Todo lo que hay que saber sobre las manifestaciones de Hong Kong

 

El gobierno de Hong Kong ha tratado de adoptar a toda prisa un proyecto de ley limitando las libertades cívicas. En su lugar, ha desatado una marea de protestas, entre las más importantes de la historia moderna.

El 9 de junio Hong Kong fue sacudido por una manifestación de un millón de personas contra un proyecto de enmienda de una ley en vigor. El objetivo de ese texto era hacer posible la extradición del sospechoso, desde la antigua colonia británica hacia China continental y hacia otros países.

El gobierno presidido por la jefa del Ejecutivo Carrie Lam, aprobada por Pekín, había insistido en el hecho de que los disidentes políticos y los militantes no se verían afectados por el voto de esta enmienda, Sin embargo, el texto proyectado ha desatado una ola de fuego, inflamando la ira de la población, por lo que el gobierno se ha visto empujado a querer hacérselo adoptar antes de julio por el Consejo legislativo.

El viernes 14 de junio, a consecuencia de días de protestas y de enfrentamientos con la policía, y en medio de múltiples llamadas a la huelga política, Carrie Lam anunció finalmente la suspensión de la enmienda.

El sábado 15 de junio, pocas horas antes del inicio de otra manifestación masiva, el gobierno de Hong Kong incluso presentó sus disculpas. No obstante, el 16 de junio, más de dos millones de personas sobre un total de siete millones de habitantes, desfilaron por las calles. Los manifestantes exigían la retirada pura y simple de la enmienda y la dimisión de Carrie Lam.

  • ¿Por qué esta enmienda ha suscitado tal rechazo?
  • ¿Cómo la herencia del Movimiento de los paraguas de 2014 (la última gran oleada de manifestaciones en Hong Kong) ha forjado las manifestaciones actuales?
  • ¿Cuáles son las orientaciones políticas de los manifestantes?
  • ¿Cuáles son las perspectivas de futuro de los movimientos democráticos en Hong Kong y China continental?

Para aclarar todas estas cuestiones e incluso otras muchas, Kevin Lin, un colaborador de Jacobin, se ha entrevistado con distinto militantes y universitarios. Las entrevistas se han resumido y tenuemente revisado por el autor para que sean más claras.

La siguiente presentación de los participantes en las entrevistas ha sido reformulada por el traductor.

  • Kevin LIN (KL) es un investigador radicado en EE.UU., especialista en el mundo laboral y la sociedad civil chinas;
  • Alexa (A) es una militante hongkonesa de los derechos humanos y del mundo del trabajo;
  • AU Loong Yu (ALY), reside y milita en Hong Kong. Sobre todo ha participado en 1999 en la fundación de Globalization Monitor y en noviembre de 2016 en el movimiento Borderless;
  • CHAN Chris King Chi (CHC) es un antiguo estudiante militante hongkonés. Participó en la fundación de diversas organizaciones. Hoy enseña sociología en Hong Kong y dirige investigaciones sobre el movimiento obrero en China;
  • LAM Chi Leung (LCL) surgió de la organización Left21 que postula el socialismo;
  • LEE Chun-Wing (LCW) también surge de Left21, hoy anima el núcleo militante The Owl;
  • Student Labour Action Coalition (SLAC) es una coalición de organizaciones estudiantiles, Creada en 2017, se ha especializado en el ámbito laboral, los movimientos sociales y los sindicatos.

Las movilizaciones

KL: ¿Cuál es la importancia de la enmienda de extradición? ¿Por qué ha suscitado tanta oposición en Hong Kong?

ALY

Hong Kong ha ultimado acuerdos de extradición con veinte países, entre ellos el Reino Unido y EE.UU.,pero no con China continental.

El sector pro Pekín, aquí en Hong Kong y en el extranjero explica que dados los acuerdos de extradición con Occidente, ¿por qué no pueden tenerse con China continental?

En el marco del acuerdo: “un país, dos sistemas”, el artículo 8 de la Ley fundamental estipula que “las leyes anteriormente en vigor en Hong Kong...deben mantenerse”, lo que significa que Hong Kong está protegido del sistema jurídico chino. Hong Kong, como región especial de China, no tiene el poder ni la fuerza necesarias para resistirse a la persecución jurídica del gobierno central chino, si el sistema jurídico de Hong Kong no está garantizado. China desprecia, tanto la aplicación regular de la ley, como la independencia judicial. Un acuerdo de extradición entre China y Hong Kong, socavaría necesariamente las bases del acuerdo “un país, dos sistemas”.

LCL

La enmienda a la Ley sobre extradición ha impactado a la mayoría de los ciudadanos de Hong Kong. Bajo el régimen del Partido Comunista Chino (PCC), los ciudadanos a menudo no tienen derecho a un proceso ordinario, lo que provoca regularmente condenas injustificadas.

Si se adopta esta enmienda, quienes hayan criticado al PCC; organizado la celebración anual de Tiananmen en Hong Kong; ayudado a los disidentes chinos, e incluso los militantes hongkoneses que hayan apoyado a organizaciones obreras o de defensa de los derechos en China continental podrían ser considerados como “potenciales peligros para la seguridad nacional” y extraditados a China continental.

Los ciudadanos comunes temen que Hong Kong se encuentre en igual situación que cualquier otra ciudad de China continental, donde la libertad de los ciudadanos está amenazada.

ALY

Los habitantes de Hong Kong recuerdan amargamente el incidente de la librería Bookshop Five. Entre octubre y diciembre de 2015, cinco propietarios o empleados de la librería Causeway Bay Books, desaparecieron. Fueron detenidos por haber publicado libros sobre la vida privada del presidente chino Xi Jingping.

Lo alarmante es, que no solo esto viola el principio de “un país, dos sistemas”, sino también que dos de las detenciones eran extrajudiciales: dos de los libreros, Gui Minhai y Lee Bo, fueron secuestrados por agentes chinos, respectivamente en Tailandia y Hong Kong. Si el sistema jurídico chino mejorase sensiblemente, sería entonces posible discutir un acuerdo de extradición con China, Pero en realidad, la situación no hace más que empeorar.

LCW

Tan elevado porcentaje de participación en las manifestaciones se explica porque, incluso las personas que pueden considerarse aliadas del gobierno de Hong Kong, no apoyan el proyecto de ley de enmienda.

Desde que Hong Kong fue devuelto a China en 1997, el gobierno chino ejerce de hecho el poder en Hong Kong mediante una alianza con los grandes capitalistas y la clase media de la área. Esta estrategia se explica por el hecho de que los principales beneficiarios del desarrollo capitalista de Hong Kong se inclinan por favorecer el statu quo.

Pero durante estos veintidós años, la joven clase media, sobre todo entre los profesionales liberales, se ha vuelto muy descontenta: si el temor a que el modo de vida, relativamente liberal de Hong Kong se vea amenazado es una razón mayor, es innegable que el alza del coste de vida, en concreto de la vivienda, es lo segundo.

Desde 2003, el gobierno chino ha tratado de estabilizar esta alianza aumentando el valor de los activos en Hong Kong. El flujo de capitales provenientes de China continental es una de las causas del crecimiento del mercado inmobiliario y del sector bolsístico.

Esta estrategia del gobierno, se ha vuelto contra sus iniciadores, pues resulta cada vez más difícil para los jóvenes adquirir una vivienda. La joven clase media y los estudiantes se han convertido en la piedra angular de las fuerzas opositoras en Hong Kong.

Alexa, tu estabas presente en las manifestaciones. ¿Puedes narrar lo que viste? ¿Quiénes fueron los manifestantes y cómo se organizaban las manifestaciones?

A

Los manifestantes eran personas de toda condición, muy motivados y esperanzados. Desde el principio no fueron unicamente jóvenes estudiantes.

Aunque no había líderes oficiales, los manifestantes se auto organizaron sobre todo mediante grupos de discusión en Facebook, Telegram y lihkg (un forum en línea como reddit)

Estos grupos son supercreativos, haciendo circular videos con mimos imitando la propaganda pro-Pekín, llaman a la generación de mayor edad de Hong Kong a apoyar sus acciones. Han creado acontecimientos bautizados “meditación” y “picnic” en Facebook para convidar a la gente a reunirse en el Tamar-Park. Algunas personas han creado una página para llamar a la gente a juntarse en el metro y allí igualmente organizar acciones. En los puntos de manifestación, las personas están organizadas y saben que recursos necesitan. Creo que todo esto lo aprendieron a raíz del movimiento de los paraguas de 2014.

El elevado nivel de participación cívica, así como la preocupación por el desarrollo de Hong Kong, de los derechos humanos y de la primacía del Derecho, están en su nivel más alto desde 1997. Es también la primera vez en mi vida, que veo a personas, en su mayoría habitualmente silenciosas, expresar su ira contra el poder. Están disgustadas por la forma en que la policía ha tratado a manifestantes pacíficos. Es muy evidente que la policía ha violado las convenciones de Naciones Unidas haciendo un uso desproporcionado de la fuerza.

Mientras que el Frente de Derechos humanos y Cívicos (Civil Humans Rights Front, una coalición de organizaciones de la sociedad civil) llamó oficialmente a la manifestación del 9 de junio, el movimiento actual, como ha señalado A, se presenta como horizontal y sin líder. ¿Qué piensan de este aspecto de las manifestaciones?

ALY

Si bien el movimiento de los paraguas de 2014 fue ampliamente espontáneo, el sindicato estudiantil HKFS había tenido en él un papel determinante.

Las organizaciones estudiantiles ahora son más pequeñas y están muy fragmentadas. Los partidos políticos, sea o no voluntariamente, se han marginado respecto a las movilizaciones. El Civil Human Rights Front ha jugado un papel determinante en el despliegue de las movilizaciones del 9 y 12 de junio; en primer lugar, para obtener las autorizaciones necesarias para manifestarse y reunirse. Pero sencillamente no tiene la capacidad organizativa para dirigir una desobediencia civil masiva.

En ese movimiento de 2019, asistimos a la prosecución de una tendencia ya muy visible en 2014; a saber, la profunda popularidad de las acciones descentralizadas y sin líder. La revolución de la comunicación hace ahora mucho más fácil la coordinación, y la organización rígida, es menos necesaria.

Existe una suerte de fetichismo de la espontaneidad entre los jóvenes activistas. Muchos consideran claramente la organización superflua o forzosamente autoritaria,

Incluso el relativamente nuevo partido Demosisto, fundado y dirigido por Joshua Wong (un militante de veintidós años que adquirió importancia durante el movimiento de los paraguas), no resulta suficientemente atractivo para los jóvenes actuales.

Hoy cualquiera puede ser temporalmente un líder y llamar a acciones radicales sin haber sopesado previamente los pros y contras. Por ejemplo, el 11 de junio, algunos pequeños grupos localistas independentistas llamaron a una “violencia proporcional contra el gobierno”. Allanaron al día siguiente la Asamblea legislativa y la sede del gobierno para impedir el registro del proyecto de ley de enmienda. Finalmente, centenares de jóvenes forzaron la entrada de la Asamblea Legislativa el 12 de junio, cuando la sala estaba vacías, pues no había ninguna reunión. También en ese momento la policía comenzó a tirar pelotas de goma, causando heridos.

Las luchas sin líder, por grandes que sean, igualmente son menos capaces de tener discusiones profundas antes de tomar medidas drásticas, y todavía menos de luchar contra los provocadores y los agentes del los gobiernos de Hong Kong y Pekín. Dicho esto, también hay que reconocer que, por primera vez desde hace décadas, numerosas personas  en Hong Kong han acogido favorablemente el intento controvertido de entrar por la fuerza en la Asamblea.

Pese al debilitamiento de las asociaciones de estudiantes universitarios, han aparecido  nuevos grupos. Uno de los grupos de izquierda más radicales, Student Labour Action Coalition, trata de crear vínculos entre estudiantes y obreros, y organiza acciones sobre el terreno. ¿Podría hablarnos de su coalición y de su participación en el movimiento de protesta?

SLAC

Somos una coalición, fundada en 2017, de organizaciones orientadas al mundo laboral, los movimientos sociales y los sindicatos.

Creemos que el movimiento de los asalariados y de los estudiantes no puede estar separado. Nos concentramos en la mejora de las condiciones de trabajo en las universidades estableciendo en ellas vínculos ente estudiantes y asalariados.

Hemos apoyado el movimiento de protesta actuando sobre el terreno. El sábado, 8 de junio, nos hemos sumado a la marcha del sindicato de estudiantes de trabajo social de Hong Kong tratando de incorporar a los ciudadanos de Hong Kong a la manifestación del día siguiente. El 9 de junio, hemos participado en la manifestación al lado de los estudiantes.

Después de eso, nos hemos incorporado a los piquetes de huelga y hemos movilizado apoyos para las acciones de huelga previstas el 12 de junio. Igualmente, hemos rodeado el Consejo Legislativo para impedir sus reuniones, porque no es democrático y la mayoría de sus miembros son marionetas del gobierno de Pekín.

A menudo se acusa a las potencias extranjeras de alentar los movimientos sociales de Hong Kong a que actúen, sea en el Movimiento de los paraguas o en las manifestaciones actuales. ¿Qué responde a tales acusaciones?

ALY

Los gobiernos de Pekín y Hong Kong han declarado que las manifestaciones estaban financiadas por la fundación norteamericana NED (National Endowment for Democracy).

Es cierto que la mayoría de los partidos pan-demócratas (pro-democracia) han recibido financiación de la NED; pero también es innegable que las grandes manifestaciones y los enfrentamientos del 9 y 12 de junio, no han sido propiciados por esos partidos.

El Civil Human Rigths Front, es una coalición de más de cincuenta organizaciones, cuya mayoría son asociaciones y sindicatos. Los principales partidos pan-demócratas están integrados ahí, pero solo constituyen una minoría. El Front se fundó en 2002, en un momento en que los principales partidos pan-demócratas temían ponerse al frente de la movilización popular. Precisamente a causa de esta historia es por lo que los principales partidos pan-demócratas no son dominantes en el seno del Front. Sin soslayar el hecho de que el Front no tiene ninguna autoridad sobre las personas que participan en sus asambleas. A menudo, los jóvenes hacen lo que quieren cuando se unen a nosotros.

Hong Kong desde el movimiento de los paraguas

Muchos comparan las manifestaciones actuales con el Movimiento de los paraguas. Entonces, decenas de miles de personas ocuparon las calles principales durante setenta y nueve días para protestar por el rechazo del gobierno chino a autorizar el sufragio universal en la elección del jefe del ejecutivo hongkonés. Cinco años más tarde, ¿cuál es vuestra evaluación del Movimiento de los paraguas?

LCW

El movimiento de los paraguas es una historia muy compleja. Antes de 2014, los dirigentes de las fuerzas opositoras (llamados pan-demócratas) cuando las elecciones, eran liberales. Los dirigentes de los movimientos sociales eran percibidos por la población políticamente como de centro izquierda.

Para simplificar una historia extremamente compleja, la emergencia de un gran número de “nuevas” personas participantes en el movimiento social, ha superado la capacidad organizativa de los partidos políticos establecidos así como los de las organizaciones/redes de los movimientos sociales. Para muchos de los nuevos militantes, así como para los jóvenes participantes en las movilizaciones, los dirigentes y organizaciones establecidas carecían de legitimidad. Por ello muchos, han adoptado lo que llamamos el “localismo”, o bien se oponen a la idea de que la acción colectiva ha de estar dirigida o coordinada por organizaciones.

El ascenso del localismo y la desconfianza respecto a las organizaciones son, desde mi punto de vista las principales consecuencias negativas del Movimiento de los paraguas. Pero la experiencia de enfrentarse a la policía en las calles en 2014, ha reforzado claramente las capacidades de numerosos militantes, y más personas se han vuelto receptivas a las acciones radicales callejeras.

Sin tal cambio, que en parte es una herencia del Movimiento de los paraguas, los manifestantes no habrían sido capaces de ocupar las zonas aledañas del Consejo legislativo, lo que llevó a la anulación de la sesión que se había programado allí.

ALY

Poco después de finalizar el “movimiento de los paraguas”, una oleada de desmoralización se desató entre los jóvenes que habían hecho posible la ocupación del centro de Hong Kong. La mayoría de las organizaciones sin estructura, creadas por los jóvenes en el transcurso de los años precedentes, se hundieron. El sindicato de estudiantes HKFS, sufrió importantes ataques. Seguidamente fue invadido por corrientes localistas xenófobas y finalmente se rompió.

El gobierno de Hong Kong comenzó entonces a vengarse y a encarcelar a muchos militantes, exacerbando la desmoralización.

Gracias a la acción de este gobierno, se relanzó un nuevo ciclo de resistencia por una generación aún más joven. Durante una semana, incluso los escolares de secundaria se movilizaron por centenares para oponerse al proyecto de ley sobre la extradición.

La generación del movimiento de los paraguas supone una ruptura con la generación más madura en términos de identidad cultural: sus miembros son ahora más susceptibles en identificarse como hongkoneses, más que como chinos. Y detrás de eso se oculta el vínculo emocional con Hong Kong que escaseaba en la generación anterior.

Lo que vuelve especial a la generación “paraguas”, es que comienza a comprometerse y politizarse cuando el gobierno rechaza su demanda de sufragio universal. Este año, el proyecto de ley sobre extradición a China, ha politizado a una generación aún más joven.

Recuerdo que el último día del “movimiento de los paraguas” una enorme pancarta se había desplegado diciendo: “Volveremos”. Y esta profecía se ha cumplido.

Como señala ALY, desde el movimiento de los paraguas, Hong Kong ha visto surgir una nueva generación de jóvenes militantes y dirigentes. ¿Cuál es la composición de esta nueva generación de jóvenes dirigentes, y cuáles son sus reivindicaciones y estrategias políticas?

ALY

Los partidos pan-demócratas se han desacreditado por su actitud tímida durante el Movimiento de los paraguas. El vacío político se ha llenado rápidamente con nuevas fuerzas: a saber, las que están por la autodeterminación y las que propugnan la independencia. Se trata de fuerzas principalmente integradas por jóvenes.

Las elecciones legislativas de 2016 vieron la victoria de cinco nuevas cabezas políticas, salidas cada una de las dos corrientes mencionadas. Y esto a expensas del campo pan-demócrata, como Lee Cheuk Yan, simultáneamente dirigente del Partido laborista y de la central sindical HKCTU.

El éxito de estas dos nuevas corrientes, muestra que numerosos electores, en particular de la nueva generación, ya no aceptan la política excesivamente moderada de los pan-demócratas en sus relaciones con Pekín.

Yau Wai-Ching de Youngspiration y Cheng Chung-tai de Civil Passion, son o de derecha o de extrema derecha.

Eddie Chu Hoi Dick, Lau Siu Lai y Nathan Law Kwun-chung (representando a Demosisto) están ligeramente a la izquierda.

  • El primer grupo emplea muchas expresiones racistas y xenófobas, no sólo contra el PCC, sino contra toda la población china. El programa de Youngspiration exige explícitamente que quienes no hablan ni cantonés ni inglés, sean excluidos de la ciudadanía (Esto es tanto más ridículo cuando numerosos residentes de Hong Kong no hablan ni uno ni otro, sino más bien los dialectos hakka o chauchou)

Este primer grupo trata igualmente de impedir a los inmigrantes chinos del continente beneficiarse de los derechos sociales básicos existentes en Hong Kong. Civic Passion es bien conocido por incitar a la violencia contra los chinos. No es casual su escaso interés por la promoción de los derechos laborales, así como la seguridad social para los grupos marginales y las minorías. Si estas gentes son radicales, son radicalmente conservadores.

  • La llamada del segundo grupo a la autodeterminación, no se vincula con ningún sentimiento anti chino. Eddie Chu ha declarado que está por una autodeterminación democrática no excluyente, sino al contrario incluyendo a las personas originarias del continente así como a los grupos marginados. Su visión política se vincula con una plataforma social incluyendo los derechos de los asalariados, las mujeres y la minorías

La política de estos defensores de la autodeterminación no es siempre tan estricta. Ocasionalmente puede hacer concesiones a los localistas cuando ejercen fuertes presiones sobre ellos.

También hay que añadir la Liga de los Social Demócratas (LSD) en el campo de los partidarios de centro derecha de la autodeterminación. El conjunto de este campo obtuvo en 2016, el 15,2% de los votos.

LCL

Desde el movimiento de los paraguas, el capitalismo hongkonés del laisser-faire, aún ha acrecentado la pobreza y las desigualdades económicas. Un ciudadano de Hong Kong de cada cinco: es decir, 1,38 millones de personas, vive por debajo del umbral de pobreza. El coeficiente de Gini de Hong Kong es el 0,539, por encima del de EE.UU. y Singapur.

Hong Komg tiene urgente necesidad de una fuerza socialista opuesta simultáneamente al autoritarismo y al capitalismo. Pero las personas y las redes hongkonesas que exigen el socialismo, tales como Left21 y ciertas redes socialistas revolucionarias son muy débiles y aún han sido más marginadas frente a la oleada de opiniones localistas.

Los militantes de los movimientos sociales de Hong Kong han jugado un papel crucial en el apoyo aportado a los militantes de China continental durante las últimas décadas. Estaban motivados al menos en parte por la idea de que el futuro democrático de Hong Kong dependerá del desarrollo de la democracia en China continental.

¿Podría usted hablarnos de la forma cómo los militantes de Hong Kong han apoyado a los militantes del continente, y decirnos si la evolución política de Hong Kong va a menoscabar este apoyo?

LCL

Desde los 90, los militantes de Hong Kong han dado siempre apoyo a los militantes del continente que luchan por los asalariados, los derechos humanos, así como los de las mujeres, el colectivo LGTB, y el entorno. Han contribuido al desarrollo de los movimientos sociales y de la sociedad civil.

Las libertades civiles existentes en Hong Kong permiten difundir informaciones y análisis referidos a los movimientos sociales en China; promover intercambios intelectuales entre los militantes de China continental y Hong Kong, así como organizar la solidaridad con la resistencia social en China continental.

Numerosos libros que solo podían editarse en Hong Kong han sido llevados a China continental, incluyendo escritos de autores chinos. También han tenido lugar en Hong Kong debates sobre los movimientos sociales.

Con el control político creciente del gobierno chino sobre Hong Kong, este papel corre el riesgo de reducirse. Mientras las contradicciones sociales crezcan en China, el gobierno chino vigilará aun más la influencia proveniente de Hong Kong sobre los movimientos sociales.

CWL

Uno de los problemas planteados por la subida del localismo es que entre los jóvenes militantes de Hong Kong, apoyar la militancia en China continental puede no considerarse necesaria. La fracción extrema del campo localista sostiene incluso que ofrecer apoyo al movimiento democrático en China es una pérdida de tiempo porque los hongkoneses ante todo deberían preocuparse de los problemas de Hong Kong.

Otro fenómeno nuevo inquietante es que en China continental, los medios oficiales pintan un panorama según el cual, la mayoría, sino todos los militantes de Hong Kong, son favorables a la independencia de Hong Kong o desprecian a China continental.

Aunque es imposible saber lo que la población china continental piensa realmente, lo que vemos hoy en los medios sociales es que las luchas en Hong Kong solo han logrado escasa simpatía entre los “internautas” de China continental.

Desde que se ha agravado la represión en China continental, los intercambios y discusiones entre los movimientos con base en Hong Kong y los basados en el continente son cada vez más difíciles.

El futuro

¿Qué piensa del hecho de que la presidenta del Ejecutivo de Hong Kong haya suspendido el proyecto de ley de extradición? ¿En qué medida se trata de una victoria?

ALY

Carrie Lam solo ha suspendido el proyecto, no lo ha retirado como exigían los manifestantes.

Si esto no constituye una victoria completa, al menos es una victoria parcial. La suspensión  temporal del proyecto de ley es ya una gran derrota para Carrie Lam, y da a la oposición más tiempo para construir el movimiento.

Y como ella ha añadido que no existe calendario referido al reinicio del debate sobre el texto, la suspensión de ese proyecto podría durar cierto tiempo.

Lo que es más, este año y el próximo son ambos años electorales. Por esta razón es improbable que deje a los partidos pro Pekín correr el riesgo de perder las elecciones presentando de nuevo el proyecto de ley durante esos dos años. Y el año siguiente tampoco es ideal, dado que es el final de su mandato.

Si se toma la decisión de presentar de nuevo el proyecto de ley, esa tarea corresponderá probablemente al siguiente Jefe del Ejecutivo.

¿Cuál es el futuro de Hong Kong así cómo el de los movimientos por la democracia y la justicia económica?

CHC

Desde el movimiento de los paraguas a las protestas contra la extradición, los hongkoneses aceptan cada vez más acciones militantes porque constatan que las manifestaciones y las ocupaciones no perturban la producción capitalista.

Un fenómeno importante para la izquierda es que como derivación de las dos grandes manifestaciones, la población toma conciencia de la importancia de las huelgas y del papel de los sindicatos en las luchas políticas.

Cuando el movimiento de los paraguas, solo algunos dirigentes estudiantiles pidieron a los sindicatos que llamaran a la huelga; pero durante el movimiento anti extradición, miles de asalariados han pedido a los sindicatos que organizaran huelgas.

Los combates políticos continuarán en Hong Kong. Si la generación joven puede comprometerse en las acciones en el lugar de trabajo, eso sería muy importante para la izquierda.

ALY

El auge de las dos nuevas corriente juveniles mencionadas antes, así como la Liga de Social demócratas (LSD), que no es tan joven, tuvieron un serio frenazo cuando el gobierno destituyó a sus diputados <en 2017>.

Afortunadamente, otra nueva generación está a punto de formarse, y de tomar las riendas. Las movilizaciones callejeras contra el proyecto de ley sobre extradición de China, principalmente son fruto de su trabajo.

Sin embargo, si no es capaz de desarrollar su política en un rumbo democrático de izquierda y superar su fragmentación, corre el peligro de no poder consolidarse como fuerza progresista fuerte.

En segundo lugar, el acento puesto en las acciones mediáticas, herencia de los pan-demócratas, aún es muy dominante entre los jóvenes militantes, a tal punto que no solamente se olvida a menudo el trabajo organizativo a largo plazo, sino que son indiferentes a la situación desastrosa de los asalariados.

Ahora se pide mucho a los trabajadores que hagan huelga, pero esto no ha tenido éxito. Se les trata simplemente como un tipo de “fideos instantáneos” a los que bastaría pasarles el pedido para obtener satisfacción inmediata.

La trayectoria histórica de Hong Kong es de hecho una ciudad hostil a los valores de izquierda de  solidaridad, fraternidad e igualdad. Una cultura de darwinismo social, resultado de una situación de puerto franco desde hace más de 150 años, ha penetrado de tal forma en la población que es difícil que las fuerzas de izquierda puedan desarrollarse.

Para conseguirlo, los jóvenes militantes han de abordar los problemas que atañen a las clases sociales.

LCL

Respecto al futuro, el entorno político de Hong Kong será más difícil. El período relativamente liberal entre 1997 y 2008 ha llegado a su fin. El gobierno de Hong Kong tratará más duramente a los movimientos democráticos y sociales, en particular a los que se basan en acciones callejeras, fuera del marco parlamentario.

El gobierno de Hong Kong está aliado con la clase capitalista y las fuerzas conservadoras. Estas siguen siendo hostiles a los derechos de los asalariados, de las mujeres, del colectivo LGTB y del reparto equitativo de la riqueza.

La población de Hong Kong está sometida a la doble opresión del capital burocrático chino y del capital monopolista hongkonés. Toda reforma económica y social se enfrenta a la realidad del capitalismo autoritario.

Sin embargo, desde la manifestación anti OMC (Organización Mundial de Comercio) de 2005, la huelga de los trabajadores de la construcción de 2007 y la de los trabajadores portuarios de 2013, más militantes se han alejado de los modelos de lucha popular desplegado en los 90. Reconociendo la necesidad de una política de clase para oponerse al neoliberalismo.

Con el fin de desarrollar esta política de izquierda, hemos de profundizar la discusión en torno a cuestiones como: ¿qué es una política de izquierdas? y ¿qué hacer?, así como, clarificar las diferencias existentes entre izquierda socialista, localismos de extrema derecha y nacionalismo. Igualmente, tenemos necesidad de una perspectiva china global, así como reforzar los intercambios con los movimientos sociales y los militantes de izquierda en China continental.

Solo colaborando más con la sociedad civil y los movimientos sociales chinos oponentes del capitalismo autoritario chino, será como la población de Hong Kong tendrá garantías de una auténtica democracia e igualdad sociales.

Fotos originales de una colaboradora de Sin Permiso en Hong Kong.

Fuente: http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article49395

Traducción: Ramón Sánchez Tabares

http://www.sinpermiso.info/textos/todo-lo-que-hay-que-saber-sobre-las-manifestaciones-de-hong-kong

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