¿Qué pintan en Afganistán? Después de la friolera de 7 años, ¿nadie, ningún gobierno de ningún país occi­dental se lo ha pregun­tado todavía?

Para Kaos en la Red

¿Ningún miembro del legislativo con tropas en Afganistánse ha plan­teado cuál es la misión de las tropas, por qué las ha en­viado (él o sus predecesores), por qué y a cuento de qué hollan el país asiá­tico? Millones de habitantes que  nada tuvieron que ver con el probado autoatentado de las WTC.  Pero si hubiera sido el autor intelectual Ben Laden –excusa de Bush-, la perma­nencia militar seguiría siendo una abyección del imperio, y una desmesura inacep­table para cualquier bien nacido la complicidad de quienes apuntalan con sus tropas la ocupación?  Responder: "vamos a matar talibanes", que es lo que dijo en cuanto se produjo la invasión  el general Myres del detestable imperio,  es como decir vamos a matar a  rojos o a gitanos o a negros o  a  judíos o a mendigos o a tullidos... o a conejos. Máxime cuando lo que matan es población civil y niños a mansalva.

  Todos los días son una cadena sinfín de casos para la denun­cia, para la queja, para los lamentos, y siempre causa de exasperación o indignación. Tanto en este país como echando un vistazo al mapa dominado por las potencias occiden­ta­les que no ce­san en sus abusos, en sus sa­queos, en sus injerencias y en su infinita pre­poten­cia.

  Ahora leo por ahí que España se concierta con Colombia para en­viar más tropas a Afganistán. ¿No se les cae la cara de vergüenza a Carme Chacón y Juan Manuel Santos, sus respectivos ministros de Defensa? No les entran ganas de esconderse, a Uribe y Zapatero, máximos dirigentes de las dos naciones? Luego di­rán que el pescado es caro... Luego diremos que el PP, la derecha y los derechistas son esto y lo otro; que Lo­santos y la turbamulta de boca­zas y agitadores que pulula en la de­recha son unos indeseables. Pues entre el cínico y el hipócrita estoy pensando que prefiero al cínico.

  Zapatero es un lacayo del imperialismo y el PSOE una guarida de turiferarios del imperio. Para este viaje político –me refiero a las elec­ciones- no hacía falta alforjas. Todos son tal para cual. Y si pen­samos en los avatares que, por mor de la intransigencia fascistoide de los falseados socialistas españoles, han de sufrir los vascos, para qué contar. La disyuntiva está servida: o dimitimos del análisis echándo­nos de por vida a dormir, o nos va­mos derechos a las barrica­das...

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