Conspiración para matar y colaboración necesaria

El sionismo comete crímenes porque Zapatero y Juan Carlos de Borbón lo permiten, les dan cobertura política y les ayudan con armas y finanzas

Asturbulla

 

 

En el marco de la lucha de clases en este país la doctrina jurídica ha desarrollado toda una construcción argumental para combatir a quienes se le oponen y, así, legitimar la represión de sus justas aspiraciones obteniendo, en ocasiones, un alto consenso social.

¿Qué pasaría si les aplicáramos, a los más altos representantes del estado, la misma doctrina que ellos han elaborado para mantener su hegemonía?

El resultado es bien sencillo. El actual Jefe del Estado –Juan Carlos de Borbón- y el Presidente del Gobierno de España –José Luís Rodríguez Zapatero- son culpables de “conspiración para matar y colaboradores necesarios”.

El asunto del que les acuso es de los miles de víctimas de los ataques genocidas del sionismo israelí contra el pueblo palestino de Gaza. Y no se trata de una acusación puramente formal, es una acusación objetiva que debería ser tarea de un Tribunal de los Pueblos, si el mismo existiera y tuviera la opción de abrir una causa penal por estos crímenes.

El primer punto de la acusación es el de no haber condenado estos crímenes. Y ello tiene una especial gravedad cuando la condena de cualquiera de los dos tendría un fuerte impacto en toda la escena internacional y, por tanto, condicionaría la actitud de otros gobiernos -europeos especialmente-, impidiendo la continuación de estos crímenes. Que no hayan realizado condena alguna se entiende como aceptación de las criminales actuaciones del sionismo, y ello le permite seguir impunemente con sus bárbaros crímenes; incluso la declaración de “desproporcionada” es una complicidad con la matanza.

En las calles de este país la gente decente, solidaria con el pueblo palestino, grita: ¡Mata quien dispara, y también mata quien calla!

Por otra parte ninguno de los dos ha replanteado ni cuestionado la variada colaboración que el estado español mantiene con el sionismo. Intercambio económico, representación diplomática, venta de armas por parte de España, colaboración con la organización terrorista Moshad, etc.

Desde Israel se importan –entre otros productos- papas que se venden en los comercios de este país. Esas papas han sido plantadas en tierras robadas al pueblo palestino y regadas con agua robada al pueblo palestino. Por tanto este gobierno autoriza la venta de productos obtenidos a través de la guerra y la rapiña del sionismo contra el pueblo palestino, y el gobierno y el Jefe del Estado lo consienten, lo autorizan, le dan los permisos.

El sionismo internacional comete impunemente estos crímenes porque Zapatero y Juan Carlos de Borbón se lo permiten, le dan cobertura política y les ayudan con el suministro de armas y con las finanzas necesarias a través de la comercialización de los productos obtenidos en las acciones terroristas.

En el caso de Rodríguez Zapatero se añade un agravante mayor. Al igual que el jefe de los terroristas sionistas –Ehud Barak- él también pertenece a la Internacional Socialdemócrata(1) con un cargo destacado. Esa Internacional no ha realizado la más mínima condena de la actuación de uno de sus cabecillas. Por tanto se da la circunstancia de asociación para matar en el ámbito internacional, con estructura orgánica, finanzas y cobertura propagandística que hace titulares como “Operación militar” y otras que tratan de ocultar el carácter criminal y terrorista de estas acciones.

Hoy cualquier persona de este país tiene derecho a exigir el procesamiento de Juan Carlos de Borbón y de José Luís Rodríguez Zapatero, pidiendo para ellos la cadena perpetua que establece su ordenamiento jurídico y la inhabilitación a perpetuidad para cualquier cargo público.

Si esto fuera una democracia por supuesto que esto sería así.


(1) Me niego a llamarla Internacional Socialista por la manipulación política que estos canallas hacen del término socialismo.

Carmelo Suárez Cabrera es Secretario General del PCPE

 

 

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