Fin del modelo energético asturiano

Desde hace tiempo, en Ecoloxistes n’Aición d’Asturies, venimos sosteniendo que, por múltiples razones, tecnológicas, económicas, regulatorias, etc. el papel de nuestra Comunidad, como gran generadora de energía eléctrica, no podría mantenerse ya que la situación de hace algunos unos años, (2002) en la que Asturias era la tercera comunidad en exportación de energía eléctrica, tanto en valor absoluto, como en porcentaje sobre su producción, o la quinta, en cuanto al total de generación, y con una contribución al total estatal del 9,5%, sería impensable en un nuevo escenario totalmente diferente. Un escenario en el que se han introducido nuevas tecnologías de generación; como las centrales de gas de ciclo combinado o la energía eólica; y en el que hemos pasado de una generación eléctrica con carbón del 60% a un escenario donde casi el 40% se genera en centrales de gas de ciclo combinado, con unos 50 grupos de 400 MW, todos menos uno fuera de nuestra Comunidad, y en el que la generación con energía eólica ya supone un 13% del total.

 

Este cambio ya supuso que, en el 2007, Asturias pasase a ser la 6ª comunidad en cuanto a participación en la exportación, y la 7ª en el total de generación, con un 7% de la producción total, pero la modificación de la situación es total si miramos el informe anual para el 2008, publicado recientemente por REE, donde Asturias aparece ya como la 10ª comunidad, de las 15 peninsulares, en producción y la 9ª en exportación, con un excedente del 10% sobre su producción neta, nada que ver con el 50% de años anteriores.

 

Es cierto que hay más causas que explican esto, como la parada de las centrales térmicas de carbón, para construir las nuevas instalaciones de control de emisiones, a las que estaban obligadas para adaptarse a las normas sobre grandes instalaciones de combustión. Esta situación, que afecto a muchas instalaciones, no solo a las asturianas, tiene una gran relevancia el caso asturiano, ya que, a pesar de la disminución en su uso, la generación en CT de Carbón aun supone el 76% del total de generación eléctrica neta de nuestra comunidad, panorama totalmente diferente al de la media nacional.

 

Pero la cuestión más importante, a deducir de los datos anteriores, será la situación que este escenario nos plantea para el futuro. Futuro sobre el que, naturalmente únicamente se puede especular, pero al que hay que añadir un par de variables más, en primer lugar un descenso sobre la demanda actual, que en lo que va de año supone casi un 6% y un 3% en el interanual, además, un incremento de la generación eólica, del orden del 10% y continuando con la tendencia del año anterior, un importante incremento de la generación fotovoltaica, ya que, si bien no se esperan, a corto plazo, aumentos significativos de la potencia instalada, si lo hará la generación, ya que, muchas de las plantas instaladas iniciaron su generación en el segundo semestre. Esto significa que, entre la generación con carbón y la de gas natural en ciclo combinado, durante el 2009 deberán de reducir su producción en unos 16.000 GWh, eso si no aumenta mucho la generación hidráulica, que en ese caso la disminución sería mayor.

 

Desde Ecoloxistes n’Aición d’Asturies creemos que esa disminución, que supone más del 10%, puede distribuirse entre ambas de forma muy diferente, y dependerá, fundamentalmente, de los precios de los combustibles en los mercados internacionales, que en el momento actual puede favorece al carbón de importación, lo que podría suponer un aumento en la generación en este tipo de plantas en Asturias, más si tenemos en cuenta el fin de las obras de instalación de las desulfuradoras y los incrementos esperados en la central de gas de Soto de Ribera 4, central que entro en servicio en el año 2008, pero cuya producción aún está por debajo de la media de este tipo de instalaciones, de todas formas estos incrementos nunca supondrían; en este escenario de contención de la demanda, de generación con gas y gran participación de las renovables; que Asturias pudiera recuperar el papel que jugaba en el pasado.

 

Otro escenario, de mucha menor producción en centrales de gas, volviendo a situaciones absurdas, como las de los años 2006 ó 2007, en los que a pesar de su mejor comportamiento ambiental y mejor rendimiento, las centrales de gas funcionasen muchas menos horas que las de carbón, no parecen esperarse, ya que supondrían, además, no alcanzar los plazos de amortización calculados para este tipo de instalaciones. De todas formas, esta última posibilidad, si bien mejoraría ligeramente la producción en centrales térmicas de carbón, incidiría de forma muy significativa en la posibilidad de instalación de nuevas centrales de gas, situación ya de por sí complicada, y en la que, todas las plantas que no estén y en construcción, podrían quedar paralizadas durante años, lo que pone en cuestión todas las previsiones de la Estrategia Energética Asturiana, y su apuesta por más centrales térmicas, la planta de regasificación, y las nuevas líneas de alta tensión.

 

www.ecologistasenaccion.org/asturies

 

http://www.ree.es/sistema_electrico/informeSEE.asp

 

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