La RTPA gasta 8.000 millones de pesetas,...

…47 millones de euros, en una TDT que acumulará 25 meses de retraso y que es seriamente cuestionada por los analistas y profesionales

 

El pasado 5 de diciembre se publicaba el anuncio para la contratación de la extensión de la cobertura de la Televisión Digital Terrestre (TDT) con un presupuesto de casi 11 millones de euros a añadir a los ya licitados 36 millones en 2007, es decir, un gasto de casi 8.000 millones de pesetas para completar la carísima red pública de infraestructuras de telecomunicación del Principado de Asturias en un plazo de un año. Y que explotará, si la crisis no lo impide, el Grupo PRISA durante diez años.

 

Y digo que si la crisis no lo impide porque, casualmente, ese mismo día el Grupo PRISA volvió a poner al fundador de El País en 1976, Juan Luis Cebrián (1944), al frente de su dirección para tratar de salir de la crisis agudizada por una deuda de casi 5.000 millones de euros (unos 850.000 millones de pesetas), el retraso y las rebajas en la venta de Digital Plus, y una cotización en bolsa que ha vuelto a caer y deja otra vez la acción a dos euros y medio. A esto hay que añadirle la necesidad de hacer frente a un crédito sindicado de 1.950 millones de euros (unos 325.000 millones de pesetas) que vence, sin remisión, en marzo.

 

Los analistas ven un paralelismo escalofriante entre el Grupo Tribune y el Grupo PRISA. Mientras la deuda de Tribune excede nueve veces su resultado operativo antes de impuestos, la de PRISA es casi seis veces sus resultados previstos para este año. La bancarrota y la suspensión de pagos amenaza a ambos grupos.

 

El hijo del jefe de la prensa del Movimiento, joven subdirector de los diarios franquistas Pueblo e Informaciones, y jefe de los servicios informativos de RTVE aún en la época del dictador (1974), vuelve al poder y se teme que cometa los mismos errores recientes como fueron la opa sobre Sogecable o la guerra del fútbol con Mediapro.

 

Cebrián se resiste a bajar el precio de la plataforma digital, ha decidido no repartir dividendos entre los accionistas y el panorama en el grupo está dominado por los ajustes de salarios, los despidos pactados y las jubilaciones anticipadas, intentando a cualquier precio evitar tener que vender empresas del grupo, o un nuevo socio que asuma el control, algo casi imprescindible, según los analistas, para tener futuro.

 

Ningún plan de rescate ha funcionado cuando cada vez es más difícil para los medios conseguir crédito por su crisis estructural a la que se ha sumado la crisis económica.

 

Nuestros gobernantes asturianos, por decir algo, han vuelto a demostrar una gran visión confiando el futuro de la TDT en Asturias a esta empresa que se está desmoronando como ídolo de barro. Incluso, en la nueva reestructuración de la programación de la TPA para 2009, se vuelve a confiar en el Grupo PRISA y su filial Plural para hacerse cargo de las cinco horas de programación de la franja matinal, con el consiguiente aumento de la partida económica contractual que irá a parar a las cuentas sin fondo del Grupo PRISA en Madrid, y el aumento de la explotación de los trabajadores de la productora en Gijón. Esta plantilla de veintitantos trabajadores (redactores, editores y operadores de cámara) verán incrementadas sus obligaciones de producción de 2,5 horas semanales a las 25 del próximo año en poco menos de dos años. Un aumento del 1.000%. ¿Y los sueldos? Igual que en febrero de 2007. Y rezando por no ser despedidos… Eso sí, los ingresos del Grupo PRISA no cabe duda que aumentarán. Aunque sólo sirvan para mandar desde el Gobierno asturiano a través de su amigo y valedor Pérez Ornia a la cúpula del grupo el mensaje de “estamos con vosotros en los malos tiempos”. Eso estaría bien si fuese con su dinero, algo que no harían ni locos, y no con el de nuestros impuestos, que mejor se dedicaban a otras funciones sociales más necesarias en los tiempos que corren.

 

EFE publicaba el 26 de enero de 2007 que “las empresas adjudicatarias disponen ahora de un plazo de cinco días para demostrar que están al corriente de pago con la Seguridad Social, y en caso contrario su adjudicación será derogada y pasará la concesión al siguiente de la lista. Una vez que se haya confirmado el proceso de concesión, estas empresas tendrán un plazo de 9 meses para empezar a emitir.”

 

El 2 de febrero de 2007 se adjudica el contrato a la Productora -ejem…- Asturiana -ejem…- de Televisión (Grupo PRISA), siendo publicada la adjudicación en el BOPA del 25 de abril.

 

El 31 de enero de 2008, es decir, 12 meses después de la adjudicación, se puede sintonizar la señal de Localia en algún receptor TDT en Asturias. Primer incumplimiento.

 

Entendemos que emitir no es lo mismo que transmitir la señal, sino tener una programación acorde al nuevo medio digital, y no sólo transmitir la programación y señal que antes se hacía analógicamente, pero ahora de una manera digital. No hay teletexto, ni programación electrónica (epg) ni audio en estéreo, por no soñar con el audio multicanal en diferentes idiomas o la subtitulación en varias lenguas (castellano y asturiano, mínimo, aunque estaría bien el idioma original, ya sea inglés, francés o alemán). Por no tener, ni siquiera tiene la etiqueta digital que la identifica… ¿Es esto emitir en digital? Segundo incumplimiento.

 

Pero lo realmente grave es que esta señal debe llegar a un mínimo de la población asturiana sin ningún tipo de dificultad. Por tanto, podríamos decir que están en pruebas de emisión, sin ni siquiera aportar servicios digitales en esas pruebas, ni llegar de manera efectiva a la población asturiana 22 meses después de su concesión, a los que habrá que sumar, como mínimo, otros 12. Es decir, 34, cuando se hablaba en la propia concesión de un plazo de 9 meses para comenzar a emitir. Tercer incumplimiento.

 

Es decir, un retraso probablemente de 25 meses, dos años largos. Actualmente lleva un retraso de casi 13 meses. Eso sí, amparado y permitido “legalmente” por el Gobierno que se la concedió. Ya sabemos que no es lo mismo emitir que “emitir”.

 

¿Y quiénes son los responsables de estos incumplimientos?

 

El pasado 27 de junio La Nueva España publicaba que “RTPA y Localia ponen en marcha el órgano de gestión de la TV digital”. Y continuaba:

 

“Tras la constitución del órgano gestor, se celebró su primera reunión y se acordó de común acuerdo entre ambas partes designar a Ana Isabel Lada Ferreras, Secretaria General del Ente Público de Comunicación, como Presidenta del órgano gestor y, además, se decidió encargar a los departamentos técnicos de RTPA y Localia el estudio de las infraestructuras técnicas y su instalación para impulsar el pleno desarrollo de la TDT en Asturias”.

 

¿Y qué es “pleno desarrollo”? ¿Emitir la programación cutre de Localia en digital, en vez de hacerlo en analógico? ¿Seguir emitiendo la programación nacional de red de cadenas Localia en Asturias para hacer una TDT “autonómica”? ¿Es ese el concepto de programación “autonómica”? ¿Son esos los criterios que se siguieron para su adjudicación en perjuicio de otras opciones? ¿Qué aporta el Grupo PRISA en todo esto? La infraestructura la paga nuestros impuestos, PRISA sigue emitiendo la programación nacional que ya tenía y ¿todos? tan contentos. Esto es una tomadura de pelo, cuando menos.

 

De hecho, esa misma semana se preguntaba en el Parlamento al Consejo de Gobierno sobre la situación de la TDT, a lo que Ana Rosa Migoya respondió:

 

“Con fecha 1 de febrero de 2008 comenzó la contribución de los contenidos audovisuales de la empresa concesionaria, Productora Asturiana de Televisión, S.A., al punto de generación del múltiple autonómico del Principado de Asturias. Tras el inicio, la empresa concesionaria detectó algunas dificultades técnicas que se están subsanando y que motivaron el cese temporal de sus emisiones”.

 

En cuanto a las de ámbito local, de lo que hablaremos en profundidad en otro artículo, contestó:

 

“Las razones en virtud de las cuales no han comenzado las emisiones de televisión digital por parte de las empresas concesionarias en cada demarcación obedecen básicamente a las dificultades que conlleva la constitución de las correspondientes sociedades gestoras del múltiplex digital y la elección del operador de telecomunicaciones que resulte más idóneo para realizar el servicio soporte de transporte y difusión de la señal, y que llevaron a otorgar un aplazamiento hasta el 31 de marzo de 2008 para la presentación de los proyectos técnicos. A la fecha ya han sido entregados los proyectos técnicos”.

 

Por si esto fuera poco, los analistas y profesionales se preguntan si interesa la nueva televisión. Poco. Los responsables de las televisiones no paran de quejarse. Dicen que España no está preparada para el apagón analógico de abril de 2010: demasiados canales, poca cobertura, poca calidad de contenidos, poca apuesta por la interactividad y dificultades para financiar tanto contenido sin TDT de pago cuando la publicidad en las teles baja más del 10% en lo que va de año, aunque eso sí, seguimos siendo uno de los países de Europa con más publicidad en la televisión, y una tercera parte se la comen las televisiones públicas.

 

El consumo de televisión aumentará en 2009 tanto como en los siete años anteriores juntos, según un informe de las televisiones comerciales (UTECA) que, incluso, llegan a preguntarse acerca de la viabilidad de la TDT.

 

Las cadenas no invierten ni en interactividad ni en nuevos contenidos. Así que los espectadores se contentan con volver a ver en la televisión digital los mismos programas que ya veían, según Impulsa TDT.

 

Y además, sin pago, la TDT no será negocio, coinciden televisiones públicas y privadas.

 

¿Y la televisión local? ¿Qué fue de la televisión de proximidad prometida? Con muchas emisoras en manos públicas (ayuntamientos, diputaciones, autonomías) y la explosión de cadenas y licencias, su futuro es incierto. Dos de los principales grupos comerciales viven sus peores apuros. PRISA ha anunciado el cierre de Localia y Vocento pierde audiencia y dinero.

 

Crecen las plataformas, el consumo y el acceso, pero la televisión sigue siendo la misma.

 

El futuro ya está aquí hace años. Y es la convergencia de dos medios que ya existen. TV es internet.

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