Policía privado, detective público: las empresas de seguridad de los policías de la BPS

Al menos ocho policías de la Brigada Político Social y de la lucha antiterrorista, entre ellos José Manuel Villarejo, han constituido empresas de vigilancia, seguridad y formación de vigilantes, rozando la delgada línea que separa el ámbito público del privado.

Esposas de policía

 

Si ya no puedes ser policía, o prefieres ganar más, siempre queda la opción de montártelo por tu cuenta. Es lo que debieron pensar muchos de los policías de la Brigada Político Social y de Antiterrorismo que, a veces incluso en paralelo a sus nóminas de funcionarios, apostaron por lo que ya sabían hacer bien, pero en el ámbito privado, a veces vendiéndoles sus servicios al ámbito publico. 

Benjamín Solsona

En 1990, el conocido como ‘el Billy el Niño de Valencia’ constituyó Inteligencia de Empresas SL, de la que fue administrador durante, al menos, tres años, según aparece en el Registro Mercantil. Con domicilio social en la calle Doctor Trueta, en Barcelona, esta empresa tenía como actividad el “estudio, evaluación, gestión y control de todo tipo de riesgos, amenazas o pérdidas en las propiedades o bienes de organismos públicos o privados, empresas, particulares y el asesoramiento sobre medidas para su prevención”. Fue liquidada en octubre de 2018.

Antonio González Pacheco y Jesús Martínez López

En 1996 crearon la empresa Servicios de Prevención de Atentados y Secuestros, que aparece en el Registro Mercantil, con las siglas SPAS, a nombre de la esposa de González Pacheco, según publicaba El Mundo en mayo de 2018.

Carlos Santos Anechina Checa

Raúl Herrero Solano, miembro de La Comuna, relató por videoconferencia a la juez Servini las torturas que recibió por un grupo de policías de la Brigada Central de lo Político Social dirigido por Carlos Santos Anechina Checa tras ser detenido en una operación para desarticular el Partido Comunista de España en 1970. Anechina Checa aparece como consejero en Asypro Asesoría y Proyectos SA desde que esta empresa se constituyó en 1991, según muestra el Registro Mercantil. Ubicada en el Paseo de la Castellana, en Madrid, tiene como actividad la seguridad privada, formación de personal de seguridad y servicio de detectives, y factura unos 2,5 millones de euros anuales. Está presidida por José Ruiz Thiery, patrono de la Fundación RACE.

Emilio Hellín Moro

Tras salir de la cárcel por el secuestro y asesinato de Yolanda Rodríguez, Hellín Moro se cambió de nombre por Luis Enrique Helling y se montó una empresa especializada en peritaje criminal, New Technology Forensics, publicaba El País en febrero de 2013. También aparece actualmente en el Registro Mercantil como apoderado de otra empresa, Net Computer Forensics, y hasta 2016 como administrador único de Net Computer Store.

Jesús Gutiérrez Argüelles y Francisco Álvarez

Ambos condenados por los GAL, se montaron en 1989 la empresa Check and In SA, ubicada en la calle Balmes, en Barcelona, que tiene como actividad servicios de custodia, seguridad y protección, y, como objeto social, el estudio y aplicación de nuevas tecnologías en el campo de las telecomunicaciones y el chequeo, análisis y comprobación de sistemas de radiofrecuencia. Con una facturación de entre 1,5 y 3 millones de euros. Aunque no consta que la empresa haya sido liquidada, Gutiérrez Argüelles volvió al cuerpo de policía en 2010 y dirige el Centro de Comunicación Permanente 091 en Catalunya.

José Manuel Villarejo

Ha participado en, al menos, doce empresas que van desde la colocación de artistas a la explotación inmobiliaria, según publicaba El País en 2015. Una de ellas, Cenyt Consultoría, fue con la que fue contratado por el BBVA para espiar a los gerifaltes de Sacyr que se intentaba hacer con el control del banco.

 
 
https://www.elsaltodiario.com/policia/policias-siniestros-sin-punto-y-final-cloacas
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