Se puede “acusar” a Marx de ecologista

Marx, estaba convencido que la crisis ecológica no podía ser resuelta por la ciencia o la química moderna sino por un cambio fundamental en las relaciones de producción. 

Gus Fagan, Profesor de la Universidad Metropolitana de Londres

 

Para Marx «la ruptura metabólica» no se puede enfrentar con «soluciones tecnológicas»

¿Tiene algo que ver Marx con los movimientos ecologistas del siglo XXI? La publicación de extractos y notas sobre la ecología de Marx a mediados de la década de 1860 puede ayudar a responder esta pregunta.

 

Las acusaciones de productivismo.

 

En más de una oportunidad los ecologistas han acusado a Marx y a los marxistas de una actitud acrítica hacia la sociedad industrial. Según el socialista franco-brasileño, Michel Löwy, “los marxistas necesitan romper radicalmente con la ideología del progreso lineal y con el paradigma tecnológico y económico de la civilización industrial moderna».

 

Aunque algunos marxistas estén de acuerdo con Löwy, pero el destacado defensor de una ecología de inspiración marxista, John Bellamy Foster, ha respondido a Löwy demostrando que Marx tenía una gran preocupación por lo que llamamos “problemas ecológicos”.

 

La acusación del «Marx productivista” ha sido cuestionada con gran rigor teórico en los trabajos de Ted Benton , Elmar Altvater (en la revista “Capitalism, Nature, Socialism) y en los libros “Ecología de Marx” de John Bellamy Foster (2000), “Marx and Nature” (1999) de Paul Burkett . Y recientemente, por Kohei Saito en “ El Ecosocialismo de Karl Marx” que sostiene que “el carácter sistémico inmanente de la ecología de Marx, es una clara continuidad con su crítica a la economía política»

 

Marx  y la ecología.

 

Estamos familiarizados con la imagen de Marx sentado en la biblioteca del Museo Británico tomando notas a mano. La mayoría de estos cuadernos son citas directas de libros, artículos y periódicos que Marx estaba leyendo, por lo tanto, no atrajeron el interés a los investigadores del pensamiento del filosofo alemán.

 

Ahora, con la publicación de estos cuadernos – en la edición de las obras completas Marx-Engels-Gesamtausgabe (MEGA) – se arroja luz sobre cómo trabajaba, sus fuentes de inspiración y las nuevas ideas que estaba desarrollando.

 

A mediados de la década de 1860 (alrededor de la publicación del primer volumen de El Capital) Marx se dedicó a un estudio intensivo de las ciencias naturales, especialmente en el área de lo que ahora describimos cómo ecología.

 

En el siglo XIX existía en Europa y América del Norte un gran interés por el problema de la erosión del suelo y la deforestación y Marx trató estos temas cuando estudiaba la renta del suelo de las tierras agrícolas.

 

La nueva edición de los textos completos de Marx (MEGA) ha recuperado los cuadernos escritos entre 1864 y 1868, allí se encuentran más de 820 páginas de notas y comentarios en profundidad acerca de los avances científicos de su época… y otras 470 páginas dedicadas al estudio de la química agrícola, la erosión del suelo, la deforestación, botánica, la renta de la tierra, la agricultura capitalista, el clima, las relaciones sociales en el campo, así como las relaciones agrarias en las sociedades pre-capitalistas y el colonialismo.

 

Antes de la década de 1860, Marx creía que la ciencia agrícola moderna resolvería el problema de la reposición del suelo, pero su lectura del químico orgánico alemán, Justus von Liebig lo llevó a pensar de una manera mucho más radical.

 

Justus Liebig – que es considerado el padre de la química agrícola – describió la agricultura moderna como: “un hurto de la agricultura moderna , pues de los alimentos cultivados que se comercian nada se devuelve a la tierra y esto conduce directamente a la erosión del suelo”.

 

Como resultado de la lectura de Liebig, Marx escribió en El Capital (Vol. 1) que la «unión de la agricultura y la industria» bajo el capitalismo «perturba la interacción metabólica entre el hombre y la tierra». En una nota al pie de página, destacó que Liebig tenía el gran mérito de haber sido el primero en analizar «el lado destructivo de la agricultura moderna»

 

Después de leer a Liebig,  Marx se lanzó de cabeza al estudio de todo lo que los científicos naturales de la época publicaban sobre agricultura y medio ambiente. En febrero de 1866 escribió a Engels: «He estado yendo al Museo [Biblioteca Británica] durante el día y escribiendo por la noche. Tuve que estudiar la nueva química agrícola en Alemania, en particular a Liebig y Schönbein, que son más importantes que todos los economistas juntos

 

El socialista alemán y amigo de Marx, Wilhelm Liebknecht, relató “aunque en nuestro círculo, a menudo analizamos el pensamiento de Ricardo, Adam Smith, McCulloch , los intereses de Marx eran mucho más amplios. En el campo de las ciencias naturales estudiaba especialmente la física y la química y siguió de cerca cada nuevo estudio, comprobó cada progreso y asistió a todas las conferencias de Moleschott, Liebig, o Huxley.

 

A pesar que todavía hay muchos cuadernos inéditos, los publicados hasta ahora, sugieren claramente que la idea de la crisis ecológica por la acción depredadora del capitalismo tuvo un papel central en las reflexiones de Marx .

 

Marx y el metabolismo con la naturaleza

 

En los Manuscritos económicos y filosóficos de 1844, Marx escribió que la «universalidad del hombre se manifiesta en la práctica en la universalidad que hace de la naturaleza su cuerpo inorgánico» .

 

Esta relación entre los humanos como especie y el resto de la naturaleza fue un aspecto cardinal del pensamiento de Marx desde el principio. Más tarde utilizó el concepto de metabolismo ( Stoffwechsel ) en su análisis del trabajo.

 

El trabajo es “un proceso en el cual el hombre regula y controla el metabolismo entre él y la naturaleza» Este concepto fue utilizado también por Liebig y otros científicos naturales en el siglo XIX en el contexto de la fisiología para describir los procesos bioquímicos de intercambio, por ejemplo, las interacciones químicas entre las plantas y el suelo.

 

Todos los seres vivos somos parte de este metabolismo pero, el intercambio armónico puede desaparecer cuando se extrae más del suelo de lo que se devuelve, o cuando las plantas y los árboles no pueden absorber la cantidad de dióxido de carbono (CO2) que estamos produciendo. Entonces tenemos lo que Marx llamo “ruptura metabólica”.

 

Para Marx, el metabolismo humano con la naturaleza estaba vinculado a un modo particular de producción y mediado por el trabajo humano. Para el filósofo alemán, la ruptura metabólica es una contradicción que surge con el nacimiento del capitalismo. En el tercer volumen de El Capital, afirma: «La moraleja del cuento […] es que el sistema capitalista va en contra de una agricultura racional, o dicho de otra manera, una agricultura racional es incompatible con el sistema capitalista»

 

Marx también estudio al botánico y químico agrícola, Karl Nikolaus Fraas. Este científico había investigado la agricultura en la antigua Grecia y Roma, concluyendo que el cambio climático estaba relacionado con los cultivos sin control y la deforestación. Fraas escribió en “Klima und Pflanzenwelt in der Zeit ( El clima y la tierra en el tiempo): “ Los humanos cambiamos la naturaleza – de la cual dependemos – de muchas maneras y en un grado mucho mayor de lo que comúnmente se cree. De hecho, los humanos somos capaces de cambiar la naturaleza hasta tal punto que luego esta es completamente incapaz de proporcionar lo que necesitamos … No hay esperanza de cambiar esto “

 

Marx quedó impresionado por la investigación histórica de Karl Fraas y, en marzo de 1868 escribió a Engels : “ cuando la agricultura se expande sin medida y no está controlada conscientemente deja atrás desiertos y páramos , ocurrió en Persia, Grecia, Roma, etc. ¡Aquí otra vez encontramos la necesidad del socialismo!”

 

Para Marx la “ruptura metabólica” no se podía enfrentar ni con el pesimismo de Fraas ni con “soluciones” tecnológicas. Su respuesta era directa : “necesitamos una sociedad en la que exista una gestión racional en la interacción metabólica de productores asociados libremente «.

 

Otro de los pensadores que interesó  a Mark fue el jurista e historiador Georg Ludwig von Maurer, que había escrito 11 volúmenes sobre el derecho de propiedad entre los alemanes. Maurer defendía la teoría de que entre los primeros alemanes existía un orden social en el que predominaba el trabajo y la propiedad colectiva de la tierra (marcas). Y que este sistema social mantuvo una agricultura sostenible.

 

Estimulado por Maurer, Marx aprendió ruso para estudiar la naturaleza de las sociedades pre-capitalistas y “la organización comunal del pueblo ruso”. En 1881, escribió a Vera Zasulich: “las sociedades de Europa occidental y América del Norte están en conflicto con los trabajadores, la ciencia y con las fuerzas productivas que generan. En resumen, pienso que una crisis terminará eliminando esta forma de organización social  y volveremos a una forma superior de propiedad colectiva y de producción”.

 

Marx, estaba convencido que la crisis ecológica no podía ser resuelta por la ciencia o la química moderna sino por un cambio fundamental en las relaciones de producción.

 

Entre muchos otros trabajos los cuadernos ecológicos de Marx nos entregan apuntes sobre el  agricultor inglés John Lockhart Morton, el economista y filósofo alemán Eugen Dühring, el economista e historiador francés de la agricultura, Léonce de Lavergne y el economista estadounidense Henry Charles Carey.

 

Con la publicación de los cuadernos ecológicos los académicos que investigan esta área podrán comprobar el profundo y erudito interés de Marx por la a ecología.

 

De hecho Karl Marx utilizó el concepto de metabolismo – que había desarrollado sobre el trabajo-  porque consideraba que la “ ruptura metabólica con la naturaleza” es una de las contradicciones centrales del sistema capitalista

 

Referencias

 

Burkett, Paul 1999 Marx y la naturaleza, una perspectiva roja y verde Nueva York: St Martin’s Press

 

Foster, John Bellamy 2000 Marx’s Ecology New York: Monthly Review Press

 

Foster, John Bellamy 2016 El marxismo en el antropoceno: grietas dialécticas a la izquierda Pensamiento crítico internacional vol. 16, no. 3, págs. 393-421.

 

Fraas, Karl 1847 Klima und Pflanzenwelt in der Zeit https://archive.org/details/klimaundpflanze00fraagoog/page/n7

 

Liebknecht, Wilhelm 1965 Karl Marx zum Gedächtnis Mohr und General. Erinnerungen an Marx und Engels Berlin: Dietz

 

Liedman, Sven-Eric 2018 Un mundo para ganar: la vida y obra de Karl Marx Londres: Verso

 

Löwy, Michel 2005 ¿Qué es el Ecosocialismo? Capitalismo Naturaleza Socialismo vol. 16, no. 2, págs. 15-24.

 

Marx, Karl 1972 Una contribución a la crítica de la economía política Nueva York: editores internacionales

 

Marx, Karl 1973 La pobreza de la filosofía Nueva York: Editores internacionales

 

Marx, Karl 1976 Capital, vol. 1 Londres: Penguin Books

 

Marx, Karl 1991 Capital, vol. 3 Londres: Penguin Books

 

Marx, Karl y Engels, Friedrich 1988 Collected Works, vol. 42 Londres: Lawrence y Wishart

 

Saito, Kohei 2017 Ecosocialismo de Karl Marx. Capital, naturaleza y la crítica inacabada de la economía política Nueva York: Monthly Review Press

https://observatoriocrisis.com/2019/08/30/se-puede-acusar-a-marx-de-ecologista/

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