El PP y la Renta Social municipal en Gijón


D. Pablo González, concejal del PP en el Ayuntamiento de Xixón, considera, en un artículo publicado en EL COMERCIO del domingo, 4 de febrero de 2018, que la renta social, que condena a los gijoneses, se colaba hace un año en la política gijonesa. Su expresión hace referencia a que algo (o alguien) no respeta el orden establecido y “se cuela”. Pero ¿quién ha establecido ese orden? Desde luego, esto ya no es lo que era ¿verdad D. Pablo? ¡Qué tiempos aquellos del turno bipartidista!

Afirma usted en su escrito que la peor política social es la que apuesta por el subsidio y no por el empleo. ¿También se refiere a los subsidios a empresas, programas, asociaciones, organizaciones, partidos, sindicatos, actividades, etc.? ¿o discrimina usted y señala solamente las subvenciones a personas desfavorecidas, con pocos o ningún recurso, que es a quienes va destinada la renta social municipal?. E insiste usted en que se trata de subsidios precarios que no fomentan el empleo. ¿Escucha usted a los comerciantes de Xixón?. Y, hablando de empleo, ¿también critica usted a quiénes no crean empleo u ofrecen trabajos precarios y que, además, se benefician de subvenciones y exenciones de cuotas?

Nuestra alcaldesa, dice usted, cede al chantaje y hace demagogia para seguir ocupando el sillón. Si esto es así ¿considera usted que el sr. Rajoy cede al chantaje de los nacionalistas canarios o vascos –incluso de Foro- para aprobar sus cuentas y que hace demagogia cuando, en lugar de congelar las pensiones, nos da la “propina” del 0,25 a los pensionistas, mientras regala millones de euros a quienes se han beneficiado de la amnistía fiscal?.

Dice usted que ahora tenemos un Ayuntamiento tutelado, casi intervenido, por el incumplimiento del límite de gasto. ¿No sucede esto desde que ustedes, con el PSOE, reformaron el artículo 135 de la Constitución y desde que aplican las políticas de austeridad que recortan servicios públicos, precarizan los empleos y empobrecen a la ciudadanía?

Añade usted que en Xixón “hemos gastado más de lo que debíamos y tenemos que hacer un plan de equilibrio que hipoteca esta etapa y, lo que es más grave, a la próxima corporación”? D.Pablo ¿es usted tan sectario que no es capaz de aplicar este mismo razonamiento a las políticas desarrolladas  por el PP en todas las administraciones donde gobiernan o han gobernado (central, autonómica y local)?. Por favor, eche un vistazo, como mínimo, a las hipotecas que dejaron en el Ayuntamiento de Oviedo y en la Comunidad Valenciana o al aumento de la deuda pública del Estado ¿a cuántas generaciones de ciudadanos y ciudadanas españoles han hipotecado ustedes?.

Continúa usted con el argumentario: “los partidos de la izquierda defendieron con uñas y dientes quitarle dinero a todo el mundo … y lo hacen jugando a cambiar dinero de manos”. Sr. González, recuerde eso de que “cree el ladrón …” ¿Sabe usted que su partido es el más corrupto de Europa? ¿Y aquello de que “esto no es una trama del PP, es una trama contra el PP”?. Como también afirma usted en el artículo, “el tiempo ha puesto a cada uno en su sitio” y el de su partido ya está en los juzgados… pese a utilizar (ustedes sí que con uñas y dientes) todos los instrumentos a su alcance para evitarlo.

Pinta usted a nuestra ciudad como una ciudad doblegada por el subsidio y la precariedad pública, y que, además, es una de las ciudades donde menos personas trabajan o buscan trabajo. ¿Es que para usted la precariedad debería ser algo más “privado” y que se viera menos?  ¿Puede ser que el problema generado por la renta social municipal sea que ha visibilizado lo que ustedes quieren ocultar: la desigualdad, la pobreza, la injusticia, la soledad, la rabia  y el sufrimiento causado por un sistema que sólo beneficia a una minoría a costa de la falta de expectativas de tanta gente?.

Por último, aprovechando que usted alude al próximo carnaval, con total respeto a su persona y sin ánimo de ofender, para mí su escrito es una “careta de señorito” que detrás oculta rasgos de cinismo, insolidaridad, desprecio y soberbia autoritaria.

Top