Qué fue la Revolución Rusa

 

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Algunas perogrulladas previas: 1) la historia sirve para estudiar los comportamientos humanos en diferentes sociedades, no para formular juicios morales; 2) los grandes acontecimientos no son hechos aislados sino la culminación de procesos (Lenin bailó de alegría bajo la nieve cuando la recién nacida República soviética superó la duración de la Comuna de París porque la hazaña de 1917, para él, era la continuación de 1871 parisino y apenas el segundo de otros asaltos al cielo que salvarían a la revolución de la derrota); 3) las palabras son engañosas y deben ser pensadas en su contexto histórico (un obrero de 1917 no es igual a un obrero actual ni tampoco son iguales su trabajo y su modo de vida); 4) las revoluciones que no se extienden degeneran y perecen (aunque el territorio que abarquen sea inmenso y riquísimo porque deben superar el nivel de cultura y de productividad de los países avanzados ) y 5) el camino de la victoria está sembrado de derrotas, (y el frente de batalla es planetario porque el capitalismo es un sistema mundial, no una suma de Estados no interrelacionados).

Para evitar los anacronismos y comprender bien los conceptos, conviene recurrir al libro de David Mandel Los soviets de Petrograd, Ed. Syllepse 2017, París, 560 pp, estudio sociológico fundamental sobre la composición social de los partidos socialistas, los soviets y la clase obrera rusa durante la revolución de 1917. Veamos algunos datos:

Petrogrado tenía 2 millones 412 mil 800 habitantes, de los cuales 416 mil eran obreros, en 60 por ciento metalúrgicos, concentrados en 90 por ciento en 38 grandes fábricas. La población total del imperio zarista llegaba a 134 millones de personasy en ella los obreros eran 3.5 millones. El partido bolchevique contaba en la ciudad con cinco mil militantes en enero de 1917, y con 42 mil antes de octubre. Más de 80 por ciento de ellos eran obreros, sobre todo metalúrgicos, tenían un promedio de edad de 27 años y estaban alfabetizados en 92 por ciento (en la industria metalúrgica todavía no taylorizada los obreros debían saber interpretar un plano, preparar las tareas y las herramientas y conocer matemáticas y trigonometría. Igual cosa sucedía con los obreros de las imprentas pues debían leer manuscritos y componer los textos con tipos o con las recientemente creadas linotipias).

¿Qué fue la Revolución Rusa? La conjunción entre una inmensa revolución campesina precapitalista, la revolución de las minorías nacionales contra el despotismo asiático de los zares y una revolución anticapitalista de una minoría obrera muy concentrada y una parte era avanzada, culta e inteligente. Esas tres gigantescas olas simultáneas barrieron un régimen hacía tiempo condenado.

En efecto, desde la gran hambruna de fines del siglo XIX y la revolución de 1905, la autocracia zarista vivía de prestado y se enfrentaba a la mayoría de la nobleza y a la burguesía que, aliada al gran capital extranjero, buscaba democracia, la inteligencia y la clase obrera que era socialista cuya aristocracia (los impresores) seguía a los mencheviques y su parte más activa (metalúrgicos y químicos), a los bolcheviques y anarquistas. La guerra (que concentró a millones de campesinos-soldados en el frente junto a obreros y estudiantes socialistas) hizo explotar esa mezcla.

 

En la revolución de febrero participaron todas las clases, las cuales empezaron a diferenciarse desde marzo hasta octubre porque los gobiernos burgueses y los ministros socialistas moderados prosiguieron la guerra odiada que desangraba y hambreaba al país y no dieron tierra a los campesinos.

 

La revolución de octubre se hizo por eso sin disparar ni un tiro porque las consignas bolcheviques de ¡Pan, paz y tierra! les permitieron ganar la mayoría de la guarnición de Petrogrado, de los soviets y la gran mayoría de las fábricas y sindicatos y recoger el poder convertido ya en un fantasma.

 

Las revoluciones son el resultado de la insubordinación de las amplias masas. Los bolcheviques reorientados por Lenin y Trotsky no hicieron la revolución: simplemente la encauzaron y organizaron la toma del poder estatal.

 

Incluso en la izquierda muchos criticaron la Revolución Rusa diciendo que era prematura. Pero si los bolcheviques no hubiesen tomado el poder lo habría hecho una terrible dictadura de la derecha apoyándose en un sector de los oficiales zaristas y la República democrática nacida en febrero se habría convertido en una semicolonia francoinglesa con un poder dictatorial.

 

¿Fue la Revolución Rusa una revolución obrera? Sí, desde la de febrero mismo, preparada por grandes huelgas desde 1914-1916, la cual fue sobre todo obrera por el papel de los obreros en las manifestaciones, fundamentales para convencer a los soldados campesinos. El partido bolchevique, por su parte, era la organización militante del sector más decidido, joven y audaz de los obreros altamente calificados que la industria de guerra había concentrado en la ciudad.

 

Los soviets (consejos obreros cuyos diputados eran elegidos y revocados por asambleas) fueron la escuela que permitió la rápida evolución de la mayoría de los obreros hacia los minoritarios pero firmes y esclarecidos bolcheviques, abandonando a los otros partidos socialistas, mayoritarios en febrero pero que seguían aliados a los capitalistas y eran agentes de Francia y de Inglaterra.

 

La de octubre 1917 fue una revolución obrera dirigida por un partido obrero revolucionario que se apoyó sobre la lucha de las minorías nacionales por su autodeterminación y en el hambre de paz y de tierra de los 14 millones de campesinos enviados a morir en la guerra. En febrero imitó a la Revolución Francesa pero los bolcheviques aprendieron de ésta y de la Comuna de París, hicieron una revolución obrera y la defendieron esperando extenderla a otros países más avanzados para construir el socialismo.

 

Revolución Rusa
/ II
 
La Revolución Rusa de febrero 1917 fue una revolución de todas las clases y de las naciones oprimidas por la autocracia zarista. Fue democrática y libertaria en todos los campos y hasta las orquestas abolieron sus directores. Fue una ola de fondo que hizo que los bolcheviques, que habían sido la parte mayor y más activa de la actividad revolucionaria clandestina, se sorprendieran al quedar en minoría en los soviets porque la revolución puso en marcha incluso a las capas menos politizadas y menos activas de la población, removiendo a toda la sociedad.

Pero la evolución fue rápida y masiva pues los obreros desconfiaban de una burguesía reaccionaria y que había servido al zar y establecieron un doble poder confiando en que los soviets dirigidos por los socialistas reformistas y defensitas vigilasen y controlasen al gobierno provisorio burgués. Pero ya en abril –ante la continuación de la guerra– empezaron a exigir con enormes manifestaciones que los soviets se hiciesen cargo del poder. En junio-julio los bolcheviques obtuvieron la mayoría en los sindicatos, los comités de fábrica, los soviets, la guarnición de Petrogrado y hasta en las municipalidades de los barrios obreros.

Lenin llegó en abril del exilio e hizo suya la consigna de Trotsky de todo el poder a los soviets de obreros y soldados (hasta entonces, los bolcheviques de la capital seguían a regañadientes las consignas de apoyo condicionado al gobierno de su diario Pravda, dirigido entonces por Kamenev y Stalin, recién liberados de su exilio siberiano). Precisaron así, exigiendo un poder de los trabajadores, su consigna de ¡Paz inmediata sin anexiones! y, con gran realismo, modificaron su propuesta sobre la tierra, exigiendo la expropiación de los terratenientes y la entrega de la tierra a los campesinos. A este respecto, vaya esta anécdota: Le hicieron notar a Lenin que esa era una consigna de los socialistas revolucionarios y que hasta el día anterior proponía otra cosa y éste respondió ayer era más tonto que hoy. Nadie más tenía tanta capacidad de aprender.

Por su parte, en las naciones asiáticas oprimidas por el zar ruso (en las que no existía una diferenciación de clases y en la misma Ucrania campesina con apenas un rudimento de burguesía comercial), nadie comprendía la concepción menchevique de que, dado que la revolución era democrático-burguesa, la burguesía debía participar en el poder. En cambio, la línea de los bolcheviques era muy clara. Por eso éstos ganaron apoyo entre los tártaros y otras nacionalidades musulmanas o no cristianas ortodoxas, que odiaban la represión gran rusa y la imposición de la Iglesia ortodoxa prozarista.

Las diversas revoluciones campesinas y nacionales se unieron así a la revolución obrera y, bajo la bandera de un gobierno socialista de los trabajadores, los campesinos y las nacionalidades oprimidas se lanzaron a conquistar sus objetivos democráticos de independencia, restitución de las tierras a los trabajadores y paz inmediata sin anexiones.

Entre junio y julio los bolcheviques lograron la mayoría en los soviets obreros y de soldados-campesinos de toda Rusia en todos los centros principales del país exigiendo ¡Pan, paz y tierra, consignas que se oponían a la política del gobierno de continuar la guerra y postergar la reforma agraria hasta el fin de aquélla. En la Revolución de Octubre por eso no se disparó un solo tiro. La toma del palacio de Invierno fue un golpe de Estado. Los bolcheviques simplemente ocuparon un vacío ya que el gobierno no gobernaba nada y el Congreso de los soviets, por amplísima mayoría, se hizo cargo del poder.

El partido bolchevique, fortalecido y renovado por el ingreso de la organización de Trotsky y sus compañeros y por la de miles de obreros, era un partido con intensa vida interior en la que se formaban mayorías y minorías y muchas veces Lenin formaba parte de estas últimas. En la dirección de los soviets estaba aliado con los mencheviques internacionalistas y con los socialistas revolucionarios de izquierda, los cuales se negaron a entrar en el Consejo de Comisarios del Pueblo (ministros). Sólo la guerra civil iniciada por la derecha contrarrevolucionaria y apoyada por las tropas de 14 países que invadieron Rusia obligó al partido a suprimir momentáneamente la existencia de tendencias. El monolitismo y el marxismo-leninismo son invenciones stalinistas posteriores a la muerte de Lenin.

La Revolución de Octubre dirigida por los bolcheviques, con Lenin y Trotsky a la cabeza, sacó a Rusia de su régimen medieval y del despotismo asiático, la desarrolló y democratizó. Eso impidió que Rusia se convirtiese en una semicolonia franco-inglesa, cambió al mundo e hizo posible que, pese a los daños terribles para la sociedad y sus fuerzas armadas resultantes de la degeneración stalinista, la Unión Soviética aplastase al nazismo y evitase al mundo un régimen de esclavitud.

El proletariado ruso, sobre todo en Petersburgo y particularmente en el sector metalúrgico, estaba compuesto por obreros calificados, capaces de iniciativa y voraces lectores. La guerra civil lo dispersó en todos los frentes de lucha y los claros que en las fábricas dejó su ausencia fueron llenados por mujeres, mucho menos instruidas, y por campesinos.

Éstos eran analfabetas en su gran mayoría y el país, como otros países asiáticos, jamás había tenido una experiencia democrática ni conocido la libertad. Las raíces de la burocratización, que Lenin y Trotsky intentaron combatir en el último periodo de vida del primero, tienen en ese atraso y en la escasez resultante de la guerra civil, sus factores más potentes. Ellos llevaron a la degeneración posterior del partido y al triunfo de Stalin, el más brillante de los mediocres. La guerra mundial y la guerra civil, que acostumbraron a millones de personas a ver horrores y a acatar mandos y la necesidad de improvisar administradores y técnicos a partir de gente con formación muy elemental, hicieron el resto.

 

http://www.jornada.unam.mx/2017/10/22/opinion/016a1pol

http://www.jornada.unam.mx/2017/10/29/opinion/017a2pol

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