¿Nos salvó o nos condenó?



¡Menuda historia! Leída así, en titulares, me ha dado por bajar a comprar unas cuantas aceitunas para acompañar con la cerveza mientras la leo con detenimiento. Resulta que Trump había decidido atacar a Irán y a 10 minutos de la hora prevista se arrepintió. Menos mal, casi me atraganto con los huesos de las aceitunas. Porque no me diréis que no es para atragantarse saber que estás a punto de irte a la mierda con una gran guerra. O eso, o te lo tomas con calma. Y yo he decidido tomármelo con calma, por ahora, y saborear las aceitunas. Y la cerveza.

Y me he puesto a pensar: Trump ¿nos salvó o nos condenó? ¿Nos salvó no tanto de una guerra como de una nueva depresión económica -si es que la anterior ha terminado, lo que está por ver-? ¿Nos condenó a la guerra final, esa que volverá a tener como principales habitantes de los desiertos de Oriente Próximo y Lejano a los camellos y en la que ni rusos ni chinos se van a quedar callados? No me digáis que la trama no es interesante. Esta va a ser una de esas historias con final abierto, anunciando una segunda parte.

¿Lo hizo porque tuvo un arranque de decencia?: ¿cuántos muertos causaría?, dicen que preguntó; 150, le respondieron; un avión no tripulado no merece ese precio, dicen que dijo. Pero ¿y si lo hizo porque la respuesta de Irán dejó conmocionado al Pentágono por la sofisticación armamentística demostrada?

Porque aquí hay algo que no cuadra. O bien EEUU volvía a hacer uso de su arrogancia y prepotencia, una vez más, con el maravilloso avioncito, o bien no tiene ni idea del poderío real iraní. Arrogancia porque se supone que aunque el avioncito, una joya no sólo de EEUU, sino de la OTAN, puede volar a una altura muy alta y, técnicamente, es inderribable para unos cuantos palurdos pastores persas, no iba tan alto, confiado.

Prepotencia porque Irán tal vez haya cometido un error al derribar el avioncito -descubrir una posición, o dos, de sus defensas- pero ha demostrado que no va de farol y que sus armas tienen capacidad para derribar sofisticados aparatos. Ya os dije que inventaron el ajedrez y que en el ajedrez no hay faroles, que sí los hay en el póker. En el ajedrez hay estrategia y, a veces, conviene sacrificar una pieza.

¿El armamento de Irán es de producción propia, como dicen? ¿Es tecnología inversa? ¿Tienen algo que ver los rusos suministrando a escondidas tecnología punta? (me estoy quedando sin aceitunas y sin cerveza, tendré que ir a por más porque esto comienza a atraerme). Esta es una de las incógnitas. La que se acaba de despejar es que Irán no habla por hablar.

Porque los rusos se están moviendo. Por sorpresa, Rusia ha dicho (el viernes, un día después del follón) que "está lista para ayudar a Irán a exportar su petróleo y facilitar las restricciones a su sistema bancario si Europa no lanza su mecanismo (el llamado Instrumento de Apoyo a los Intercambios Comerciales -INSTEX- con Irán". Tómese nota de lo de "sistema bancario", puesto que Rusia tiene su propio sistema y acaba de acoplarse al de China para eludir la soga en el cuello que es el occidental SWIFT.

Y una tontería: resulta que como consecuencia de la guerra arancelaria lanzada contra China, Irán se ha convertido en el sustituto de EEUU en cuanto a suministro de gas licuado a los chinos (aunque la parte del león se la lleva Rusia en este comercio con China) porque Irán está ofreciendo un precio muy ventajoso. Así que otro factor, y no pequeño, a tener en cuenta. Rusia y China en el mismo barco, o muy cerca, de Irán. Mal asunto para EEUU.


En cualquier caso, hay que constatar dos cosas, otra vez, que llevan a la pregunta inicial. La primera, que Irán está diciendo la verdad al afirmar que derribó el avioncito en su territorio. El haber recuperado piezas del mismo, y haberlas mostrado -junto con la secuencia completa del viaje-, es indicativo suficiente y el por qué EEUU ha tenido que envainársela. En ese caso, Trump nos salvó porque con el petróleo por las nubes, nosotros estaríamos más abajo del suelo.

Además, Irán ha demostrado que el avioncito salió de los Emiratos Árabes Unidos por lo que, indirectamente, está diciendo que hay otro responsable y que se atenga a las consecuencias.

La segunda, que con la celebración de la cumbre del G-20 a la esquina y la presión de todo el mundo para que haya un acuerdo con China, a Trump no le interesaba, por el momento, iniciar la guerra. Eso, sumado a la conferencia económica sobre la venta de Palestina que se va a iniciar esta semana en Bahrein, no hubiese unificado las filas árabes ni mucho menos puesto que las fuerzas chiítas (que también son árabes) tienen mucho que decir en Siria, Líbano, Yemen... y no puede haber ningún follón a gran escala mientras no se solucione el tema palestino.

¡Ah!, y por cierto, añadid que el día 28 se reúnen en Viena los viceministros de Relaciones Exteriores y otros funcionarios de Irán, China, Rusia, Alemania, Francia y Gran Bretaña para hablar del acuerdo nuclear. Es, evidentemente, la última oportunidad de salvar diplomáticamente el acuerdo y que la moribunda Unión Europea demuestre que no es vasalla de EEUU puesto que el 7 de julio expira el plazo que dio Irán para que Europa cumpliese con sus compromisos o, en caso contrario, comenzaría a enriquecer uranio más allá de la proporción acordada en el acuerdo nuclear roto unilateralmente por EEUU hace un año. En este caso, Trump nos condenó porque no es más que una cuestión de tiempo la guerra contra Irán (y más allá).

Me he terminado las aceitunas y la cerveza. Habrá que esperar a la segunda parte para responder a la pregunta.

http://elterritoriodellince.blogspot.com/

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