las ventas en línea en procedían del país en el que estaba ubicada la empresa vendedora.

El pequeño comerciante paga muy caros sus envíos al no poder para negociar tarifas, poder que sí tienen empresas con volúmenes masivos de paquetería

Se estima que los beneficios del comercio electrónico transfronterizo son el 0,27 % del PIB de la Unión, 37.587 millones de euros (PIB 2014, últimos datos disponibles). La Comisión considera que los altos precios de los envíos transfronterizos perjudican al pequeño comerciante y al consumidor. El primero, porque paga muy caros sus envíos al no poder para negociar tarifas, lo que sí pueden hacer empresas con un volumen masivo de envíos, como Amazon, Aliexpress o Zalando. El ciudadano, al tener que pagar más si no compra a estas grandes cadenas -porque el vendedor puede repercutir el precio en el consumidor- y también porque tiene menos opciones.

Según una encuesta entre pequeños comerciantes y consumidores realizada por la Comisión en 2015, los problemas con el envío de paquetes, en particular los elevados precios, les impiden vender o comprar más en otros Estados miembros.

"Queremos que se vean los abusos: si el mercado funciona bien, si los precios son adecuados, la diferencia no puede ser tanta (entre un envío dentro de un mismo país y otro transfronterizo). Entre unos y otros envíos puede triplicarse o multiplicarse por seis", dijeron a bez.es fuentes de la Comisión Europea que solicitaron el anonimato. Así, el brazo Ejecutivo de la UE le apunta a los correos nacionales en el marco de su Estrategia para un Mercado Único Digital, una serie de iniciativas entre las que se encuentra cun mercado único de pagos sin efectivo.  

Apelan a los reguladores

"Hemos solicitado a los reguladores que lo revisen, aunque los operadores postales siguen manifestándose contrarios a esto", dicen desde la Comisión. De hecho, creen que se trata de una discriminación geográfica injustificada

En este sentido, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) española en octubre de 2016 señaló que los precios que pagan los clientes particulares de servicios postales prestados bajo régimen de obligaciones de servicio público en 2016 cumplen con los principios de asequibilidad, transparencia y no discriminación.  

"Queremos poner una web de comparación de precios para mandar al frente a los abusadores, y los reguladores tienen que decirlo", dicen desde la Comisión

Pero la Comisión no se rinde y quiere presionar desde la ciudadanía. "Queremos poner una web de comparación de precios para mandar al frente a los abusadores, y los reguladores tienen que decirlo", explicaron. 

Sindicatos de correos destacan la extrema dificultad de llevar a cabo una unificación o comparativa. "Hay diferetes precios nacionales, entre regiones, hay servicios que están externalizados, la obligatoriedad de prestar el servicio universal de los correos nacionales encarece, y esa es una obligación que los privados no tienen, extras de mandar los sábados, scooters de última milla... Y nada es gratis", dijo a bez.es Dimitris Theodorakis, responsable del sector postal en la unión sindical UNI Europa.

Los sindicatos dicen que no es posible hacer un mercado común, ya que en el mundo postal la complejidad es tal que no se puede medir todo con las mismas reglas.

"No es posible hacer un mercado común, porque en envíos el mercado común no existe", sentencia Theodorakis.

Advierten contra la liberalización precarizadora

Desde UNI Europa (a la que pertenecen los sindicatos españoles CCOO, UGT y USO) dicen apoyar los esfuerzos de la Comisión Europea para fomentar servicios de paquetería transfronteriza asequibles y de calidad. Pero el mercado de paquetería es complejo. Incluye a los proveedores de servicios universales (PSU) y los integradores paneuropeos, y otros operadores más pequeños. Con el incremento de la demanda, en un mercado competitivo, grandes operadores minoristas recurren cada vez más a modelos de empleo flexibles para reducir costes, y cada vez menos mensajerías trabajan con contratos permanentes a tiempo completo, explican desde UNI Europa.

"A pesar de llamamientos por condiciones de trabajo justas en el sector postal, la Comisión no ha adoptado medidas para crear un marco de igualdad. No aborda la fragmentación del mercado entre los Proveedores de Servicio Universal (PSU) y los competidores", explica UNI Europa en un comunicado.

Las dos caras de la moneda

El enfrentamiento entre Comisión y los Proveedores de Servicio Universal (PSU) -los correos nacionales-, tiene que ver con dos aproximaciones al fenómeno: una desde la competencia, y otro desde la obligación de servicio universal que tienen los PSU -llegar a todos lados-.

 
 
"Nada es gratis, aunque ellos digan que no hay elementos que encarecen el precio, no tienen en cuenta a la gente que presta los servicios, y que recortar en precios tendrá un impacto en los trabajadore"

Dimitris Theodorakis

Sindicato UNI Europa

"No puede haber un mercado único de servicios de paquetería transfronteriza sin un marco regulador mínimo para abordar las fallas del mercado y la competencia desleal. Debe aplicarse sistemáticamente un marco normativo mínimo a todos los operadores", dicen desde UNI Europa. Y en la propuesta de la Comisión, señalan, no hay una mención de la gente que trabaja en envíos.

"En este mundo nada es gratis, aunque ellos digan que no hay elementos que encarecen el precio, no están teniendo en cuenta a la gente que presta los servicios, y que recortar en precios tendrá un impacto en los trabajadores", señaló Theodorakis, quien reivindica que ante un modelos de empleo cada vez más precario de las operadoras privadas, los correos tradicionales tienen mejores condiciones. Pero advierte: si la pura competencia impone los precios, esto tendrá un impacto negativo en las condiciones laborales. 

También desde la patronal de los correos nacionales europeos, Post Europe, se manifiestan contrarios a la forma en la que está planteada la propuesta de la UE.

"Los operadores postales han invertido mucho en asegurar envíos de paquetería rápidos, fiables y flexibles a lo largo de Europa. nuestros clientes –incluyendo pymes y particulares- demandan operadores postales fiables. (...) Por ejemplo, que permitan que terceras empresas puedan acceder a las redes de distribución de los correos nacionales (...) abriría la puerta a conductas oportunistas de otros operadores y provocaría costes extra para los proveedores de servicio universal (PSU)", explica la patronal.

 

Foro. Imagen promocional del Grupo Correos. Correos

bez.es

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