El Presidente Areces efusivo ante al Rey Don Juan Carlos: me alegro "mucho" de verle, dijo

Biografía del Presidente (Palacio de la Zarzuela, lunes 24 de mayo)

Enmendar es de sabios, dicen, y, sabio si lo hay, es el Presidente Areces que salió disparado del PC por la izquierda, se fue al PSOE -a donde dijo que jamás iría- ni por la derecha ni por la izquierda, sino "trepando" por la escalera que afanosamente buscó y halló, para acabar siendo monárquico convencido, es decir, monárquico interesado que es de lo que se trata.

Demócrata convencido, de siempre, incluso cuando el golpe del 23-F, que asistiendo a una conferencia que impartía Don Fernando Morán -diputado en aquel momento y Ministro de Exteriores poco después- en al Escuela de Empresariales de Gijón, el profesor Areces -que lo era de Estadística en este centro- tuvo a bien "desaparecer" sin dejar ni rastro, seguramente para salvar la democracia, la suya, cuando todos convinimos, los pocos que en la conferencia había, que mejor era "tomar" la calle y no esfumarse.

De aquellos polvos vinieron después estos lodos, cuando a modo de golpe de Estado, Areces y unos cuantos más, dieron el gran pucherazo derribando a José Manuel Palacio del liderazgo de la candidatura del PSOE a la alcaldía del Ayuntamiento de Gijón. El poder -los recursos del poder- y la inercia hicieron el resto, hicieron lo demás, junto con una buena distribución de cargos, puestos, privatizaciones, externalizaciones y un sinfín de maniobras políticas y económicas con las que se ha formado una base de cientos de altos cargos en otros tantos puestos bien pagados y, obviamente, bien agradecidos. Así se teje una maraña de intereses para formar un núcleo hermético similar a un club de acceso súper restringido.

Si dentro de este núcleo no funciona ni existe ni rastro de democracia, qué y cuánta democracia podrán y estarán dispuestos a poner en circulación, ninguna que se sepa, como cualquiera puede ver a simple vista. Si, además, de colega de mano dura, tiene al lado a Don Antonio Trevín, buen amigo del diálogo de la porra y sin ni siquiera zanahoria, el círculo se va cerrando. Sólo queda ahora el poder judicial que, como también hemos visto, se dedica a la calderilla mientras deja pasar los millones, es decir, que con la que está cayendo y ya cayó, con la cantidad de cientos de millones de euros de evasión, de dinero negro, de daños al Erario Público, mediando privatizaciones, subvenciones, planes de urbanismo, pelotazos y medio diccionario de la Real Academia (nunca mejor dicho) resulta que cárcel y daños a lo Público sólo es para los currantes que ni siquiera pueden serlo con la epidemia de paro que nos invade y para la que ni se han molestado en vacunar a nadie. Claro, como de paro no se muere nadie, ellos no, los demás está por ver. 

Ahora que parece que al evolucionado Areces -sólo políticamente, claro-, le quedan cuatro días mal contados en esto de la política activa, no está de más dedicarle esta breve biografía, aunque ya sabemos que quién más se va a reir es él, porque no se trata de quién ríe el primero o el último, sino de quién es el que más medra y, en esto, es más que obvio, él medró más que nadie. Distinto es que duerma mejor, aunque hasta es posible que sí, dada la evolución de su ética que, como decía al principio, bien ha sabido enmendarse llegando incluso, hasta ser un monárquico convencido. 

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