Crisis mundial 2020 y transición al postcapitalismo

 

 

A Modo de Introducción

Este trabajo considera importante comprender que nos encontramos en un momento de la historia donde la Crisis Mundial se profundiza. Y con ella las pujas de poder se manifiestan en toda su claridad y crudeza.

Es un momento en que los actores financieros (Corporaciones Continentalistas norteamericanas) han entrado en su fase de declinación estratégica por tanto recurren a las guerras y con ello también a los correspondientes incrementos en los gastos militares. Mientras tanto los actores financieros que están en su fase histórica ascendente (Transnacionales Globalistas) recurren a las guerras económico-financieras. Además, se puede observar como la puja entre ambos sectores- desde 1997 al 2001- le ha dado forma a la llamada crisis financiera global del 2008 configurando conflictos militares-paramilitares y financieros-parafinancieros en todo el periodo – 1997-2008- que recorre el mundo, y no solo afecta a los Estados Unidos.

Pero la crisis del 2008 nos muestra mucho más, el mundo ha recorrido un camino que no es nuevo para la humanidad pero si es nuevo para esta época. La crisis financiera global del 2008 que se transformó hacia el 2016-2017, ha producido dos hechos significativos: el triunfo electoral de Trump y el triunfo electoral del Brexit. Ambos hechos sintetizan lo anterior y llevan la crisis al nivel de crisis mundial estructural sistémica.

Sí la Perestroika del Continentalismo Soviético fue un hecho que marcó su tiempo – desde 1989 al 1991- el probable escenario de una Perestroika, “Caída”, Disolución del Continentalismo Norteamericano para el 2020 sin ninguna duda podría ser otro hecho que parta aguas y cierre el periodo de crisis financieras mundiales (1929-2008) abriendo un nuevo periodo histórico. Un momento, ahora sí, donde la confrontación capitalismo vs poscapitalismo llegaría a su punto de más elevado, y específicamente reabriendo un debate más estructural acerca de la vida de la Humanidad, de la Naturaleza, del Trabajo y de la Riqueza social.

La dominación estadounidense de la economía mundial desde 1920 hasta 1960 se basó en su posición de acreedor. Su dominación (no su hegemonía) desde la década de 1960, en cambio, proviene de su posición de deudor. En los años sesenta, las exportaciones sobre todo desde Alemania y Japón (que incluían a las de las corporaciones multinacionales norteamericanas radicadas en Europa y Japón) empezaron a sobrepasar a las importaciones desde EEUU, lo cual hizo que disminuyera la demanda de dólares, porque estas naciones ,más bien, lo cambiaban por oro. 

La orden del presidente Nixon en agosto de 1971 sobre abandonar el Patrón Dólar Oro e imponer el Patrón Dólar –Petróleo redefine el Sistema Monetario Internacional, convirtiéndolo en un sistema de dinero fiduciario (o sea dinero sin respaldo de un bien tangible ej.: Oro) y con ello muestra el carácter de este momento histórico.

EEUU había no solo logró imponerse de este modo en la carrera armamentista contra la entonces Unión Soviética (los soviéticos no transfirieron el gasto improductivo a terceras naciones) sino que además logró mantener la capacidad de apropiación de riqueza social hasta la primera década del Siglo XXI (2008), en base a una posición de país deudor que emite sin respaldo.

Pero desde 2013, China y Rusia han des-dolarizado sus intercambios comerciales, sumando a otros países de la Nueva Ruta de la Seda (NRS) y al nuevo Banco de los BRICS, y ahora apuestan por un nuevo sistema monetario internacional multipolar con naciones soberanas, donde opere el dólar en igualdad con un Yuan soberano.

En la disputa por el mercado mundial, las IDE (Inversiones Extranjeras Directas) originaron tejidos de propiedad más allá de las fronteras. A partir de ello se reestructuró la producción y la distribución de bienes y servicios cada vez menos entre naciones y cada vez más entre Consorcios Financieros Privados Transnacionales.

El traslado deliberado de capacidades productivas hacia China se inició en la década de los ochenta del siglo XX, cuando Japón realizó un firme proceso de reconversión industrial en medio de una política sectorial asistida por su gobierno y estado.

En 1999, la OTAN inició una intervención militar contra la ex república de Yugoslavia, sin ninguna consulta previa al Consejo de Seguridad de la ONU. El motivo era “sencillamente” que estaba finalizando una Era y nacía otra, que requería un proyecto global en materia geoestratégica y geopolítica para redefinir y negar estructuralmente las soberanías nacionales de todos los países.

La guerra de Kosovo (Febrero de 1998- Junio de 1999) fue la oportunidad para ello y la OTAN fue esencial en esa tarea. Estos hechos inauguraron una nueva etapa en la historia de las relaciones internacionales, ahora globales y fue el principio de la lucha por un nuevo orden mundial (NWO), pero siempre en el marco de los grandes actores del poder financiero: Globalista vs Continentalistas.

Esto proceso desarrolló una nueva locomotora de la economía mundial que acrecentó de manera excepcional sus exportaciones baratas entre 1979 y 1992, que en un corto tiempo se tornaría en expòrtaciones – cada vez más avanzadas tecnológicamente- especialmente hacia los EEUU. En el nuevo milenio, se observa el ascenso constante de la participación de las transnacionales – con origen en EEUU y en la Unión Europea- en la inversión extranjera directa (IDE) en China-Pekín, a costa de Hong Kong, Taiwán y Japón.

Sin embargo, los Estados Unidos, como nación, sólo mantienen un amplio liderazgo en los sectores compuestos por la industria automotriz y la aeronáutica. Desde 2010, Pekín asume el liderazgo de las exportaciones, superando a las transnacionales ‘norteamericanas’ en renglones como información y comunicación.

En el cuadro geopolítico de hoy tenemos las fuerzas del capital financiero globalizado procuran imponer un Estado global con su propia criptomoneda global. Este proyecto implica el desplazamiento del dólar y consecuentemente el fin del imperio norteamericano. En este contexto, se puede abordar y entender la movida golpista de destitución de Trump y quedaría claro que a pesar de las apariencias de guerra comercial con China, los mejores socios circunstanciales de los Estados Unidos de Trump serían Rusia y China, o sea, un proyecto multipolar de mundo.

Pero como los globalistas no quieren sostener un sistema monetario internacional basado en el dólar, y tampoco lo quieren sostener China y Rusia, entonces la fracción más conservadora de los Republicanos (Bush-Pence-Pompeo-Bolton) se aferra al dólar como moneda internacional de cambio y de reserva, y para ello recurren a la fuerza bruta; militar y paramilitar.

Por otra parte la lucha de los demócratas-globalistas por el impeachment (de destitución de Trump) basado más en operaciones de inteligencia militar sobre hechos falsos o “fabricados”, sería un reflejo de su estado de desesperación.

Como puede observarse, la profundidad que ha alcanzado la crisis financiera global, 2001-2008 – que se manifiesta en el enfrentamiento estructural entre las distintas fracciones del capital financiero transnacional, el continental-multinacional y el global-transnacional – está paralizando la economía real, potenciando la economía ficticia (de casino-financiero) que solo se sostiene por la emisión de dinero de helicóptero, sin respaldo en la riqueza de la economía real. Emisión de dinero para la recompra-timba de las acciones de corporaciones y no para producir riqueza real.

En este marco se abre paso la decisión de recortar ( obsolescencia programada) artificialmente el ciclo de vida de todo bien o servicio (Vehículo, Leche o Celular, etc.). Hecho que beneficia al capital en general pero que perjudica y excluye a la Humanidad y a la Naturaleza como un todo orgánico.

Las reservas internacionales se han vuelto ridículas a la par de la fuerza alcanzada por el dinero como crédito privado. Las autoridades monetarias nacionales (Bancos Centrales) “perdieron” el poder para defender su tipo de cambio frente al libre juego transnacional del mercado y la especulación.

Es más, pareciera que el capital global está en busca de crear un momento de máximas pérdidas, con el objetivo de provocar el estallido de otra crisis y así poder capitalizar ese escenario en su beneficio.

  1. El boomerang de la producción de armas

El gasto militar visto desde la perspectiva de la economía política es un gasto improductivo y lo anterior es válido sin importar las relaciones de producción dominantes, ya sean éstas pre-capitalistas (como el Imperio Romano), socialistas (URSS) o capitalistas (EEUU y Occidente) (Dierckxsens, Piqueras, Formento, et al, 2018). Por tanto,la producción de armas es también una actividad improductiva en nuestros tiempos, ya que en lugar de alentar el crecimiento de la economía civil, de masas, el gasto de defensa tiende a limitar la expansión de la misma y por ende el crecimiento y desarrollo de la economía en su conjunto.

Las armas producidas en un ciclo económico no se encadenan con el próximo ciclo. De hecho lo discontinuan y , en el mejor de los casos estas armas no son utilizadas, ya que su uso es trabajo destructivo. La exportación de armas podrá beneficiar a su productor por lo cual el comprador deberá asumir el gasto improductivo, en otras palabras para las economías en su conjunto sigue siendo un gasto improductivo.

La “caída” (Perestroika) de la Unión Soviética -1989/91- como bloque continentalista expansionista fue una sorpresa completa, al menos para Occidente. Y ahora el final de EEUU(como Imperialismo Continental) está ocurriendo ante nuestros ojos desde 2017. Sin embargo esto no lo percibe la ciudadanía ni la gran mayoría de los intelectuales y probablemente tampoco los empresarios. Esto es consecuencia de la manipulación de la información fundamental que no esté disponible para el gran público.  

La dominación estadounidense de la economía mundial desde 1920 hasta 1960 se basó en su posición de acreedor. Su dominación (no su hegemonía) desde la década de 1960, en cambio, proviene de su posición de deudor. Su influencia como principal economía deudora del mundo occidental, sin embargo, es todavía tan fuerte como la que reflejaba su posición de acreedor neto. Esto es solo el refleja de la gran potencia militar-industrial continentalista-occidental que fue vencedora en la segunda guerra mundial 1929-1944.

En los años sesenta, las exportaciones sobre todo desde Alemania y Japón[4], que incluían a las de las corporaciones multinacionales norteamericanas radicadas en Europa y Japón vía Plan Marshall, empezaron a sobrepasar a sus importaciones desde EEUU, lo cual hizo que disminuyera su demanda de dólares, porque más bien cobraban en oro y no dólares. Ante esta amenaza el presidente Nixon en agosto de 1971 ordenó cerrar la ventanilla de cambio de oro por dólares de los bancos centrales del mundo del bipolarismo occidental. Ese en ese momento cuando el Sistema Monetario Internacional se convirtió en un sistema de dinero fiduciario (o sea dinero sin respaldo de un bien tangible).

En 1974 el precio del petróleo se disparó por acuerdos entre los países de la OPEP, con importante influencia de Venezuela. Por su parte , EEUU busco, presionó y obtuvo un acuerdo con Arabia Saudita (principal productor de petróleo), que le permitía cobrar lo que quisiera por su petróleo, pero que la obliga a reciclar sus ganancias netas en dólares, ya sea bajo la modalidad de compra de armas o mediante la compra de bonos del tesoro de EEUU.

A continuación, EEUU impuso al bloque occidental que el precio del petróleo se define y paga exclusivamente en dólares. Los países que dependían de las importaciones de petróleo tenían que disponer de reservas en dólares y los países con superávit comercial con EEUU se vieron obligados a aceptar en lugar de dólares, bonos del tesoro (una especie de pagarés) de EEUU.

Estados Unidos impuso, en otras palabras, que el resto del mundo occidental mantuviera sus superávits y ahorros en forma de préstamos a los Estados Unidos. Así EEUU, como verdadero imperio tricontinental (articulando la reconstrucción de la CEE y Japón), pudo instalar bases militares (aún hoy son 800) en 40 países, y los dólares que este gasto militar los “obtiene” del resto de países del mundo, financiando así al complejo industrial-militar norteamericano.

EEUU no solamente logró imponerse en la carrera armamentista contra la entonces Unión Soviética (que no transfirió el gasto improductivo a terceras naciones) sino que además logró mantener una capacidad de transferencia de riqueza social desde la periferia a Estados Unidos, actuando aún como País Central de sus empresas transnacionales, hecho que se extendió hasta la primera década del Siglo XXI (2001-2008). Los países que negociaron el petróleo por fuera del área del dólar corrieron el riesgo de una invasión (Irak, Libia) o de ser asfixiados en sus transacciones bancarias (Irán, Venezuela, Rusia).

Desde 2014-2018, sin embargo, China y Rusia han des-dolarizado sus intercambios comerciales, sumando a otros países a la Nueva Ruta de la Seda (NRS), y apuestan incluso por un nuevo sistema monetario internacional multipolar con naciones soberanas, donde opere el dólar en igualdad de condiciones de soberanía con el Petro-Yuan-Oro, es decir sin subordinación de la economía hoy dominantemente; es decir global, ficticia, dolarizada y unipolar.

Esta situación da cuenta del momento en que se encuentra la crisis de dominación mundial. El imperio continentalista norteamericano se sostuvo sobre dos pilares: el dólar y el pentágono, en tanto complejo industrial-tecnológico-militar. Si se mina uno de estos pilares (el dólar) será imposible sostener el otro (el complejo industrial-militar). Lo anterior implica por un escenario de perestroika norteamericana (EEUU) que podríamos observar el 2020.

  • El boomerang de la concentración de la riqueza

Ante la baja de la tasa de ganancia en la economía productiva real, el capital financiero globalista se ha dado a una fuga progresiva hacia la acumulación improductiva y ficticia. sustentada por el crédito. La cuasi-validación de la ‘plusvalía’ se sostiene en una acumulación de títulos o derechos sobre el trabajo (productivo) futuro, que cada vez parece menos posible poder lograrse. Por ello aparece la emisión de bonos del Tesoro del Estado para que las grandes corporaciones compren sus propias acciones, hecho que no crea riqueza a futuro pero que sí “da” ganancias al aumentar su cotización en la bolsa de valores.

El capital accionario es ficticio porque se contabiliza dos veces , una vez contabilizando el capital real (maquinaria, edificios, etc.) de una empresa y luego también su valor en libros. Sin embargo esta última forma de capital (las acciones) se puede vender y comprar sin el traspaso del capital real y así adquieren vida propia.

La recompra de acciones por parte de las propias corporaciones financieras hace incrementar su precio en el mercado, pero no la riqueza real de las mismas. El resultado es que la riqueza real no aumenta pero la élite sí aumenta su capacidad de compra (vendiendo papeles de valor para comprar riqueza real y acentuando la concentración de la riqueza social en cada vez menos manos, como ya lo señalamos hace 20 años (1998).

 

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A modo de conclusión

Con Trump en el gobierno de EEUU vemos que no solo se manifiesta claramente ya la crisis estructural agónica, turbulenta y altamente conflictiva del capitalismo, sino que se pone en evidencia cada vez más su incapacidad e imposibilidad de salir de la misma mediante la financiarización de las políticas económicas. La acumulación de capital a partir de la expansión monetaria a tasas de interés a cero % y hasta negativas, conlleva a la concentración cada vez más desigual del ingreso y la riqueza sin crear riqueza nueva y con ello a la exclusión cada vez mayor de trabajadores.

La permanente y generalizada política de expansión monetaria (emisión sin respaldo) seguida de recompra de acciones propias de las corporaciones financieras en Occidente, refleja la incapacidad de reconectar la inversión con el ámbito productivo de manera rentable y esto es reflejo de la agonía del sistema capitalista, ya que la ganancia es la esencia de la acumulación del capital en crisis.

Si la crisis se diera en forma simultánea en muchos países, como todo hace prever desde 2013 y más que nunca en 2020, el sistema monetario perderá su credibilidad y legitimidad, y las élites bancarias y políticas correrán el riesgo real de una “bancarrota” política también.

Las fuerzas financieras globalistas tienen proyectado instaurar un sistema monetario mundial por un Estado Global, sin reconocimiento de fronteras ni ciudadanos, de naciones ni pueblos, de etnias ni diversidad socio cultural, excluyendo incluso a todos los Estado-Nación de país central en su manejo y administración estatal. Es decir, un Estado-Global a-histórico, sin humanidad ni nacionalidad. Claro que ese Estado Global en proyección, con el Banco de Basilea –BIS- como su Banco Central y con la OTAN como su brazo militar global, ha mostrado por ahora ser incapaz de subyugar naciones medianas como Siria y Turquía, ni hablar acerca de sí podrán con China, India y Rusia.

La legitimidad de un Sistema-Capitalismo que sirve de modo exclusivo (excluyente) cada vez más a una élite global y por medios que son cada vez más corruptos, pende ya solo de un hilo. Una vez que termine este veranito de prosperidad ficticia (basado en Timba & Burbuja), esto bien podría terminar también con la legitimidad sistémica del capitalismo.

Mientras la ciudadanía aún necesite creer, porque no se avizora otra salida, en los cuentos económicos de la ´prosperidad´ que generaría el sistema contados y divulgados por la “clase política” y sus plataformas de comunicación, será aún posible que puedan sostener “cierta” legitimidad. Sin embargo, una vez que la brecha entre la propaganda y la realidad económico-social entre en fase de disociación-ruptura, las cosas podrían cambiar bruscamente en medio del estallido de la burbuja financiera, la crisis y gran depresión económica que se avecina. Más aún si otro camino fuera posible de caminarse.

La Nueva Formación Social Emergente, aunque apliquen por igual la tasa de interés cero no se encuentra a esta situación. La Nueva Formación Social con China y Rusia como motores principales, apunta en primer lugar a un mundo multipolar, donde parecería haber implementado una concepción en la cual el dominio absoluto de un país-potencia unipolar es inviable. Este contexto queda muy claro como describimos en (Dierckxsens, Formento) 2019 que tanto Rusia como China no renuncian a su soberanía y no solo no se someterán al proyecto globalista sino más bien ofrecen una alternativa que es multipolar y pluriversal.

Está claro que, por el momento, la economía de China-Multipolar se ubica y opera en un mundo capitalista, compite con el capital transnacional global a nivel mundial y que dos o más de los grandes nodos de ese capital globalista se encuentra dentro de sus fronteras (particularmente en región que conforman entre Hong Kong y Shanghái). Por ello, también, en China se observa una tasa decreciente de la ganancia y también se aplica la política de expansión monetaria. Es cierto también que China ha conocido la tendencia a la especulación en el ámbito de la construcción con la aparición de ciudades fantasmas. Sin embargo, la Nueva Formación Social Emergente en China no se ha refugiado en la re-compra de acciones de los propios consorcios con objetivos de potenciar al capital ficticio especulativo. 

La mayoría de los consorcios y empresas chinas son mixtas del Estado y conducidos por él y no han abandonado su conexión con la economía real productiva. La Nueva Formación Social está construyendo las infraestructuras productivas, llamadas “Nueva Ruta de la Seda” –NRS-, articulando los diferentes continentes y naciones, pero no “recurre” a la re-compra de acciones propias como sí lo hacen las transnacionales de Occidente, que asfixian la racionalidad capitalista, avanza sin un crecimiento de la economía real y sin posibilidad de salida de la Gran Depresión a la que se dirige.

La Nueva Formación Social emergente, con mayor respeto a la pluriculturalidad y las autonomías de las naciones, está creando con un enfoque multipolar una infraestructura cada vez más amplia apuntando a una mayor integración económica y política a nivel regional lo que al momento de un colapso bursátil y hundimiento en la Gran Depresión, posibilitaría sostener las condiciones para salir de la misma y ser una opción también para el mundo.

Hemos visto que la única forma de frenar la baja de la tasa de ganancia es prolongando la vida media útil del capital fijo (edificios, maquinaria e infraestructura). Al aumentar la vida media de la tecnología, la infraestructura envejece como ha sido particularmente el caso en EEUU. Lo anterior significa una pérdida de capacidad competitiva ante el capital globalizado.

El proteccionismo (de Trump por ej. y a partir del Brexit del Reino Unido también) permite, al menos temporalmente, salir de la crisis y producir con menos competitividad pero sosteniendo la tasa de ganancia por un tiempo. El proteccionismo en un lugar genera respuestas en otros y la consecuencia es una tasa de crecimiento mundial no solo a la baja sino hacia valores negativos, es decir, el hundimiento en la Gran Depresión.

En una Gran Depresión con un colapso bursátil mundial y tasas de crecimiento negativo en el mundo entero, la nueva Formación Social Emergente Multipolar podría optar por prolongar la vida media de manera más radical todavía y no solo para los medios de producción (el capital fijo) sino para todos los medios de consumo ´duradero´ también.

Ante las enormes demandas populares, la brújula de la ganancia para orientar la economía se subordinaría a las necesidades colectivas, al Sujeto Colectivo, Comunitario. Ya no es la mercancía portadora de ganancia quien haría de brújula de la economía sino el Valor de Uso, la utilidad del bien que atiende necesidades comunitarias aunque no sea portadora de ganancia. De este modo se abre el espacio político para definir las necesidades del Sujeto Colectivo/Comunitario y se presenta la posibilidad histórica que sean definidas por el Sujeto Colectivo/Comunitario.

Si en tiempos pasados decidía el Estado por el Sujeto Colectivo, en tiempos de internet con su desarrollo de Inteligencia Artificial en comunicación e información personalizada, no es algo inconcebible democratizar radicalmente el Sujeto Colectivo, la Comunidad Organizada.

La situación no sería igual a la del sujeto colectivo de la economía primitiva donde primaba la necesidad frente a la falta de desarrollo de las fuerzas productivas, sino que es un sujeto colectivo con posibilidades, gracias a la combinación del momento cumbre en el desarrollo de las fuerzas productivas sociales con una creciente necesidad en tiempos de Gran Depresión por crisis bursátil o financiera. Con ello estamos ante la posibilidad y la creciente necesidad de cambiar la racionalidad económica vigente, en camino hacia otra civilización de civilizaciones, como dialogo intercultural de civilizaciones. 

Estamos entonces ante un capitalismo agónico, turbulento y altamente conflictivo por sus propias contradicciones internas, inter-capitalistas, contra la naturaleza o ecología integral, contra el pueblo trabajador, a lo cual se agrega la contradicción entre el capital financiero global unipolar y la nueva formación social emergente multipolar.

El punto más alto del conflicto de intereses y la crisis se expresan específicamente dentro de EEUU, la última gran potencia capitalista unipolar, reflejando su decadencia como imperio continentalista unipolar financiero. Trump procura salir de la crisis norteamericana a cualquier costo expresando un nacionalismo proteccionista, industrialista, anti-oligarquía financiera global como contradicción principal.

Trump ha logrado limitar el poder de la oligarquía unipolar globalista dentro de su país. Fundamental en este caso es el control que ha obtenido sobre la Reserva Federal (el Banco Central) de EEUU. Con la renovada política de tasas de interés a la baja, Trump evita el colapso bursátil que los globalistas planeaban, al implementar una política de contracción monetaria con tasas de interés cada vez más altas.

A partir de entonces el estado-profundo globalista en el Partido Demócrata puso en marcha en el Congreso, donde tienen mayoría, un proceso de ´impeachment´ (destitución) con acusaciones sin mayores bases y que llevaron a que el partido Republicano “cierre filas” en defensa de Trump. Incluso los demócratas y los grandes medios globalistas por el momento no han logrado desprestigiar a Trump ante el gran público, que es su objetivo frente a las elecciones de noviembre de 2020.

Las posibilidades que Trump sea reelecto con mayoría en 2020 se mantienen claramente positivas. La reelección de Trump sería una gran derrota para las fuerzas globalistas, que por ello probablemente sigan planeando el colapso en la bolsa de valores de Wall Street, provocando así una depresión al menos en todo Occidente.

Las posibilidades de producir éste hecho y luego hacer responsable de este suceso a Trump ante el gran público son para nada seguras. Más aún cuando el golpe por impeachment tampoco avanzaría. En el tiempo que resta en el camino a las elecciones en noviembre de 2020, el escenario se tensa cada vez más pero con cada vez menos probabilidades que sea a favor de las fuerzas globalistas. Esto abre a su vez el espacio para que la Nueva Formación Social emergente avance con su proyecto de un  mundo multipolar como alternativa. Ante esta perspectiva, Trump probablemente se alineará con la iniciativa.

En lo político es de esperar que los globalistas sigan tratando de hacer lo imposible para evitar que Trump sea reelecto, no porque puedan lograrlo sino tal vez porque este sea ya el único escenario que pueden impulsar. De lograrlo significaría un gobierno mucho más represivo con un Estado Profundo que evitará a toda costa que el  Partido Republicano vuelva al poder. Este sería el final de las fuerzas continentalistas, es decir se aceleraría la marcha hacia la “perestroika” norteamericana.

A partir de entonces la mitad del país se sentirá conquistada. Es el clima para que estalle una especie de guerra civil, tal vez no en su forma clásica, sino iniciándose una lucha por la separación con la consecuente desintegración del país en estados con mayor autonomía.

Para imponerse ante la Nueva Formación Social, la única vía que le quedaría a las fuerzas globalistas es iniciar una guerra de diferentes frentes: a nivel económico intentarán cortar a la banca china y rusa en sus cambios interbancarios y eliminarlos para ello del sistema SWIFT. Ante tal amenaza China y Rusia ya han desarrollado su propio sistema de transferencias interbancarias que actualmente pretenden unificarlo con los países de la Ruta de Seda. Lo anterior es un triunfo para la proyección de la Nueva Formación Social y su proyecto de la Nueva Ruta de la Seda en Medio Oriente y brinde incluso la perspectiva incluso incorporar a la Unión Europea. Es una derrota para las fuerzas globalistas.

A nivel militar es poco probable que las fuerzas globalistas inicien una confrontación directa (de EEUU) con Rusia y China bajo el paraguas de la OTAN. A partir de las políticas de Trump las tropas norteamericanas han de abandonar a Irak y pronto serán las fuerzas militares europeas que se ocuparán de Medio Oriente bajo bandera de la OTAN. Las fuerzas globalistas norteamericanas se movilizan bajo la bandera de la OTAN en dos frentes. Hacia los mares indochinos, aproximándose desde Japón y Corea del Sur (si logra convencerlos de ello) para tratar de tomar control de la India y de Irán.

El otro frente, el occidental implica movilizar fuerzas propias hacia el borde de la frontera occidental de Rusia.  Es una política de intimidación que en nuestra opinión difícilmente podrá ir más allá de lo que ya ha realizado desde Polonia y Ucrania. Mientras Rusia y China se han consolidado en su relación con Alemania, Italia, Siria-Irak-Irán, Egipto-Libia-Sudáfrica. Podemos concluir que no solo las fuerzas continentalistas están entrando en su momento de la perestroika, sino también las fuerzas globalistas en encuentran en una crisis frente a la pérdida de control absoluto de Gran Bretaña, Estados Unidos, Alemania, Francia, Italia, Japón, India, Corea del Sur. Nos encontramos ante situación donde una transición hacia el poscapitalismo tiene condiciones cada vez mayores para poder avanzar, aunque no linealmente

Bibliografía consultada

Brian Maher, Dallas Fed President Robert Kaplan Comes Clean About The Stock Market, www.silverdoctors, 16 de enero de 2020

Charles Hugh Smith, Was Marx right about capitalism destroying itself from within, Zero Hedge 8 de enero de 2020

 Egon von Greyerz, The system needs ever rising liquidity injections, www.silverdoctors.com, 18 de enero de 2020

Jeff Thomas, An Empire Self-Destructs, Zero Hedge, 11 de enero de 2020

Paul Joseph Watson, 40% Of Countries In The World To Experience Civil Unrest In 2020, Zero Hedge, 17 de enero de 2020
 Pepe Escobar, Batalla del siglo para detener la integración euroasiática, Asia Times 16 de enero de 2020.

Simon Watkins, Is Iraq About To Become A Chinese Client State?, Zero Hedge 9 de diciembre de 2019

Tyler Durden, Pentagon Shifts Focus Ahead Of Next War, Wants To Relocate Troops To Indo-Pacific Region, Zero Hedge, 3 de diciembre de 2019.

Tyler Durdan World Bank Warns «Wave Of Debt» Could Unleash Historic Crisis, Crush The Global Economy, Zero Hedge, 22 de diciembre de 2019

Tyler Durden, BofA: QE Is Annualizing A Stunning $1.1 Trillion In The Past 4 Months, Zero Hedge, 10 de enero de 2020

Wim Dierckxsens y Walter Formento, Prospectiva Geopolítica para el 2020, Editorial FEDUN, Buenos Aires, Argentina 2019

Wim Dierckxsens y Walter Formento, Nuevo Imperio Global u Otra Civilización Emergente, Editorial DEI, San José, Costa Rica 2019

Wim Dierckxsens y Andrés Piqueras Eds. El capital frente a su declive, Editorial DEI, San José Costa Rica, 2018

Wim Dierckxsens y Walter Formento, La Crisis Mundial, Ediciones Fabro, Buenos Aires, Argentina, 2018

Wim Dierckxsens, Los límites de un capitalismo sin ciudadanía, Editorial DEI, San José, Costa Rica, 1998.


NOTAS

[1] Comunidad Económica Europea en 1957, luego de 1993 se constituye como Unión Europea. De Comunidad Económica en 1957 a Comunidad Política en 1993.

[2] Exportaciones de productos de alta tecnología (US$ a precios actuales) – United States

Base de datos Comtrade de las Naciones Unidas.  https://datos.bancomundial.org/indicador/TX.VAL.TECH.CD?locations=US 

[3] Exportaciones de productos de alta tecnología (US$ a precios actuales) – China Base de datos Comtrade de las Naciones Unidas. https://datos.bancomundial.org/indicador/TX.VAL.TECH.CD?locations=CN

[4] La Escuela austríaca, también denominada Escuela de Viena, es una escuela de pensamiento económico que defiende un enfoque individualista metodológico para la economía denominado praxeología. La Escuela Austríaca se originó en Viena en 1871 con la publicación de Principios de Economía de Carl Menger. Se trata de una posición heterodoxa basada principalmente en el individualismo metodológico y en el subjetivismo. Sus recomendaciones de política económica suelen ser anti-intervencionistas.

[5] “Una economía socialista, por el contrario, dispone de información mucho más completa (coeficientes técnicos, existencias totales de cada recurso, conocimiento de los principales planes de inversión, etc.) que está inmediatamente disponible y es transparente (no oculta en el interior de cada empresa, como en el capitalismo).” (Nieto y Catalá, 2016).

[6] La productividad ahorra trabajo humano, dando como resultado una flagrante contradicción: tiende a reducir el valor. Aunque fundamental esta no es la única causa de las crisis periódicas, pues en la economía capitalista la influencia negativa del cambio técnico sobre la rentabilidad se combina siempre, en mayor o menor medida, con dificultades de realización originadas por la competencia y el crecimiento anárquico de la producción, que pueden dar lugar a desequilibrios entre ramas y a sobreproducción, entre otras deficiencias. Sin embargo, la sobreacumulación es a la postre la enfermedad crónica del capitalismo, de la que no puede escapar, la que marca a la larga su tendencia estructural no sólo a entrar en crisis sino también a su decadencia.

[7] Qué hizo Google para que la Unión Europea le impusiera la mayor multa antimonopolio de su historia: US$2.700 millones. BBC Mundo, 27 junio 2017. https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-40417340 ; Las agencias online se rebelan contra la discriminación de Google. Madrid, 04/09/2018. https://www.cerodosbe.com/es/viajeros/agencias/las-agencias-online-se-rebelan-contra-la-discriminacion-de-google_575309_102.html

 

https://observatoriocrisis.com/2020/02/15/crisis-mundial-2020-y-transicion-al-postcapitalismo/

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