Más de dos mil familias asturianas viven exclusivamente del salario social

El perfil del solicitante de la ayuda es la mujer en la cincuentena con cargas familiares; el número de beneficiados aumentó un 14% este año y supera los 14.000; treinta y cinco solicitudes al día para actualizar la lista de espera

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Más de 2.000 familias asturianas subsisten exclusivamente gracias al salario social, que se presenta como su única fuente de ingresos. En el resto de casos, hasta 6,196 familias perceptoras (14.135 personas beneficiadas), el salario social es un complemento a su renta. La Consejería de Bienestar Social y Vivienda, bajo control de Izquierda Unida (IU) ya ha actualizado el retraso de más de mil expedientes de solicitudes que encontró cuando se hizo cargo de este departamento del Gobierno regional. Hasta la fecha se ha dado luz verde a 6.605 prestaciones, de las que 409 se extinguieron o fueron suspendidas debido a que sus beneficiarios ya fueron capaces de mejorar su situación económica y sobrepasar los mínimos exigidos para poder percibir el salario social. Tras esta actualización, el número de personas beneficiadas por el salario social se ha incrementado un 14% con respecto al año anterior.

La crisis económica ha disparado las peticiones para percibir esta paga. De todas formas, con recesión o sin ella, la evolución del salario social básico desde su puesta en marcha a finales de 2005 siempre ha sido creciente. En una primera fase tras su instauración, la Administración regional constató una notable demanda de solicitudes. La tendencia se mantuvo aproximadamente hasta mediados de 2006, cuando el número de solicitudes alcanzó cierta estabilidad. En sólo unos años se cuadriplicó la población beneficiada, pasando de 3.500 a 14.000 personas. Aunque según el balance que se hace desde la Consejería de Bienestar Social y Vivienda, este incremento no está provocado porque se haya producido un aumento de los casos de pobreza severa, sino por la decisión de ampliar este tipo de protección social con carácter general a las situaciones con ingresos inferiores a un tercio de la media.

El salario social no es el único tipo de ayuda al que -y centrándose en el caso de los desempleados asturianos- se puede acceder en estos tiempos de crisis económica y paro creciente. De mano cuentan con la prestación contributiva, que gestiona y abona el Inem con una duración de 12 a 720 días. A esto se añade el subsidio de desempleo, que tiene una duración de 18 a 30 meses. La renta activa de inserción está orientada a mayores de 45 años, emigrantes retornados, discapacitados o víctimas de violencia de género. En el caso del salario social que gestiona la Consejería de Bienestar Social su cobertura va por tramos, de los 453 euros mensuales para una persona (72,7 por ciento del salario medio interprofesional, SMI), 553 euros para dos personas (88,7 por ciento del SIM), 626 euros para tres personas (100,3 por ciento del SIM), 698 para cuatro personas (112 por ciento del SIM), 730 euros para cinco personas (117,1 por ciento del SIM) a los 748 euros mensuales para seis o más personas (120 por ciento del SMI).

 

Mujer en la cincuentena con cargas familiares, el perfil del solicitante de la ayuda

El número de beneficiados en la región aumentó un 14% este año y supera las 14.000 personas


El perfil del solicitante del salario social responde al de mujer rondando los cincuenta años, tanto separada como soltera, y con hijos a su cargo. 

Según los datos recogidos por la Consejería de Bienestar Social y Vivienda en el balance de 2008 a través de la Dirección General de Prestaciones y Servicios Sociales, responsabilidad de Pedro Rodríguez, el 20,4 por ciento de los usuarios tiene más de 64 años. La edad media de aquellos que reciben el salario social es de 49,6 años. Mientras, el 63,7 de las personas que lo reciben son mujeres. 

Por otro lado, según datos aportados por la Federación de Pensionistas y Jubilados de Asturias de Comisiones Obreras (CC OO), de 6.000 pensiones no contributivas que hay en el Principado, y que podrían complementarse con el salario social, sólo 1.200 de ellas reciben esta segunda ayuda. Porcentualmente supone que el 20 por ciento de los pensionistas no contributivos cuentan con el suplemento del salario social. 

Y es que el salario social se trata de un derecho reconocido por ley que garantiza unos ingresos mínimos, por lo que esta paga se puede complementar con otros ingresos, desde pensiones, prestaciones e incluso salarios. 

Los requisitos para recibir el salario social se centran en estar empadronado en Asturias, manteniendo la residencia ininterrumpida y efectiva durante los dos años anteriores a la solicitud, además de tener ingresos inferiores a los mínimos garantizados.

 

Treinta y cinco solicitudes analizadas al día para actualizar la lista de espera


La Consejería de Bienestar Social y Vivienda, responsabilidad de Noemí Martín, ha logrado resolver el atraso en la valoración de las solicitudes pendientes del año 2008. A finales de marzo de este año, según datos oficiales de la Administración regional, en los archivos de la Consejería se acumulaban 1.070 expedientes pendientes de ser valorados. En aquel momento los responsables de la Consejería decidieron aumentar el personal destinado a esta labor, con lo que se pudo llegar a examinar 35 expedientes al día, según confirmó Noemí Martín en una comparecencia ante la Junta General del Principado. 

En 2008 se llegó a resolver expedientes en ocho meses, cuando la ley señala que el período de resolución no debe superar los tres meses. Alcanzar esta media es uno de los objetivos que se ha marcado la Consejería de Bienestar Social y Vivienda. En sus cálculos destaca que en estos momentos el período medio de resolución de los expedientes se ha reducido de ocho a 4,5 meses. La Consejería quiere cumplir el plazo de los tres meses en junio o julio. 

Y mientras, la crisis económica sigue acrecentando el número de personas que acuden al Principado a solicitar esta ayuda. De ahí que el presupuesto previsto para este año se haya quedado corto. A finales de febrero el Gobierno anunció que entre sus previsiones se encontraba elevar un 21 por ciento el gasto previsto para el salario social, elevando hasta los 22,7 millones de euros la partida prevista. 

De todas formas, desde el Ejecutivo se insiste en que nadie se quedará sin percibir el salario social, siempre y cuando cumpla con los requisitos necesarios, se quede o no corto el nuevo presupuesto. Porque el salario social es un derecho subjetivo y, como tal, sean cuales sean las circunstancias, la Administración debe atenderlo. 

 

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