Chile, la pura y cruda verdad

Chile es el país más desigual de todo el hemisferio, donde se acumulan todas juntas las injusticias que pueda haber

 

Muchos están sorprendidos con lo acontecido en Chile, ¿como es posible que suceda esto en la sociedad perfecta de latinoamérica?, ¿La suiza de América?, ¿la cuna del liberalismo latinoamericano?, ¿la capital del desarrollo latinoamericano?, ¿el Edén más cercano y accesible para el emigrante venezolano?, la sorpresa ha sido tan grande, que el misticismo del ejemplo de la perfección neoliberal se les ha caído a pedazos, una caída del olimpo mitológico a la cruda realidad.

La realidad es que Chile es una quimera, un producto publicitario para hacer marketing ideológico a una falsa ideología, un espejismo de los medios corporativos de difusión masiva global que le bautizaron como “milagro económico”, creando en la opinión mediatizada la falsa expectativa de vivir o emigrar a un oasis en el medio de un desierto de excremento tercermundista populista retrasado, Chile era para muchos, lo más cercano de vivir el sueño americano.

Chile vive tras una ficción, una pantalla llenas de reflectores y luces de neón, una fantasía de mundo idílico de consumo a lo estadounidense, en donde se oculta la degradación social, donde la injusticias, el desempleo o subempleo o tercerización, o mejor dicho, el empleo precario es la norma, donde la brecha entre la élite y las clases desposeídas es vergonzante.

En la realidad Chile es el país más desigual de todo el hemisferio, donde se acumulan todas juntas las injusticias que puedan haber, donde sus ciudadanos comunes para vivir, disfrutar los servicios más elementales, tienen que endeudarse y deber hasta la manera de caminar, en fin Chile es el reino de la felicidad pirotécnica, donde a su vez reina un velado sentimiento de desesperanza, que simplemente en estos días a salido desnudo a la luz en una muestra del desahogo de una rabia e impotencia acumulada.

En Chile a fuego y sangre se implantó un sistema impuesto teórico, entrecomillas ideológico, de extrema aplicación de “Liberalismo” radical, el Chile humano, que pudo parir luces civilizatorias de la calidad de un Neruda, se convirtió en una especie de rata de laboratorio, en donde unos tecnócratas practicaron un experimento social basado en una lógica donde el ser humano dejase de ser humano, y se convirtiese en un bite, un dato, un consumidor irracional, un número, en donde solo se persiguiese el interés individual de unos pocos, en un afán de acumulación insaciable irracional mediante la explotación extrema inmisericorde de toda una población, al costo que sea y que fuese necesario, así como fue, el masacrar, exterminar y hacer desaparecer vidas humanas de manera sistemática, todo en pro de cumplir metas numéricas en un formato macroecónomico, es decir, el chileno de las letras, del canto sublime de una Violeta Parra, de la perfección del uso del idioma castellano en un Andrés Bello, le convirtieron en números con el cual rellenar una tabla de excel, al cual hoy en todo el mundo de habla castiza nadie les puede entender a la hora de intentar comunicarse.

La gente se sorprende de que un sistema loco, irracional e ilógico le estalle en sus propios ojos, cuando lo insensato era más bien que no estallase, ¿como alguien en su sano juicio puede creer que no va estallar un sistema que subyace en un mundo de recursos limitados y se comporta como si nada fuese nunca a agotarse?, ¿como no va estallar un sistema o modelo que se sustenta en la desigualdad?, la gente siente, tiene sentimientos, ama, sufre, sueña, viene a este mundo para vivir, no para consumir, ni mucho menos sufrir para ello, un ser de mente sana disfruta de la alegría de los demás en su entorno, un psicótico es aquel que disfruta del dolor y sufrimiento ajeno, la desigualdad solo genera rabia, desdicha y desesperanza, y solo un sádico puede ser feliz a costilla de la desgracia y desencanto de los demás, a nadie en su sano juicio le puede gustar ser abusado, ser estafado, ser explotado, todo ello es contranatura, siendo lo natural en la gente que esté bajo tal situación, el rebelarse, el estallar violentamente contra tal condición, a nadie le va gustar la injusticia de que te cobren por todo,de que te saquen hasta la sangre por disfrutar un servicio, de que te expriman hasta el ultimo centavo que generas por la plusvalía de tu trabajo, y a su vez, con alevosía sádica y contumaz, frente a tus ojos excepcionen de impuestos a los más ricos, eso pasa en Chile, y por eso pasa lo que pasó, no es por el pago adicional de 30 pesos por utilizar el subterráneo, es por un cúmulo de cosas, y el hecho del pasaje del metro fue simplemente la gota de agua que rebasó la paciencia de la sociedad chilena, no más; pensar en solo lo referente al metro, es simplemente una manera de banalizar e intentar ridiculizar el descontento de todo un pueblo.

El modelo neoliberal no funciona, y nunca va funcionar donde se implante, siempre va generar descontento social, por el simple hecho de ser antihumano, en un sistema irracional, ilógico, que funciona a la inversa, un modelo que concentra la riqueza y distribuye la pobreza no puede funcionar, un sistema que libera las cargas y responsabilidades a quienes más tienen, y pone todas las cargas sobre las espalda de los que tienen menos, jamás de los jamases va a funcionar, a menos, que se fuerce a la gente a ello, mediante el uso del fusil sobre las sienes, no más, el Neoliberalismo es un sistema enfermo, sádico, antiético, contra natura, un modelo fallido, que en democracia jamás se podría sobrellevar, solo es posible en un mundo de esclavos, en un gobierno que apliqué sobre sus ciudadanos el terror, no más.

La dirigencia del modelo enfermo quiere tapar esta realidad como cuando se intenta tapar el sol con un dedo, acusa de la responsabilidad de su debacle a factores externos, a un gobierno extranjero que a meras penas puede sostenerse le quieren indilgar la responsabilidad de sus propios entuertos, arguyen infantilmente de una conspiración de carácter altamente secreta que busca instaurar el “socialismo” en la tierra, es decir, en pleno siglo XXI, a una sociedad ya adulta políticamente, le quieren meter el cuento del Coco, pelean con fantasmas imaginarios, o simplemente se hacen los locos con ello, le declaran la guerra al éter, cuando en realidad le están declarando la guerra a su propio pueblo, un pueblo que no quieren mirar directamente a sus ojos, y reconocer definitivamente con ello, que ningún pueblo en este mundo va a aceptar la imposición del modelo neoliberal de manera dócil.

Ahora bien, también no sobredimensionemos lo ocurrido en Chile, Chile se levanta, el pueblo se rebela, pero su rebelión está en ciernes, ha sido un simple paso, un llamado de atención al mundo, pero como tal no tiene la fuerza aún de lograr un cambio futuro inmediato estructural, no, su sobre dimensión es mediática, precisamente inducida por el propio gobierno, que está aplicando una estrategia de adelantarse a futuros acontecimientos, recuerden que la implantación del neoliberalismo en Chile fue mediante terapia de Shock, y lo que hace el gobierno hoy es proseguir aplicando sobre este pueblo la misma terapia continua, ustedes creen que un grupo minoritario de delincuentes comunes, desarmados, o armados rudimentariamente que saquean, para ser controlados y reprimidos, requieren de un estado de excepción???, ustedes saben lo que significa esto?, jurídicamente es clausurar el estado de derecho, cercenar los derechos fundamentales básicos de cualquier sociedad libre de manera temporal, al estar de manera excepcional un estado supuestamente en conmosión extrema, ahora bien, unos saqueos, unas cacerolas, justifican la represión?

¿ Se requiere de un Toque de Queda?, ¿del uso de militares con fusiles de guerra y tanques?, no verdad…… está más que claro, al Gobierno de la pantomima de democracia que tiene Chile, no le preocupa para nada los saqueos, ni la delincuencia común, la cual era más que suficiente para controlarles, el uso de organismos civiles de seguridad, como lo que hizo este Gobierno va más allá, y tiene otro fin más perverso.

Lo que está haciendo Piñera es aplicar Terrorismo de Estado, quiere asustar, reprimir psicologicamente a toda una población, contra los que saquean, contra los que protestan legítimamente, hasta sobre los que se abstienen, es ir en contra de la sociedad chilena en general, esta es la Guerra que plantea Piñera, para mostrarles a todos como amenaza general, que la dictadura pinochetista está viva y tras las sombras, y que si se rebelan, volverán a ser masacrados como en el ayer.

El Gobierno chileno le está aplicando a su pueblo psicoterror, como forma de control social, así de simple; los sociólogos y psicólogos sociales que trabajan para Piñera aplican la siguiente tesis, “solo cuando una sociedad vive aterrada y obligada a pensar meramente en su supervivencia, puede aprobar medidas que le son claramente perjudiciales”, la Dictadura Pinochetista al igual que en el pasado y en su plena vigencia hasta hoy en día, necesita del terror, porque nadie acepta de rodillas un modelo que privilegie a las élites por encima de las grandes mayorías.

Chile fue el laboratorio donde se ensayó hace más de cuarenta años lo que Naomi Klein llamó la doctrina del shock, una operación psicosocial que implicaba una serie sucesiva de choques (golpes de Estado, terror, masacres colectivas, exterminio ideológico, medidas económicas e intervenciones militares, todo mezclado a la misma vez, con el fin de controlar a la población, realizando lo que pudiésemos llamar una especie de lobotomía social, borrando las mentes de las personas para volverlos a crear desde cero, a través de un neo ser humano eunuco el cual sumisamente pudiese aceptar la implantación del sistema contra natura neoliberal.

Lo que pasa, es que la creación humana, está por encima de cualquier experimento social humano, y tarde o temprano, el sapiens chileno iba a regresar, de allí, que ellos mismos señalen entre si, que el pueblo Chileno ha despertado, el Sapiens chileno, el hombre o mujer austral de carne y hueso ha despertado, se ha regenerado, y vuelto por sus fueros.

¿Cuánta pasividad puede soportar el cuerpo social de un país como Chile donde lo han privatizado todo, o Colombia, dónde en menos de tres años han asesinado a 600 personas? ¿O de una sociedad como Argentina, cuya decisión política infantil e inocente de votar a la derecha los ha condenado de nuevo a transitar el penoso camino del endeudamiento que han sufrido ya tres veces?, los pueblos podrán tardar en despertar, el temor que se les ha inoculado pueden aletargarles, pero no obstante, la vocación de justicia intrínseca del ser humano siempre buscará su cauce.

Se que mis detractores procurarán descalificarme y banalizar mi opinión, trayendo a colación, la situación precaria que sufre hoy Venezuela, tratando de endilgar incoherencia a mis palabras, al hacer una comparativa de esta con Chile, más existen enormes diferencias en torno a la naturaleza de las protestas sociales registradas en ambas naciones.

En Venezuela los disturbios callejeros registrados en los años 2014 y 2017 fueron financiados, promovidos y asesorados directamente por Washington, esto no es una fantasía de intervención extranjera como lo plantea hoy Chile, es algo real e incontrovertible, los hechos y las pruebas son irrefutables, yo estoy conciente de la legitimidad que tiene todo Estado en conservarse mediante la aplicación de represión, pero en Venezuela la represión siempre se mantuvo dentro de los parámetros aceptados internacionalmente, la protesta no era social como en Chile, si no política, netamente sediciosa, colaboracionista de manera directa a intereses extranjeros, no era el Estado como lo hace en Chile quien pretendía imponer el terror, si no, eran los manifestante quienes querían imponer el mismo, (recuérdese la quema de personas vivas, las guayas, los francotiradores, y la utilización de explosivos), ambas manifestaciones tienen objetivos diametralmente opuestos.

En Venezuela querían instalar un Gobierno neoliberal, un Gobierno tipo Chile, en Venezuela se procura la reimplantación beligerante del FMI, por el contrario, en Chile luchan por liberarse del mismo, no necesariamente buscan calcar un Gobierno a los venezolano, pero si reivindicativo, en donde se respeten los derechos y servicios elementales que toda sociedad normal y libre debe disfrutar, en Venezuela protesta la clase media, todos aquellos que se consideran asi lo fueren o no lo fueren realmente élites.

En Chile protestan las clases populares y parte de la clase media racionalmente consciente de su realidad, la protesta Chilena es netamente reivindicativa, la venezolana es netamente sediciosa, en Venezuela las FFAA son netamente pueblo, y no representan en si una fuerza de ocupación que está en Guerra contra su propio pueblo, las FFAA Chilenas son netamente elitescas, sus altos mandos son exclusivos de la clase pudiente, y representa para su pueblo un ejército de acupación que está en Guerra, y que tiene como enemigo a su propio pueblo.

Esta es la verdad de Chile, y toda persona honesta, ética, con principios, dignidad y honor, sabe muy bien que no estoy mintiendo.

Ivan N. Agüín, ciudadano de a píe

https://observatoriocrisis.com/2019/10/23/chile-la-pura-y-cruda-verdad/

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