Venezuela y el futuro latinoamericano

Por primera vez desde la Guerra Fria EEUU se siente amenazado, pero lo de ahora es más grave, porque no es tan sólo un país quien le preocupa (la URSS) sino la enorme convulsión del tablero geopolítico mundial que ha visto surgir nuevos y poderosos centros de poder

Frenar la avidez de Trump, abriría la posibilidad de que el socialismo pueda subsistir en un Estado más.

 

Traemos otra vez el tema venezolano porque en él se juegan variedad de opciones, principalmente para América Latina. La pérdida de Venezuela para la izquierda latinoamericana sería tan grave como pensar en un retroceso que nos pondría frente a una cantidad de años sin nuevo socialismo en el continente, en manos sobre todo del Imperio y de los poderes más regresivos de la región. Frenar ahora la avidez de Trump y de sus secuaces continentales significaría, en cambio, abrir la posibilidad de que el socialismo pueda subsistir en un Estado más, y que su lucha sea, a final de cuentas, una lucha exitosa en que puedan mostrarse los valores de un nuevo régimen. 

En un reciente artículo en este mismo diario, del 28 de enero del 2019, John Ackerman nos recordó pertinentemente sobre el conflicto que “Venezuela hoy cuenta con las reservas probadas de petróleo más grandes del mundo, más que Arabia Saudita, Rusia o Irán. En un contexto global cada vez más competitivo y multilateral, Washington está desesperado por recuperar el control sobre su “patio trasero” que había sido amenazado con la llegada de gobiernos progresistas en la región”. Además que "Maduro recibió 6 millones de votos, 67% de la votación, en las elecciones del 20 de mayo de 2018, aplastando al segundo lugar, Henri Falcón, por casi 47 puntos porcentuales. Compitieron cuatro candidatos y participó 46% del padrón electoral. La elección fue organizada por el Consejo Nacional Electoral aplicando los estándares internacionales más avanzados en la materia. Aquella fue la segunda elección presidencial ganada por Maduro. En 2013, también salió victorioso, con 7.5 millones de votos, en una elección sumamente competida contra Henrique Capriles".

Éstas cifras aclaran contundentemente la situación efectiva de Venezuela hoy, en que la pobreza es sobre todo un resultado del cerco económico que le ha impuesto el Imperio y sus aliados de dentro y fuera, y la dictadura una invención de quienes simplifican el problema venezolano al reducirlo al puñado de quienes mandan y una mayoría que obedece, sin ver que las elecciones que ha ganado Maduro en 2013 y en 2018 resultan a los ojos de muchos especialistas, por el contrario, casi ejemplares, a pesar de las presiones de toda índole que sufre el sistema.

Como es claro, para México resultó fundamental el triunfo aplastante de AMLO el primero de julio pasado; de no ser así estaríamos probablemente asumiendo el papel de una de las cabezas en contra del régimen de Maduro en Venezuela. El triunfo de AMLO, por tanto, significa también la apertura de opciones y de mayores libertades para los pueblos latinoamericanos.

Atilio Borón, siempre fino en sus reflexiones, nos transcribe un documento muy interesante escrito hace 2 años y medio por las Hermanas del Sagrado Corazón en Venezuela, en que se nos dice: "En Venezuela hay más colas para comprar barato que protestas… Es una dictadura financiera la que vivimos, es un golpe industrial que sostenidamente no produce suficiente porque no quiere… Y aunque no gusten a algunos, los resultados de las elecciones son legítimos. Si no nos gustan los resultados cambiemos el mecanismo, las formas organizativas de elección, cambiemos el sistema. Pero no injuriemos al elegido… Porque es una dictadura financiera la que vivimos, es un golpe industrial que sostenidamente no produce suficiente porque no quiere, porque su deseo es ver derrotados a las y los chavistas que osamos creernos personas con futuro, porque les duele que el gobierno haya producido educación, autoestima, sentido patrio, sistemas de salud gratuitos, derechos laborales, salariales y sociales. Este gobierno produjo la mayor cantidad de dignidad y sentido de vida para las mayorías pobres de este país, y eso no se olvida fácilmente. ¿Será por eso que hay más colas para comprar barato donde se puede que protestas?".

En otro texto, publicado apenas hace una semana, el mismo Atilio Borón nos dice: "Si Venezuela es una dictadura, ¿como calificar al régimen golpista de Brasil o al gobierno fraudulento de Honduras? Macri y sus colaboradores no dejan de hacer papelones en su afán por suscitar la aprobación de Washington".

Por primera vez desde la Guerra Fria Estados Unidos se siente amenazado. Pero lo de ahora es más grave, porque no es tan sólo un país quien le preocupa (anteriormente era la URSS) sino la enorme convulsión del tablero geopolítico mundial que ha visto surgir nuevos y poderosos centros de poder (China, Rusia, India, Turquía) ante el cual EEUU no tiene respuestas: o apelar a la violencia o amenazar con ella… Claro que vivimos en un aire de graves tensiones y enfrentamientos, también en América Latina. Y vivimos además permanentemente bajo la amenaza del Imperio. Pero frente a este habrá que mantener la cohesión y el espíritu combativo, para demostrar que Nuestra América ha comenzado a transitar por el camino de la Segunda y Definitiva Independencial, para AMLO la Cuarta Transformación.

Foto Afp

https://www.jornada.com.mx/ultimas/2019/02/25/venezuela-y-el-futuro-latinoamericano-victor-flores-olea-4597.html

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