El secreto mejor guardado de la francocracia

- A Casi 50 años de la muerte de Franco, las "minorías periféricas" tumban una de sus "leyes de Nuremberg"

- La Ley de secretos oficiales del franquismo atravesó indemne los gobiernos de Adolfo Suárez, Felipe González, José María Aznar, Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy… 

 

¿Cómo pudo convivir ese fósil legal franquista con un régimen que se consideraba así mismo como "democrático"?

 

Durante 40 años , el régimen monárquico pudo convivir sin que le provocara la más mínima inquietud con uno de los adefesios arqueológicos de la más pura legislación franquista. Que pudiera hacerlo constituyó una auténtica excepción dentro del actual marco institucional europeo. Sin embargo, a ninguno de los cinco presidentes que mandataron este peculiar sistema "democrático", le resultó extraña esa convivencia. Posiblemente, porque teniendo en cuenta la estafa política que manejaron, la ley de secretos oficiales del franquismo les resultó extraordinariamente útil.

 

       Cuatro veces cuatro. En efecto, es la cuarta vez en estos últimos 4  años que el Parlamento español discute una Ley de Secretos Oficiales cuyo nacimiento se remonta  nada menos que al año 1968. Con esta  normativa legal, la dictadura franquista pretendió que sus leales servidores pudieran contar con un blindaje legal que los protegiera después de que el dictador la hubiera diñado. Y con toda humildad, a fuer de ser sinceros, hay que reconocer  que lo consiguió.

 


    Como si se tratara de un fósil prehistórico, preservado en formol, la Ley de Secretos Oficiales del franquismo atravesó indemne los gobiernos de Adolfo Suárez, Felipe González, José María Aznar, Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy…  y a punto ha estado de pasarse  también ahora por el arco del triunfo a  Pedro Sánchez y Pablo Iglesias. La verdad es que no tiene mucho de extraño. A todos ellos les interesaba que  dada la envergadura de la estafa politica que durante años estuvieron manejando, el secretismo fuera mantenido a toda costa.

 

     Ha sido la suma y el poder de los escaños de las llamadas "minorías periféricas" las que han permitido darle un leve "empujoncito" a la reforma de la ley franquista. Aunque nada del otro mundo, hay que decirlo. Y hasta tal punto "no es nada del otro mundo"  que si  ahora el gobierno de Pedro Sánchez decidiera declarar "materia clasificada"  a cualquier asunto tenebroso en el que se viera envuelto, sólo dentro de 30 años, con 78 años de edad, sería posible  investigarlo.


     El hecho de que la "Ley de secretos" de la dictadura de Franco  sobreviviera  hasta nuestros días constituye una auténtica excepción dentro del  actual marco  institucional europeo. Su existencia hasta hoy ha sido algo así como si las leyes dictadas por los nazis en  Nüremberg  en los años 30 en Alemania, continuaran  conservando su  vigencia legal en ese país  hasta nuestros días.

 

    En el Estado español  todo aquello que fuera considerado como  como "materia clasificada", no prescribía jamás. Por si fuera poco, "la ley del 68", proporcionada  una extraordinaria manga ancha para que los Ministerios gubernamentales pudieran clasificar como "secretos" aquellos documentos o deliberaciones que  estimaran oportunas. No sólo se convertían en inimputables ante la justicia -que ya lo eran- , sino que además no podían ser siquiera  enjuiciados por la Historia.
 

   Ha tenido que ser el Partido Nacionalista Vasco, con el apoyo de otras minorías, el que ahora hiciera suya la tarea de modificar  esta  arqueológica ley  de la dictadura. Según su portavoz en el Congreso, Aitor Esteban, es importante  que el Estado español no continuara  siendo la excepción europea, de tal manera que los historiadores, investigadores, periodistas y el conjunto de la ciudadanía de este país,  dispusieran de la posibilidad  de investigar, abordar, comentar y tratar aquellos acontecimientos a los que la "Caja negra" del secretismo  oficial  continuaba  teniendo sometido  a los cuatro candados de las prohibiciones.


     En el curso del debate parlamentario sobre el tema, la diputada Mireia Vehí, (CUP) denunció el rechazo expresado por  la actual mayoría  de los parlamentarios a la comparecencia de Felipe González, ante una Comisión de investigación, que propuso EH Bildu. La diputada Vehí recordó  igualmente la justificada sospecha  existente sobre el papel  desempeñado por por Juan Carlos I en el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981. La representante de las CUP citó textualmente las páginas  del libro de la periodista Pilar Urbano  "La Gran Desmemoria",  en  la que está da cuenta de  de las dudas del propio Adolfo Suárez sobre la implicación  del monarca en el levantamiento encabezado por el segundo jefe del Estado Mayor, Alfonso Armada.

     Por su parte, Oskar Matute, diputado de EH Bildu, realizó una defensa de la derogación de la ley porque en su opinión “una manera de mentir es ocultar qué pasó con la "guerra sucia", qué había detrás del "plan Zen", que se aplicó en  Euskal Herria. El diputado abertzale  recordó como los asesinatos de José Antonio Lasa y José Ignacio Zabala  sólo pudieron ser conocidos no a través de los procedimientos legales, sino gracias a  una filtración documental.
 

      La formación ultraderechista Vox, por su parte, avisó de que iba votar en contra de la reforma de la  "Ley de Secretos Oficiales". El militar-diputado de  la formación ultramontana, Carlos Hugo Fernández Roca Suárez, ex capitán general del Ejército, alegó que  las propuestas de enmienda del PNV  dejarán “los secretos de Estado expuestos a la vista pública y a disposición de los enemigos de España tanto en el interior como fuera de nuestras fronteras…  “Los intereses de España son eternos y perpetuos, nuestra obligación es velar por ellos”, dijo.

 

   En cualquier caso, lo peculiar de esta modificación legislativa no consiste, a nuestro entender, en que  necesitara más de medio siglo  para  se cambiada, sino que lo realmente asombroso es que un régimen político que se consideraba a sí mismo como democrático, conviviera felizmente con ella durante 40  largos años.

https://canarias-semanal.org/art/27988/a-casi-50-anos-de-la-muerte-de-franco-las-minorias-perifericas-tumban-una-de-sus-leyes-de-nuremberg

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