Entrevista a Francisco Díaz-Cadórniga Preside la Plataforma contra el Muro de Cabueñes

Francisco Díaz-Cadórniga, en Cabueñes; detrás de él, la finca que Ovidio Blanco y Hoyant vendieron a Reyal Urbis. foto: marcos león.

 «Ovidio Blanco está en el foco, pero aquí hay una responsabilidad política que depurar»

 

LNE

 

 

La Plataforma Ciudadana contra el Muro de Cabueñes está a punto de cumplir un año de actividad reivindicativa. El aniversario llega con una polémica que pone en entredicho el plan parcial de la parroquia, cuya tramitación deberá ser esclarecida por la fiscalía a raíz de que los vecinos sacasen a la luz «graves irregularidades e ilegalidades». El presidente de la Plataforma, Francisco Díaz-Cadórniga, analiza en esta entrevista el caso de la finca que se revendieron el ex arquitecto jefe del Ayuntamiento y la sociedad Hoyant, S. L.

 
-Ustedes ya lanzaron un aviso a navegantes el pasado mes de noviembre. ¿Qué se sabía entonces del asunto?

-Nosotros tuvimos una reunión con el concejal de Urbanismo, en la que ya denunciamos que el plan de Cabueñes era nulo de pleno derecho y que debían depurarse responsabilidades técnicas y políticas. Pero por otros problemas. Sobre el caso de Ovidio Blanco, entonces sólo sabíamos que había comprado un prao aquí y que había presentado el plan de Cabueñes en nombre de las promotoras Reyal Urbis, Loma-Barajas y Moro. Yo, personalmente, le dije al señor Sanjurjo que esa situación me parecía éticamente reprobable. ¿Cómo es posible que el Ayuntamiento no tome cautelas para que un arquitecto municipal que manejó información sensible no pueda pasar de inmediato a la empresa privada? El señor Sanjurjo dio un puñetazo en la mesa.

-Se sobreentiende que sus críticas cayeron en saco roto...

-Si yo tengo un puesto de responsabilidad y me plantean alguna cuestión de dudosa legalidad, lo que hago es aclararlo inmediatamente. Él nos echó. Que quede constancia de que ningún miembro de la directiva de la Plataforma conoce o ha tratado a don Ovidio Blanco y, por tanto, aquí no hay nada de tipo personal. Es más, este señor tendrá una responsabilidad, pero aquí hay una responsabilidad política que depurar. Los responsables de Urbanismo y la Alcaldesa han mirado para otro lado. Porque la Alcaldesa niega que los vecinos le hayamos pedido entrevistas, pero lo hicimos en tres ocasiones: el 3 de noviembre de 2008, el 17 de noviembre y el 30 de enero de 2009. Y nos contestó el 10 de febrero, diciendo que no iba a recibirnos.

-¿Y el resto de grupos políticos (IU y PP)?

-Lo cierto es que las primeras veces que fuimos a ver a IU, Jesús Montes Estrada no nos tomó en demasiada consideración. Luego ya nos dijo que lo de Ovidio Blanco no parecía ético ni estético, pero que, si era legal, no se podía hacer nada. Al menos, siempre nos escuchó, además de asumir con nosotros el compromiso de que las repercusiones del plan fuesen lo menos agresivas posibles. En cuanto al PP, también nos atendió siempre y compartía la impresión de que el plan de Cabueñes es desmesurado; a raíz de denunciarles las primeras irregularidades, sí que se tomaron en serio lo que decíamos. Los únicos que dijeron que el plan se hacía denunciásemos lo que denunciásemos fue el PSOE.

-¿Por qué se decidieron a tirar del hilo?

-La actitud de Sanjurjo nos espoleó y, si hubiese sido inteligente, no se hubiera echado a toda una parroquia encima. Luego vinieron un cúmulo de datos y decepciones progresivas de distintos organismos públicos. Al final, optamos por buscar los resquicios legales de un plan que, entre otras irregularidades, no tiene estudios de impacto ambiental. Contratamos a un asesor en urbanismo, Ignacio Martínez, y empezamos a examinar los expedientes, pese al obstruccionismo de la Administración. Nos encontramos con cosas inadmisibles.

-Habrá quien piense que están resentidos, de ahí sus revelaciones sobre el ex arquitecto jefe municipal y la empresa Hoyant.

-Pero no es así. Es más, yo creo que fuimos prudentes en exceso, porque, teniendo serias sospechas, siempre quisimos planteárselas previamente al Ayuntamiento. Pero no querían oír lo que íbamos a decir, y ahora el señor Sanjurjo ha quedado en evidencia. Además, el foco ahora está en Ovidio Blanco, pero creemos que aquí también tendrían que investigar las irregularidades en los porcentajes de participación de los promotores que participan en el plan; ¿por qué Reyal Urbis desembarcó en Cabueñes y ahora está desprendiéndose de su terreno?; que la Caja tenga ahí una sociedad; que el Ayuntamiento sea un promotor encubierto; si Ovidio Blanco ha tramitado asuntos de Gijón estando en Sogepsa, que lo fichó como externo; o el pelotazo de mil millones de pesetas que pegó Hoyant... No es un problema de estar enrabietados, sino de legalidades o ilegalidades.

-¿Cuándo empezaron a oír hablar de Hoyant?

-Cuando empezamos a mirar los primeros informes registrales. De esa sociedad sabemos lo que dicen los papeles. Pero creo que habría que investigar cómo un empleado medio de banca ha llegado hasta aquí.

-¿Se ven capaces de paralizar el plan parcial de Cabueñes? Es que el Ayuntamiento se niega a hacerlo.

-No entiendo cómo pueden decir que sigue adelante el plan parcial sin aclarar primero el problema tan importante que ha surgido en el área de Urbanismo. El plan está viciado desde el mismo momento en que hay un documento que prueba que el PGOU se sacó a información pública antes de que el arquitecto jefe cogiese la excedencia. Pienso que es para estar nerviosos. De hecho, no desmienten las noticias que han salido a la luz y, aunque defienden la honradez del personal de Urbanismo, se acude a la fiscalía. Seguro que aquí alguno va a decir eso de sálvese quien pueda.

-¿Hasta dónde estaría dispuesta a llegar la Plataforma?

-Hasta donde podamos. El próximo día 26, a las ocho de la tarde, en las escuelas de Cabueñes, presentaremos la situación a los vecinos y decidiremos las posibles acciones legales. Nos parece estupendo que la Alcaldía haya puesto el asunto en manos de la fiscalía y, si se nos requiere para que presentemos la documentación probada de todos estos hechos que se han denunciado, estaríamos encantados de colaborar. Nosotros vamos a empezar a realizar consultas jurídicas, una vez que la asamblea nos lo permita, aunque confiamos plenamente en que la fiscalía aclare este asunto.

-El caso de Cabueñes recuerda otras polémicas en zonas recalificadas...

-Seguro que estas cosas no pasan sólo en Cabueñes. La diferencia es que aquí montamos una plataforma abierta a todos los vecinos, que nos hemos volcado para que no se cometan atropellos en la parroquia. Creo que hemos dado un ejemplo de lo necesaria que es la regeneración de la vida pública.

 








«Ovidio Blanco está en el foco, pero aquí hay una responsabilidad política que depurar»

«La plataforma llegará hasta donde pueda para aclarar este asunto, aunque confiamos plenamente en la fiscalía»





Francisco Díaz-Cadórniga, en Cabueñes; detrás de él, la finca que Ovidio Blanco y Hoyant vendieron a Reyal Urbis. marcos león


Francisco Díaz-Cadórniga Preside la Plataforma contra el Muro de Cabueñes

M. SUÁREZ
La Plataforma Ciudadana contra el Muro de Cabueñes está a punto de cumplir un año de actividad reivindicativa. El aniversario llega con una polémica que pone en entredicho el plan parcial de la parroquia, cuya tramitación deberá ser esclarecida por la fiscalía a raíz de que los vecinos sacasen a la luz «graves irregularidades e ilegalidades». El presidente de la Plataforma, Francisco Díaz-Cadórniga, analiza en esta entrevista el caso de la finca que se revendieron el ex arquitecto jefe del Ayuntamiento y la sociedad Hoyant, S. L.

-Ustedes ya lanzaron un aviso a navegantes el pasado mes de noviembre. ¿Qué se sabía entonces del asunto?

-Nosotros tuvimos una reunión con el concejal de Urbanismo, en la que ya denunciamos que el plan de Cabueñes era nulo de pleno derecho y que debían depurarse responsabilidades técnicas y políticas. Pero por otros problemas. Sobre el caso de Ovidio Blanco, entonces sólo sabíamos que había comprado un prao aquí y que había presentado el plan de Cabueñes en nombre de las promotoras Reyal Urbis, Loma-Barajas y Moro. Yo, personalmente, le dije al señor Sanjurjo que esa situación me parecía éticamente reprobable. ¿Cómo es posible que el Ayuntamiento no tome cautelas para que un arquitecto municipal que manejó información sensible no pueda pasar de inmediato a la empresa privada? El señor Sanjurjo dio un puñetazo en la mesa.

-Se sobreentiende que sus críticas cayeron en saco roto...

-Si yo tengo un puesto de responsabilidad y me plantean alguna cuestión de dudosa legalidad, lo que hago es aclararlo inmediatamente. Él nos echó. Que quede constancia de que ningún miembro de la directiva de la Plataforma conoce o ha tratado a don Ovidio Blanco y, por tanto, aquí no hay nada de tipo personal. Es más, este señor tendrá una responsabilidad, pero aquí hay una responsabilidad política que depurar. Los responsables de Urbanismo y la Alcaldesa han mirado para otro lado. Porque la Alcaldesa niega que los vecinos le hayamos pedido entrevistas, pero lo hicimos en tres ocasiones: el 3 de noviembre de 2008, el 17 de noviembre y el 30 de enero de 2009. Y nos contestó el 10 de febrero, diciendo que no iba a recibirnos.

-¿Y el resto de grupos políticos (IU y PP)?

-Lo cierto es que las primeras veces que fuimos a ver a IU, Jesús Montes Estrada no nos tomó en demasiada consideración. Luego ya nos dijo que lo de Ovidio Blanco no parecía ético ni estético, pero que, si era legal, no se podía hacer nada. Al menos, siempre nos escuchó, además de asumir con nosotros el compromiso de que las repercusiones del plan fuesen lo menos agresivas posibles. En cuanto al PP, también nos atendió siempre y compartía la impresión de que el plan de Cabueñes es desmesurado; a raíz de denunciarles las primeras irregularidades, sí que se tomaron en serio lo que decíamos. Los únicos que dijeron que el plan se hacía denunciásemos lo que denunciásemos fue el PSOE.

-¿Por qué se decidieron a tirar del hilo?

-La actitud de Sanjurjo nos espoleó y, si hubiese sido inteligente, no se hubiera echado a toda una parroquia encima. Luego vinieron un cúmulo de datos y decepciones progresivas de distintos organismos públicos. Al final, optamos por buscar los resquicios legales de un plan que, entre otras irregularidades, no tiene estudios de impacto ambiental. Contratamos a un asesor en urbanismo, Ignacio Martínez, y empezamos a examinar los expedientes, pese al obstruccionismo de la Administración. Nos encontramos con cosas inadmisibles.

-Habrá quien piense que están resentidos, de ahí sus revelaciones sobre el ex arquitecto jefe municipal y la empresa Hoyant.

-Pero no es así. Es más, yo creo que fuimos prudentes en exceso, porque, teniendo serias sospechas, siempre quisimos planteárselas previamente al Ayuntamiento. Pero no querían oír lo que íbamos a decir, y ahora el señor Sanjurjo ha quedado en evidencia. Además, el foco ahora está en Ovidio Blanco, pero creemos que aquí también tendrían que investigar las irregularidades en los porcentajes de participación de los promotores que participan en el plan; ¿por qué Reyal Urbis desembarcó en Cabueñes y ahora está desprendiéndose de su terreno?; que la Caja tenga ahí una sociedad; que el Ayuntamiento sea un promotor encubierto; si Ovidio Blanco ha tramitado asuntos de Gijón estando en Sogepsa, que lo fichó como externo; o el pelotazo de mil millones de pesetas que pegó Hoyant... No es un problema de estar enrabietados, sino de legalidades o ilegalidades.

-¿Cuándo empezaron a oír hablar de Hoyant?

-Cuando empezamos a mirar los primeros informes registrales. De esa sociedad sabemos lo que dicen los papeles. Pero creo que habría que investigar cómo un empleado medio de banca ha llegado hasta aquí.

-¿Se ven capaces de paralizar el plan parcial de Cabueñes? Es que el Ayuntamiento se niega a hacerlo.

-No entiendo cómo pueden decir que sigue adelante el plan parcial sin aclarar primero el problema tan importante que ha surgido en el área de Urbanismo. El plan está viciado desde el mismo momento en que hay un documento que prueba que el PGOU se sacó a información pública antes de que el arquitecto jefe cogiese la excedencia. Pienso que es para estar nerviosos. De hecho, no desmienten las noticias que han salido a la luz y, aunque defienden la honradez del personal de Urbanismo, se acude a la fiscalía. Seguro que aquí alguno va a decir eso de sálvese quien pueda.

-¿Hasta dónde estaría dispuesta a llegar la Plataforma?

-Hasta donde podamos. El próximo día 26, a las ocho de la tarde, en las escuelas de Cabueñes, presentaremos la situación a los vecinos y decidiremos las posibles acciones legales. Nos parece estupendo que la Alcaldía haya puesto el asunto en manos de la fiscalía y, si se nos requiere para que presentemos la documentación probada de todos estos hechos que se han denunciado, estaríamos encantados de colaborar. Nosotros vamos a empezar a realizar consultas jurídicas, una vez que la asamblea nos lo permita, aunque confiamos plenamente en que la fiscalía aclare este asunto.

-El caso de Cabueñes recuerda otras polémicas en zonas recalificadas...

-Seguro que estas cosas no pasan sólo en Cabueñes. La diferencia es que aquí montamos una plataforma abierta a todos los vecinos, que nos hemos volcado para que no se cometan atropellos en la parroquia. Creo que hemos dado un ejemplo de lo necesaria que es la regeneración de la vida pública.

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