El PSOE da su bendición al monopolio mediático


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5 - Junio - -2009 - Se unen dos canales de televisión, Cuatro y La Sexta. Pero eso no quiere decir que se conviertan en uno solo. La sexta seguirá existiendo de forma independiente igual que su nueva socia. Se trata de una cuestión económica, pura y simple… O quizá no tan pura ni tan simple; porque da la casualidad de que en estos últimos años, estas dos cadenas privadas han sido las que más han apoyado al gobierno socialista. De hecho, Cuatro pertenece al grupo PRISA, dueña de Canal+ y el diario EL PAÍS, antaño uña y carne con el PSOE.

A la hora de otorgar concesiones se imponen ciertas exigencias a los aspirantes que impiden el monopolio, y esta fusión parece una burla flagrante a estas exigencias, pero el gobierno no dice nada, no le conviene meterse con sus aliados.
Hasta ahora, los socios de una cadena de televisión no podían tener más de un 5% del capital de otra cadena. Será por eso, que la comisión de Industria del Congreso aprobó un proyecto de ley que flexibiliza las participaciones cruzadas entre los operadores de televisión. Es lo que el nuevo PSOE llama “progreso”. El documento será enviado al Senado sin pasar por el pleno de la Cámara Baja, por lo que se estima que la ley entrará en vigor antes del verano. Fraude, pero ¿fraude a quién? ¿Al gobierno? ¿A los ciudadanos? Ya lo dice el refrán: Hecha la ley, hecha la trampa.

¿Tienes algo que ver el anuncio hecho hace un mes por el gobierno, de eliminar la publicidad en sus dos canales (TVE1 y TVE2) favoreciendo así a las cadenas privadas? De ser así, significaría que esta fusión ha sido planeada desde hace tiempo con el beneplácito del estado, luego habría un fin y un beneficio establecido.

¿Qué pasará cuando quieran censurar o bloquear una información? ¿O a un profesional? Se le cerrarán las puertas, sin más. Se reducen las posibilidades, la biodiversidad profesional, la diversidad de opinión y en definitiva, se mina la libertad de expresión. ¿A quién se le darán exclusivas? ¿Entrevistas? ¿Qué productoras se llevarán los contratos?

En España hay seis canales nacionales en la televisión abierta. De ellos, dos son del estado y por consiguiente, a favor (hoy) del Partido Socialista. Tras la fusión, serán otros dos los que estén a favor del PSOE. Solo queda tele-5 (de Berlusconi) que mantiene una especie de neutralidad oscilante y Antena-3, a favor del Partido Popular hasta donde le es posible. ¿Qué pasará cuando el gobierno quiera ocultar (como ya lo ha hecho) o desvirtuar una información?

Anecdótico es que La Sexta sea en parte de Globo Media, es decir: Emilio Aragón y familia. Opus Dei, derecha declarada, dueña del diario ABC (derecha-monarquica) y única productora que desayunó con el Sr. Aznar, presidente que apoyó la concesión de la tele digital a este grupo mediático. ¿Han cambiado de bando? Extraño es verles ahora criticando desde sus tribunas televisivas al PP que en su día les dio de comer. ¿Es un socio fiable? ¿Será una quinta columna para futuras estrategias de la derecha?

Pero lo más curioso de todo es que en La Sexta está metida la multinacional Televisa en un 40% de su accionariado. Esta empresa Mexicana, lleva décadas tratando de convertir la televisión española en una copia barata de su imperio americano. Televisa es dueña del 80% de la televisión mexicana, dueña del canal 2, 4, 5, 9… Univisión, Galavisión y un largo etc, de otros medios afines. Un solo dueño para todo. ¿Es esa la utopía que se busca en España? ¿Con el beneplácito y la ayuda de un partido socialista Español?

La costumbre y experiencia de Televisa en controlar a los gobiernos a base del poder mediático ¿es exportable a Europa? El Sr. Emilio Azcárraga Jean nunca ha tenido ni la capacidad, ni el talante, ni la inteligencia de su padre, Emilio Azcárraga Milmo (alias el Tigre) creador del imperio. De hecho, este complejo monopolio se le está deshaciendo entre los dedos al junior y se hubiera desmoronado ya, si no fuera por las multimillonarias cifras que el gobierno de México inyecta en sus cuentas, a modo de pago por la propaganda electoral. No es precisamente un ejemplo de genio financiero.

Será por eso que el Sr. Manuel Polanco no se fía y pide ser el jefe o cabeza visible de este monstruo mediático en plena fusión. Para sorpresa del sector, Jaume Roures y Tatxo Benet, máximos responsables de Mediapro (socio de La Sexta), han acelerado en los últimos días sus contactos con Polanco reconciliando así una enemistad empresarial que iba camino de ser un clásico. Pero ¿es realmente un socio fiable para el PSOE el Sr. Polanco?

No es cuestión de ser ni de derechas ni de izquierdas, progresista o no, es cuestión de sentido común. No se debe permitir que los medios de comunicación se unan creando monopolio, o acercándose peligrosamente a él, a no ser que Europa lo tenga ya como una meta a corto plazo.

Este gobierno socialista está muy lejos de su proclamado espíritu progresista, por mucho que Leire Pajín haga declaraciones grandilocuentes e hilarantes, pretendiendo comparar a Zapatero con Obama, pretendiendo vampirizar el tirón del presidente americano para su propio beneficio. Como si Zp se agarrara a la capa de superman para volar y sentirse superhéroe. Ridículo, pero ese es el trabajo de Pajin, alagar a quien la ha enchufado tan alto.

El gobierno hace la vista gorda cuando le interesa y cuando le conviene y eso le resta veracidad, inspira desconfianza, dudas… No es el PSOE que se espera, que esperan muchos de sus votantes.

Hablaban de la fusión llamámdola futuro, cuando en realidad es ir al pasado, es ir a lo que Televisa lleva haciendo desde que empezó en los años 50, desde que se convirtió en el megamonopolio de la comunicación en los 70.
¿Futuro? ¿Esa es la visión de futuro del director general de La Sexta? Retroceder al caciquismo latinoamericano de los antiguos virreyes españoles. Todos quieren jugar a ser Azcárragas, a ser Televisas… ¡Menudo futuro!
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