Las tropas de ocupación españolas y un cuartel de la OTAN sufren un severo ataque de la resistencia talibán afgana

¿Y el famoso "NO a la Gurra"?

 
 
 
No se trata sólo de la proximidad de las elecciones-farsa que las fuerzas internacionales de ocupación tienen previsto celebrar en Afganistán, para seguir legitimando  la intervención, sino una ofensiva en toda regla de la insurgencia afgana. Los altos mandos de la OTAN piden a gritos el envío de más tropas, sino dan por perdida esta guerra.


Los talibanes han reivindicado el atentado suicida de Kabul que ha costado la vida por el momento a tres personas y ha dejado heridas a otras 20. Todo esto a tan sólo cinco días de las elecciones presidenciales y provinciales en Afganistán. Los insurgentes talibanes llevan un tiempo pidiendo a la ciudadanía que boicotee los comicios y están orquestando atentados en todo el territorio, especialmente contra las fuerzas extranjeras y afganas.

Y esta noche, también en Afganistán, ha sido atacada con 7 misiles la base española de Herat sin causar heridos. Es ya el segundo ataque contra la base en sólo una semana. El pasado domingo fueron seis los cohetes lanzados sobre el acuartelamiento, también sin consecuencias.

La ministra de Defensa afirmó ayer que los 1.250 soldados desplegados en Afganistán se encuentran en «alerta máxima» ante las elecciones presidenciales que se celebrarán en el país asiático el próximo 20 de agosto.

Carme Chacón aseguró que la misión se encuentra en un momento «clave» y «muy arriesgado», con un incremento de la violencia por parte de la insurgencia talibán pese a la reciente tregua anunciada en una de las provincias donde operan el contingente español, Bagdhis.

 

 

 
 
 
No se trata sólo de la proximidad de las elecciones-farsa que las fuerzas internacionales de ocupación tienen previsto celebrar en Afganistán, para seguir legitimando  la intervención, sino una ofensiva en toda regla de la insurgencia afgana. Los altos mandos de la OTAN piden a gritos el envío de más tropas, sino dan por perdida esta guerra.


Los talibanes han reivindicado el atentado suicida de Kabul que ha costado la vida por el momento a tres personas y ha dejado heridas a otras 20. Todo esto a tan sólo cinco días de las elecciones presidenciales y provinciales en Afganistán. Los insurgentes talibanes llevan un tiempo pidiendo a la ciudadanía que boicotee los comicios y están orquestando atentados en todo el territorio, especialmente contra las fuerzas extranjeras y afganas.

Y esta noche, también en Afganistán, ha sido atacada con 7 misiles la base española de Herat sin causar heridos. Es ya el segundo ataque contra la base en sólo una semana. El pasado domingo fueron seis los cohetes lanzados sobre el acuartelamiento, también sin consecuencias.

La ministra de Defensa afirmó ayer que los 1.250 soldados desplegados en Afganistán se encuentran en «alerta máxima» ante las elecciones presidenciales que se celebrarán en el país asiático el próximo 20 de agosto.

Carme Chacón aseguró que la misión se encuentra en un momento «clave» y «muy arriesgado», con un incremento de la violencia por parte de la insurgencia talibán pese a la reciente tregua anunciada en una de las provincias donde operan el contingente español, Bagdhis.
Durante una visita a la sede de la Unidad Militar de Emergencia (UME) en Torrejón (Madrid), la ministra subrayó que los países aliados implicados en la misión militar en Afganistán son conscientes de que las elecciones del jueves son trascendentales para fortalecer el débil Gobierno afgano. Y apuntalar el actual Ejecutivo es, a su vez, imprescindible para parar los pies a los talibanes, cuyo objetivo declarado es boicotear los comicios y alzarse en armas contra los «invasores».

Chacón insistió en que los países de la OTAN, bajo cuyo paraguas actúa España, son «muy conscientes» de que se trata de «la misión más dura y más arriesgada en la que nunca han tomado parte». Añadió que el contingente español y los más de cuarenta países aliados trabajan para que los comicios sean «libres y creíbles» y se puedan celebrar en un entorno seguro.

La ministra no se hizo eco de las palabras del nuevo jefe de la alianza atlántica, Anders Fogh Rasmussen, que la semana pasada pidió un esfuerzo a los países miembros para enviar más soldados. En la actualidad, hay más de 100.000 militares extranjeros, incluidos 62.000 estadounidenses, casi el doble que había a principios de año ya que Barack Obama envió a miles de soldados desde Irak. En el caso de España, en junio el Parlamento dio el visto bueno para el envío temporal de un batallón compuesto por 450 efectivos, que se suman a los 800 presentes de forma permanente.
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