A don Pedro Sánchez “Presidente” ¡Aleluya!

Que nadie se llame a engaño, la historia del PSOE poco se ha diferenciado de la del PP, hasta compiten en puertas giratorias

Miedo da, y asombro diría yo, predecir el significado del relevo presidencial que acaba de producirse y, también, saber por qué y para qué se ha producido. Nada es tan fácil como parece, puede que simplemente se trate de repetir, una vez más, el juego de la alternancia que tan bien les va a los que les va bien, que son los que deciden cuándo y cómo mover ficha y cambiar el escenario, solo el escenario, para que nada cambie y todo siga igual. Estamos hablando del poder económico, que es el que manda.

Buena parte de los comentaristas de los medios, hasta los más razonables, consideran que estamos ante la derrota de la corrupción y de la Gürtel, con lo que se abre un proceso de esperanza democrática con la victoria de Don Pedro Sánchez y del PSOE, su equipo, frente a los corruptos del PP.

En las cuatro décadas, repartidas por mitad entre la  derecha franquista y la izquierda socialista neoliberal no más democrática ni menos monárquica y también franquista, de hecho, nos han llevado ambos de un lado para otro jugando con la esperanza del milagro del cambio, tantas veces prometido por estos dos modos de gobierno neoliberal, juancarlista antes y felipista borbónico ahora.

Después de horas de debate en donde se pueden decir de todo pero que, de hecho, no sirve para nada, no ha sido la corrupción la que ha desbancado a Don Mariano, sino determinados intereses partidistas que nada tienen que ver con la forma ni con el fondo de la política económica, social y represiva llevada hasta ahora por el PP.

Veremos, está por ver, qué va a cambiar el nuevo gobierno de toda la anterior política del PP.

El cambio nada ha tenido que ver, en absoluto, ni con la corrupción ni con las políticas antisociales que hasta ahora ha llevado el PP, porque en las comunidades que ha estado y está gobernando el PSOE, los casos abiertos por corrupción han sido también numerosos, hasta cientos en Andalucía, por ejemplo.

El PSOE ha sido y es el primer avalista y ejecutor de los dictados de Bruselas, de recortes sociales, limitación de gasto, reformas laborales, reestructuración bancaria a costa del erario público, reformas laborales, etc.

Que nadie se llame a engaño porque, si nos atenemos a los hechos, la historia del PSOE, cuando ha gobernado, en poco o en nada se ha diferenciado de la del PP. Hasta compiten en puertas giratorias.

Claro que ahora resulta que la novedad es que el flamante presidente ha prometido su cargo sin Biblia ni crucifijo –da igual- pero lo que no da igual es que ha sido el PSOE el que ha renovado el concordato con la Iglesia Católica que nos cuesta más de diez mil millones de euros cada año, más exenciones fiscales y otros privilegios económicos.

¿Sí al FMI, BCE y OTAN, bases también y más injerencia internacional, etc.?

En muy poco tiempo veremos para qué este nuevo gobierno.

Top