¿Qué hará Trump con el acuerdo nuclear de Irán?

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Mucho miedo debería generar la engañosa presentación transmitida en vivo del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sobre el “programa secreto de armas nucleares iraní”. Una presentación con letras grandes, en un inglés simple, para que incluso Donald Trump pudiera verla… “Irán mintió. Después de firmar el acuerdo nuclear en 2015, Irán ha intensificado sus esfuerzos para esconderle a la comunidad internacional sus archivos nucleares”, dijo Netanyahu, quien aseveró que, gracias a los servicios de inteligencia israelíes (Mossad), consiguieron “media tonelada” (¿?) de documentos y CDs, robados de las instalaciones del programa nuclear.

 

Todo el material presentado forma parte del programa nuclear secreto que Irán desarrolló en el marco del Proyecto AMAD (1989-2003), previo al acuerdo nuclear (Plan de Acción Conjunto Completo), al que llegó el gobierno iraní con los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU + Alemania, firmado en julio de 2015, después de dos años de negociaciones.

 

¿Debemos recordar que las acusaciones las hace el primer ministro de un país que se ha negado a firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear (NPT), que tiene cientos de bombas atómicas y se niega a cooperar con las inspecciones a las que está mandatada la Agenica Internacional de Energía Atómica (IAEA)?

 

Al día siguiente, la IAEA salió a desmintir a Netanyahu, citando el reporte que la misma agencia presentó en 2015: “En el reporte se explica que la IAEA no tiene indicaciones creíbles de que haya actividades relevantes en Irán en torno al desarrollo de un dispositivo nuclear después de 2009. Con base en el informe del Director General, la Junta de Gobernadores declaró que el caso en cuestión estaba cerrado”.

 

No había pasado una semana de haber sido confirmado como Secretario de Estado por el Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense, después del “cambio de opinión” del senador de Kentucky, el conservador Rand Paul (quien se dio cuenta que, después de todo, ‘no es tan difícil’ votar en favor de la guerra), cuando el ex-director de la CIA, Mike Pompeo, proclive a invadir todo Medio Oriente, ya se apresuraba a hacer una ‘visita relámpago’ a Israel, un día antes de que Netanyahu se atreviera a hacer su tétrica presentación.

 

El primer ministro israelí dijo haber compartido toda esta información con el gobierno de Estados Unidos (EU) y aseguró que la compartiría con otros países, así como con la IAEA. Quizá también pudieron discutir cómo, con algunos “errores de inteligencia” sobre ciertas ‘armas de destrucción masiva’, se puede llevar a la guerra al pueblo estadounidense.

 

Por cierto, Pompeo no se entrevistó con ninguna autoridad palestina durante su visita. Al contrario, defendió completamente las acciones ‘de defensa’ que ha llevado a cabo Israel. Si alguien tiene un poco de vergüenza por la matanza de cerca de 50 palestinos, con más de 5 mil heridos, durante todo el mes de abril, que esa sea la actriz israelí-americana Natalie Portman, quien ha decidido cancelar su asistencia a la entrega que le harían en Israel del Premio Genesis en junio, un reconocimiento a los miembros más destacados de la comunidad judía, “por su compromiso con las causas sociales y la profunda conexión con sus raíces judías e israelíes”. Portman decide no asistir porque… Netanyahu daría un discurso durante la premiación. No es un boicot a Israel, es solo que hay cosas que la decencia más simple no te permite tolerar.

 

A unas horas de que Mike Pompeo volara de regreso a EU, el mismo domingo en la noche, Israel bombardeó dos bases militares apoyadas por las fuerzas iraníes que se encuentran en las provincias de Hama y Alepo, en el noroeste de Siria, con la intención que ha tenido desde principios del año, es decir, que hubiera bajas de combatientes iraníes… para atizar el fuego.

 

Netanyahu añadió en su nefasta presentación que el gobierno iraní continúa expandiendo el rango de sus misiles de manera que la bomba puede alcanzar Tel Aviv y Moscú (Ghadr 1H y 1F, respectivamente), a través del desarrollo de la Organización de Investigación e Inovación Defensiva (SPND). Es decir, el acuerdo internacional está basado todo en mentiras. Irán ha estado engañando a todo el Consejo de Seguridad de la ONU… y el único que se ha dado cuenta de todo es Netanyahu y el ‘genio equilibrado’ que EU tiene como presidente: “En unos cuantos días, Donald Trump tomará la decisión de qué hacer con el acuerdo nuclear. Estoy seguro que hará lo correcto para los EU, para Israel y para la paz mundial”, dijo Netanyahu.

 

El mismo lunes, a las 7:30 am, tiempo del este de EU, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, envía un comunicado diciendo, en relación la presentación de Netanyahu: "Estos hechos son consistentes con lo que EU sabe desde hace mucho tiempo: Irán tiene un programa de armas nucleares robusto y clandestino". Uno que otro en el mundo se habrá mantenido en vilo por dos horas. A las 9:30 am habían corregido el comunicado: "Irán tenía un programa de armas nucleares robusto y clandestino". Vaya, se les fue un pequeño error de dedo.

 

Efectivamente, Trump debe decidir el 12 de mayo si re-certifica el acuerdo nuclear con Irán. Trump ha criticado dicho acuerdo desde la campaña presidencial, aunque durante su administración ya lo ha re-certificado tres veces. Como en otros temas, Trump mantiene una postura ambigua. Sin embargo, el presidente francés, Emmanuel Macron, le dijo a la prensa, al final de su visita a Washington por tres días, hace dos semanas, que esta vez Trump no certificaría el acuerdo “por razones domésticas”. ¿Razones domésticas?

 

En el ámbito judicial local de EU, Trump trae su propia fiesta particular. El presidente y su equipo de abogados, ahora con la incorporación de Rudy Giuliani, solo están tratando de levantar una cortina de humo: tantas veces han cambiado su versión de lo sucedido en el escándalo con la actriz porno Stephanie A. G. Clifford (Stormy Daniels), que ya no todas las versiones pueden ser verdad. Se contradicen unas con otras. A nivel mediático, el abogado de Clifford, Michael Avenatti, está llevando el caso a la perfección, y seguramente está encantado con todo el alboroto que su cliente sigue causando en la Casa Blanca.

 

A manera de control de daños, pareciera que lo que más les interesa por el momento es proteger al anterior abogado de Trump, Michael Cohen, para que no sea acusado de violaciones en el financiamiento de la campaña presidencial. Recordemos que Cohen es investigado por el fiscal especial, Robert Mueller, sobre la intervención de Rusia en las elecciones de 2016, en especial sobre un posible pago a funcionarios rusos en Praga por el hackeo al Comité Nacional Demócrata (DNC). Recordemos que el 9 de abril, Mueller autorizó al FBI (Oficina Federal de Investigaciones) allanar las oficinas de Cohen. Trump teme que Cohen se vuelva en su contra y hable aun más sobre la variedad de asuntos de los que tuvo conocimiento en tanto que su representante legal.

 

Finalmente, el miércoles 3 de mayo, Rudy Giuliani comentó en entrevista con Sean Hannity para Fox News, respecto de los reportes de que en algún momento Ivanka Trump, su hija y ex ejecutiva de la Organización Trump, podría ser llamada para contestar ciertas preguntas en el marco de la ya mencionada investigación: “Creo que me subiría a mi corcel e iría inmediatamente a [las oficinas de Mueller] con una lanza si van en contra de Ivanka. […] Todo el país se volverá en su contra”. ¿Estará por llegarle el agua al cuello a Trump o por cuánto tiempo más seguirán jugando con él?

 

En este contexto es que el gobierno estadounidense debe tomar una decisión sobre el acuerdo nuclear de Irán. Juzgue usted mismo el sombrío panorama.

 

De norte a sur:

 

Respecto de las elecciones presidenciales en México, el vocero de la coalición encabezada por el PRI (Partido Revolucionario Institucional), Javier Lozano, afirmó el martes de la semana pasada en entrevista con Ciro Gómez Leyva para Radio Fórmula que hay una fuerte presión por parte de los empresarios para que su candidato decline en favor de Ricardo Anaya, de la coalición encabezada por el PAN-PRD: "Lo que percibo es que en el sector empresarial hay una presión muy grande para que tanto Margarita [Zavala], como Meade digan: 'Pásele usted, don Ricardo, aquí lo acompañamos, le vamos haciendo de comparsa para ver si le alcanzan los votos para frenar a López Obrador". Es lo mismo a lo que hizo referencia a finales de marzo el presidente del INE (Instituto Nacional Electoral), Lorenzo Córdova, después de su reunión con los consejeros de Citibanamex. Sin embargo, esta vez López Obrador respondió, durante su gira por Veracruz: "Es cierto. [...] Tengo los nombres, son [empresarios] mineros: [Alberto] Baillères, [Germán] Larrea, [Eduardo] Tricio (Grupo Lala), [Alejandro] Ramírez (Cinépolis), Claudio X. [González], Diego [Fernández de Cevallos] y Vicente [Fox]. [...] Se reunieron hace un mes en la casa de uno de ellos y fue lo mismo, le dijeron [a Anaya] que le bajara a la amenaza de que iba a meter a la cárcel a Peña, porque eso tenía molesto a Peña, y por eso no se hacia el acuerdo". Los empresarios están atacando con todo a López Obrador, pero no desmintieron lo dicho por Javier Lozano. Pareciera que el impasse entre PRI y PAN continúa... a tan solo dos meses de las elecciones.

 

Si de algo valen las analogías… y más si se trata de un caso en que se “incita a la violencia” (esto último no lo dice un servidor, sino el comunicado corporativo de Grupo Televisa del 6 de mayo), el periodista Ricardo Alemán había olvidado (o ha aprendido a la mala) la premisa que cualquiera que entra en el crimen organizado intuye desde el primer momento: tienes que tener cuidado más que nada de tus propias acciones y en este caso, de tus palabras, porque si te equivocas, aún cuando te sientas impune y cobijado por el poder, la verdad es que en tales negocios nadie es indispensable. Lo mejor, una vez cometido el error, como se lo recomendó públicamente y de la mejor manera Julio Hernández López de La Jornada, era borrar el tweet y ofrecer disculpas. ¿Qué hizo? Todo lo contrario, siguió con un tono retador y acusó a Hernández López de distorsionar el gran mensaje de ‘advertencia’ que tenía que tuitear. Como dice el clásico: ojalá que al menos haya aprendido la lección… al tiempo.

 

Foto: publimetro.com.mx

 

https://www.alainet.org/es/articulo/192720
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