Habrá olimpiadas, pero católicas

Financiarán la visita del Papa en 2011, cuyo coste estiman los obispos en 50 o 60 millones de euros, calderilla para estos santos varones Público

 

 “El nombre de Madrid Vivo transmite la misión de contribuir a que la capital sea cada vez más la ciudad de los valores” -Iñigo de Oriol, presidente de la Fundación Madrid Vivo- 

 

 Como la economía pinta mal y nadie ve luz al final del túnel, los peces gordos del capitalismo español han decidido elevar sus ruegos al altísimo, a la manera de aquellas procesiones con rogativas en tiempos de sequía. Y como son hombres de bien, no sólo van a rezar: también se rascarán el bolsillo.

Cuarenta empresarios de los más gordos han constituido, inspirados por el cardenal Rouco Varela, una fundación para “buscar soluciones a las raíces morales de la crisis económica”. Se llama Madrid Vivo, y en su patronato están los más grandes, que por lo visto son también los más capillitas: hay banqueros (Botín, González, Fainé), dirigentes patronales (Díaz Ferrán y Arturo Fernández), empresarios de la energía y de medios de comunicación (ya imaginan cuáles), y el inevitable Rodolfo Martín Villa. Lo mejor de cada casa, como quien dice.

Como buenos católicos se han comprometido a poner unos cuantos milloncetes para que la cosa no quede sólo en rezos y comuniones. Para empezar, financiarán la visita del Papa en 2011, cuyo coste estiman los obispos en 50 o 60 millones de euros. Calderilla para estos santos varones. Como además lo hacen mediante una fundación, encima les desgravará, que estos señores no dan puntada sin hilo.

Así que ya saben. Si finalmente no conseguimos los Juegos Olímpicos de 2016, tendremos premio de consolación: las olimpiadas católicas de 2011, para las que ya podemos ir entrenando el alma. Ya está en marcha la Villa Olímpica, en las Vistillas, por gracia del alcalde.

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