Querido Baltasar, otro año más, la noche de Reyes de 2019

 

Otro año más, querido Rey Mago, te escribo con la misma ilusión que desde la noche de los tiempos, aquella que era la de mi edad de escolín. Siempre con una letra de horror, pese a haber financiado durante mi infancia a la empresa Rubio S.L.. a base de cuadernos de caligrafía que solo sirvieron para que, hoy consciente del zafarrancho de combate que supone mi escritura, me aferre al abuso de mayúsculas en los encerados o a la tipografía “nibus roman” en los formatos digitales, que nunca podré emular de puño y letra. Pero eso ya lo sabes. Cuántas cartas me dejabais tú, Melchor y Gaspar advirtiéndome de la necesidad de escribir bien y sin faltas. En fin, el hombre propone y Dios dispone.

 

Otro año más, Querido Baltasar, sigo depositando mi fe en tu magia para que cumplas los sueños del niño ilusionado, que no iluso, que sueña nunca dormido, que añora y no desespera. El que sobrevive dentro del cuero viejo, carcasa del hombre, que se fue haciendo y reinventando con el paso de los años en un mundo cada vez más convulso y hostil. El mismo que ha perdido el rubor por soñar en público, en voz alta y a cara descubierta, sin nocturnidad ni alevosía por que lo hace con la firmeza de quien pretende el beneficio de la comunidad y nunca busca el aplauso fácil ni tampoco medrar por exequias fatuas.

 

Sabéis, queridos Magos, que para mi solo pido que nunca las cosas transiten peor que el año acabado. Y para los míos igual. Pero Baltasar, el niño al que conoces y por el que te desvives desde Oriente, necesita más que el hombre en que se ha transformado. Así que allá vamos: ¿Qué os pido?

 

En primer lugar, el juego de políticos se me ha estropeado hace tiempo y los nuevos que venden las tiendas de “todo a 100” y saldos no me gustan ni un pelo. La batería que llevaban puesta se ha descargado por obsolescencia tecnológica y así el resorte que los movía se ha hecho perezoso. Tal es, que apenas si se levantan del sillón salvo para ir al baño. Además los re-cambios son cada vez más simplones, burdos, casi diría torpes, y ya no me permiten disfrutar con ellos como hace años. Solo sirven para jugar a pactar a cambio de reducción de Derechos Humanos recogidos en La Carta Magna.

 

Me gustaría que vuestra magia sustituyera la falta de compromiso político y lograrais que la aldea gala, que es Asturias, se sintiese definitivamente comunicada con el resto del país. Por ejemplo, un tren de alta velocidad nos vendría de perlas, infinitamente mejor que la flota de viejos “Tren Chu-Chu” de plástico que usamos día a día para movernos dentro y fuera. Llevaros, en las alforjas de vuestros camellos, los peajes de las carreteas. Sabrás que el del Huerna sube por segundo año consecutivo y ronda ya los 15 €. ¡Cómo no.!. Una compañía aérea, seria y competitiva, que evitase hacer varias escalas a los pasajeros de clase turista sería maravilloso. No solo los VIP tienen derecho a volar a Madrid con tarifas reducidas y en espacios holgados. Ya sabéis, Majestades, que los “desterrados” tuvieron que desembolsar unos 500 € por comer con los suyos en Navidad.

 

Y tristemente me parece, querido Baltasar, que todo lo antes contado a nadie le importa por que sus entendederas, como los discos duros de las CPUs, se han “gripado” y no acumulan datos más allá que la memoria de un pez. Por eso sería conveniente renovarais todos los equipos informáticos, pero eso sí, con software libre. La “broma” o coste del otro, el propietario – así en genérico para no dar nombres -, supone unos 150 € IVA incluido por ordenador. Y si multiplicamos esa cantidad por todas las terminales que la “Aldea Gala” tiene en el sector público, nos encontramos con unos cuantos millones de euros que se tiran a la basura o por la “ventana” en vez de ser empleados en cubrir necesidades acuciantes.

 

¡Ah!. Recordad que tendréis que hacer acopio de carbón en Polonia, Rumanía, Australia, Sudáfrica o dónde sea por que aquí ya no tenemos. Bueno, podéis aprovechar el viaje del que se importa para las térmicas y pedir un contáiner extra para vosotros. Mucho más no vais a necesitar por que ya no hay tantos niños malos como en mi época; de hecho ya no hay casi escolinos.

 

No pueden fallar en vuestras alforjas un amplio lote de garduñas para atrapar a los buitres de los fondos del mismo nombre, tijeras para trasquilar en la cárcel a los machos cabríos que pululan libremente por España. Raticida para las muchas ratas pútridas, que habitan no solo en las alcantarillas. Agua hirviendo para despegar culos de sus asientos. Y cordura, por arrobas, para evitar el descalabro económico y social que se nos avecina. No olvidéis que a este mecano que conforma la U.E. se le están empezando a caer las piezas y tampoco tenemos de repuesto. Y que Mario Draghi, gran maestre de los juegos de “Magia Borrás”, que convertía las Deudas de los países en activos se va a jubilar y que su aprendiz, de nombre Luís, de la familia De Guindos, no llega a reflejarse en el charol de sus zapatos. Hasta le quedan grandes las hombreras del traje.

 

Seguiría pero la misiva se haría tan larga que para cubrirla tendrían que transcurrir cuatro años bisiestos, así que me quedo con el deseo de que se derrumbe el racismo y la xenofobia, que las mujeres puedan salir a correr, a balar o a cantar a la calle sin miedo a unos pasos en la oscuridad. Que la Educación sea integral, no sexista, ni discriminadora y que todos los que pretenden evitar que así sea reciban jarabe de ricino para que echen por arriba y por abajo su ira. ¡Cómo siempre, muchas gracias!

 

Posdata: Se me olvidaba; este año he sido bastante bueno. Hice todos los deberes y ayudé a mi mamá en casi todo lo que me decía. Me limpié detrás de las orejas y lavé los dientes tres veces al día.
 
http://elantropologoinconsciente.blogspot.com/2019/01/querido-baltasar-otro-ano-mas-la-noche.html?m=1
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